Desde el mes de septiembre pulula por mi casa uno de los Funky Furby que han invadido el estado español. Este que tenemos es la última generación de estos bichos que ahora viene en la versión emototronic.
Qué es este palabro? Pues significa que puede mostrar su estado de ánimo a través de las expresiones de su cara y el tono de su voz. Ahora puede pasar de estar contento a triste, o tener hambre, sueño y muchos estados de ánimo más.
Mi sobrina tiene uno de los primeros que salieron, hace ya unos cuantos años y hay que reconocer que ha avanzado bastante esta nueva generación, el Funky Furby con respecto a sus antepasados como su avanzado sistema de reconocimiento de voz, que tan solo con oir nuestra voz puede cambiar la expresión de su cara. Y lo mejor es que con una sola orden ¡¡a dormir!! o way-loh!! si lo decimos en furbysh, el idioma oficial de Furbilandia, el susodicho muñequito se calla automáticamente y se pone a dormir, recuerdo el de mi sobrina que se quedaba hablando hasta que se le gastaran las pilas. Eso si, esta nueva versión de Furby es sensiblemente mayor que la anterior, claro tanto automatismo necesita más espacio.
Hace unos tres lustros se puso de moda este muñeco, llegaron a venderse millones, su progenitor es Dave Hampton. Ahora esta nueva generación es fabricada por Hasbro, el segundo mayor fabricante de juguetes del mundo, propietaria de marcas tan conocidas como Monopoly, Trivial Pursuit o Playschool. En España está desde el 1981.El nuevo Furby está disponible en siete idiomas (ingés, francés, español, alemán, italiano, holandés y japonés). Tiene seis veces más memoria y mucha más expresividad con un mayor movimiento de ojos, cejas y labios. Es capaz de sonreir, partirse de risa, bostezar, suspirar, cantar, bailar y hasta cuenta chistes.Tiene un idioma propio el furbish, la primera vez que se pone a hablar es en este original idioma. Trae consigo hasta un diccionario español-furbish, furbish-español para poder entender lo que dice cuando habla en su lengua natal, y cuando más se le hable, más irá aprendiendo el español.Si nos hace una pregunta habrá que contestarle con una de las siguientes palabras tanto en español como en furbish:
Si, ee-tay
Ok/vale, ok-kay
Si por favor, ee-tay-doo-moh
No, boo
No, gracias, boo-doo-moh
Ni hablar, dah-boo
Si no entendemos, nos lo vuelve a repetir, pero si seguimos sin entenderlo al final acaba mosqueandose.
Siempre que queramos iniciar una conversación con el muchacho, hay que comenzar con ¡hola Furby! si no, no nos entenderá.
Le podemos pedir que nos cuente un chiste y el cada vez que se lo pidamos, nos contará uno diferente, y si le pedimos que nos cante también cuenta con un repertorio de canciones todas ellas en su idioma.
Viene con una cuchara para cuando tenga hambre le demos de comer, menos mal que es comida ficticia, porque ya con lo que se traga en pilas, menudo devorador, os recomiendo que sean recargables porque si le ponemos cuatro alcalinas LR6 no dura ni dos días y sólo si jugamos con él un rato porque un día entero no creo que aguante y si no son alcalinas no duran ni una hora.
Es un enorme fallo que espero que en una próxima generación si llega a salir, lo arreglen.
Si le ponemos cualquier música y le pedimos que nos enseñe a bailar, Furby se pondrá a mover el esqueleto.
Cuenta con varios sensores, uno de ellos en la espalda para que le acariciemos. Otro en la boca para darle de comer. En la barriga es para las cosquillas y en el lateral izquierdo el sensor de posición para saber cuando está boca arriba o boca abajo. A la derecha de la boca tiene un micrófono para captar nuestra voz.
Si lo ponemos mucho tiempo boca abajo puede llegar a marearse todo un logro de la cibernética.
Para que nos entienda mejor tiene que haber poco ruido de fondo. Tenemos que esperar a que termine de hablar para darle una instrucción y por supuesto pronunciar claramente todas las sílabas de lo que le queramos decir y no gritarle.
Esta nueva generación de Furbis cuenta con un nuevo chip RSC-4128 de reconocimiento de voz, que comprende mucho mejor y más rápido lo que le decimos que en la anterior versión de Furbis.
Así que si estáis pensando pediros para Reyes un Funky Furby tener en cuenta que las pilas las devorará con tal apetito que lo más seguro es que acabe de adorno en alguna repisa como ha acabado el que tenemos en casa, que está en estado de hibernación, quizás cuando llegue la primavera y con unas pilas nuevas, vuelva a la vida, eso sí habrá que comenzar de nuevo otra vez a enseñarle el castellano, ya que no tiene memoria.
Recordar que esta pseudomascota es para humanos mayores de seis años y a pesar de que su principal fuente de energía, o sea lo que devora a velocidad de la luz y sin piedad, las pilas, van muy bien alojadas en la parte inferior, entre los pies, y es necesario un destornillador para poder acceder a ellas. Pero como contiene piezas pequeñas que pueden ser ingeridas, en absoluto es recomendable para menores de tres años. Aunque el Furby atrae a grandes y pequeños, yo lo recomiendo más a niños/as más mayorcitos ya que por ejemplo el diccionario que trae, no creo que pueda acceder con facilidad un infante de seis años. Pero como ultimamente España va tan bien, los Reyes no se fijan en estas cosas y lo importantes es que el regalo sea cuanto más valioso económicamente sea, mejor, sin importar si el niño lo podrá entender o no.
Muy buena opinion. Saludos.