La Compañía y las actrices
Galdosiana, es el undécimo montaje de la compañía “Nueva Comedia” – creada por Cristina Higueras en 1992- y que siguiendo la línea de las dos obras anteriores –“La Calumnia” y “Agnes de Dios”- dirigidas también por Fernando Méndez-Leite, está basado en buenos textos literarios y se presentan al público en un formato ligero y dinámico sin traicionar el espíritu de la obra original, pero con una puesta en escena mucho más actual.
Actualmente la compañía está encabezada por la creadora de la compañía y por Fiorella Faltoyano.
Página web de la compañía :
http://www.nuevacomedia.com/nuevacomedia.htm
El escenario y la obra

El escenario es el de la sala Guirau del Teatro Fernán Gómez de Madrid, abierto y amplio, acompañado de una sola planta de butacas amplias y cómodas. Un escenario sobrio con tres zonas de representación muy básicas, pero que se llenan y dan juego a las síntesis de diferentes obras galdosianas con la espléndida interpretación del elenco de actores. A la derecha apreciamos lo que es -en principio- una cama de matrimonio con una gran cortina blanca, aunque cambiará de función en el transcurso de la obra, la parte central está ocupada por un gran biombo con espejo, donde los actores se cambian continuamente de vestuario, acompañado con una perchero alargado y a la vista ; a la izquierda sólo dos sillas clásicas. El vestuario muy bien diseñado juega con dos épocas muy diferentes, la segunda parte del siglo XIX y los comienzos del siglo XXI. La obra está centrada en los personajes femeninos de Galdós, personajes de mujeres fuertes y con identidad propia : Realidad, Doña Perfecta, La de Bringas y Tormento. Todos ellos viven en el último tercio del siglo XIX, en circunstancias históricas y sociales muy distintas a las de hoy, pero son mujeres cuyas vidas podrían ser fácilmente reconocibles en nuestro entorno.
Las dos actrices principales Cristina Higueras y Fiorella Faltollano, son las narradoras del XXI que nos introducen en las historias, suplen escenas y explican las diferencias, además de “aconsejar” a los personajes. En su “forma” de narradoras no son personajes galdosianos, e interactúan con parte del público- El contraste de dos sociedades tan diferentes en el escenario, es la clave del sentido del humor que predomina en el espectáculo.
El montaje está dividido en tantas partes, como selección de personajes de Galdós hay en la obra, todo funciona según las protagonistas van apareciendo por el escenario, en continuo movimiento y con cambio de vestuario- donde la ironía de las palabras del escritor canario deja en evidencia a esos prototipos de mujeres, que aunque ya no viven en esa sociedad cerrada, religiosa y de moralidad ambigua, siguen siendo la hipócrita, la inocente, la sumisa, la interesada, la manipuladora, la fanática o la enamorada, demostrando que son mujeres decimonónicas, que también pueden encontrar su reflejo en la actualidad.
Así La de Bringas es un relato donde se representa el culto a las falsas apariencias como una norma "moral" establecida.
Doña Perfecta , el personaje más antipatico, representa la hipocresía, con una moraleja contra la intolerancia ideológica y religiosa. En Tormento, vemos un relato del conflicto entre la imaginación y la realidad, entre la libertad de poder elegir nuestro destino, o estar condicionada por el ambiente social y lo políticamente correcto. Mientras que en Realidad, que es el primer relato sobre el escenario, Augusta, es una mujer que se siente libre, y que carece de todo sentimiento de culpa, incapaz de comprender estas normas sociales, no escritas, pero que condicionan nuestra vida.
Los actrices y sus personajes
Fiorella Faltoyano, además de narradora, envuelta en un pantalón y camiseta negros, representa una de las “caras” de Doña Perfecta y La de Bringas, envuelta en preciosos trajes de época. La actriz se ha referido al reto que supone esta obra, en la que "por primera vez" tiene que interpretar tres personajes, con la "dificultad de cambiarte de traje, de personalidad y de carácter, que es también lo más divertido". Impresionante como se mantiene esta mujer y que maravillosamente interpreta a las protagonistas de Galdós.
Cristina Higueras, interpreta a Augusta, una mujer moderna, a la que le tocó vivir vivir ciento cincuenta años antes, y que fácilmente podría estar en el siglo XXI ; ella es también la otra “cara” de Doña Perfecta y Cándida, además de su vertiente narradora, envuelta en un pantalón y camiseta gris.
Cuando se la preguntó por los personajes, en la presentación de la obra, dice que Méndez-Leite “ha elegido los personajes más fuertes del autor y ensamblando esos personajes con contemporáneos”, la actriz indica que uno de los aspectos que hay que destacar de la obra de Galdós es que los conflictos de estos personajes "siguen vigentes" hoy en día. "Cambia el ambiente y las formas, pero las preocupaciones y las tribulaciones son las mismas".
Amparo Alcoba, interpreta a Rosario y Amparo, es la mujer desamparada y sometida, con un oscuro secreto en su pasado ,que le impide rehacer su vida con la persona de la que está enamorada, interpreta los papeles más dulces y sumisos del repertorio.
Y
David Sentinella, es el único actor, se transforma en cinco personajes, con o sin bigote, de galán, o esposo aburrido, de clérigo, o de loco enamorado : Federico, Orozco, José Rey, Clérigo y Agustín. –
En cuanto a la figura masculina en la obra, el director Fernando Méndez-Leite, ha explicado- en la presentación de la obra- que los hombres "son personajes que no resuelven nada, maltratados por Galdós, mientras que las mujeres tienen más acción". En este sentido, Faltoyano ha matizado que en esta obra el hombre tiene importancia como "pared donde rebotan los problemas de las mujeres"..
Sin duda el personaje más llamativo, por su doble personalidad, es Doña Perfecta se desdobla, y cuando la contemplas en el escenario ves que no es una única persona, de ahí el estar representada por las dos actrices ; el personaje es uno de esos seres que representa la intransigencia social y religiosa, la hipocresía y la ambigüedad moral en todas partes.
En el caso de la novela Tormento, en Galdosiana se prescinde de dos personajes masculinos, protagonistas en la novela, a los que sólo se alude en el diálogo.
En Realidad, el personaje de Augusta resulta muy moderno, casi una mujer del siglo XXI, y la obra representa justo este punto que la hace diferente, el más parecido a la época actual. Lo que no le da su marido lo encuentra en otro y pacta con los dos ; algo incomprensible y casi imposible en el siglo XIX.
Conclusiones
En Galdosiana, los cambios de obras, personajes, vestuarios y siglos pasan muy deprisa y todo se resuelve en noventa minutos, que es la duración del espectáculo, sin pausas o espacios muertos. Estos cambios continuos, dentro de un montaje minimalista escenográficamente hablando, hacen que la obra se pase rápidamente, y no da lugar al aburrimiento.
Cristina Higueras y Fiorella Faltoyano, dan un ejemplo de interpretación, convirtiéndose en múltiples personajes sobre las tablas, cambiando de registro, como cambian de traje o de época. Así, intercambian sus papeles para ser unas veces un personaje, y otras una narradora, callando al resto de personajes y poniendo voz a las palabras de Galdós, mientras se mueven dentro y fuera de escena.
Es un montaje, que nos demuestra que literatura y personajes clásicos, pueden no ser aburridos, además de entretener y sacar una sonrisa, no siendo necesario conocer la obra del autor, para contemplar y apreciar “Galdosiana”.
En definitiva un montaje lleno de escenas clásicas, abiertas a diálogos y comentarios actuales, con una magnífica interpretación. Cumpliendo bien su cometido de mezclar literatura decimonónica interactuando con la época actual, sobre una sencilla escenografía, un estupendo elenco de actores y un fantástico vestuario, continuamente en movimiento que interpretan prototipos personales que traspasan el tiempo y por ello podemos reconocerlos fácilmente a nuestro alrededor.
Sin duda, merece la pena acudir a ver esta obra para disfrutar de una buena tarde de teatro.
La función acaba con una frase de “Tormento”, que Mendéz Leite pone en la voz de Cristina Higueras : “Un tren que parte es la cosa del mundo que más semejanza tiene con un libro que se acaba. Cuando los trenes vuelvan, abríos y páginas nuevas.”
Ficha artística
AUTOR: Fernando Méndez-Leite
REPARTO: Cristina Higuera, Fiorella Faltoyano, Amparo Alcoba y David Sentinella
DIRECCIÓN: Fernando Méndez-Leite
VESTUARIO Y ESPACIO ESCÉNICO: Javier Artiñano
(galardonado a lo largo de su carrera con 6 Premios Goya y un Max de Teatro).
ILUMINACIÓN: Pato Bessia
DIRECTOR DE PRODUCCIÓN: Ángel Gonzalo
Está obra se representa en el Teatro Fernán Gómez (Plaza de Colón) hasta el 31 de octubre, para posteriormente seguir con su gira por diversos puntos de la geografía española.
Página Web de la Obra en el Teatro :
http://teatrofernangomez.esmadrid.com/espectaculo/?id=633
Parece una buena obra... Un placer que siempre nos recomiendes interesantes piezas teatrales. Un besazo.