Hace mucho que no me llama tanto la atención una película como para hacer una opinión sobre ella. Os hablo de Gamer, una película de ciencia ficción de Mark Neveldine y Brian Taylor.
La ciencia ficción es un género perfecto para la literatura: tu imaginación hace lo que la realidad no puede, ya que la mayoría de las veces te hablan de cosas que escapan al entendimiento humano. En cine la cosa es distinta, pues ves recreado un mundo totalmente surrealista de la mano de personas que han tenido las narices de querer hacértelo ver como ellas lo ven. Por eso es fácil que el cine de ciencia ficción a veces no guste, y de ahí que decaiga la atención y, por consiguiente, las grandes producciones que podrían haber sido y no fueron.

Tengo la suerte de tener el iPlus (la suerte y que fue un auto-regalo mío para misma) y poder ver y grabar en alta definición las películas que en su día no pude ir a ver al cine. Llevaba mucho tiempo queriendo ver “Gamer”, pero las malas críticas echaron para atrás a todo acompañante que decía querer venir conmigo a gastarse 8€. Así que al final me dije: “Ajo y agua, querida, tendrás que esperar a que la echen en el plus”. Y ya está, el otro día programé mi iPlus y me la grabé. Hasta ayer no pude verla, pero la espera ha merecido la pena, o, por lo menos, a mí me lo parece.
GAMER
Nos encontramos en un futuro no tan lejano, donde las nuevas tecnologías superan con creces a las de nuestro tiempo. En EEUU ha nacido un nuevo multimillonario, cuyas ganancias superan a las de Bill Gates, llamado
Ken Castle (Michael C. Hall). ¿El motivo de su éxito? Castle ha conseguido crear una nanomáquina que se introduce en el cerebro de los seres humanos haciendo a estos controlables por otro ser humano. Me explico: Castle ha creado un nuevo videojuego en vivo que equivaldría a nuestro bien conocido “The Sims”, pero con personas de verdad. “Society” es una comunidad de personas controlables, se podría decir que son avatares, por gente que paga por una cuenta y maneja a un ser humano en concreto, haciéndole decir y hacer exactamente lo que el usuario quiere dentro de “la pantalla de juego”.
Pero Castle ha ido más allá. Tras el indudable éxito de “Society”, decide crear un nuevo juego: “SLAYERS”.
En “Slayers” el usuario maneja a un convicto condenado a muerte por un campo de batalla. Imaginaos estar dentro de “Medal of honor”, “Quake”, “Doom”, o cualquier shooter. Si el jugador muere, el convicto morirá de verdad pues no puede controlar sus propios movimientos. ¿Pero qué ocurre si gana? Cuando el convicto haya superado 30 sesiones de combate y supervivencia, ganará la libertad.
“Gamer” es la historia de uno de esos convictos, su mujer, su hija y su controlador.
Kable (Gerard Butler) lleva ganados 27 combates. Todo el planeta está siendo testigo de una lucha por la supervivencia sin igual, y, como a nosotros Gran Hermano, les tiene comido el cerebro.
Simon (Logan Lerman) es el chaval de 17 años que controla a Kable en la red, y os aseguro que es un auténtico
Rock Star de los
shooters.
¿Conseguirán juntos superar los 30 combates a muerte y podrá Kable regresar junto a su mujer y su hija?
IMPRESIONES
Como decía hace un momento, hoy en día el cine de ciencia ficción ha decaído mucho, incluso hasta el punto de ser prácticamente inexistente. No me refiero a todas las adaptaciones de literatura juvenil que están saliendo en la cartelera últimamente, si no a películas “de verdad”, a un “Blade Runner”, “Doce Monos”, películas cuya base es la idea de un mundo apocalíptico, denigrado, devastado por la raza humana, y donde lo único que tiene algún valor son las armas, el dinero y el sexo.

La idea es buena y original. En muchas ocasiones vemos robots, armas diseñadas para dar una muerte tanto certera como sangrienta, ordenadores o chips que hacen cosas inimaginables. Pero creo que nunca se ha dado el caso de ver lo que nos ofrece “Gamer”: un mundo tecnológico donde se puede controlar a personas vivas en un juego de ordenador. Una idea a la que hasta se le puede encontrar un sentido, ya que, como es el caso de Dick (¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”, “Ubik” y muchas novelas más), la mayoría de los relatos de ciencia-ficción envuelven una idea paranoica totalmente humana. Aquí podríamos decir que es la obsesión de controlar a los demás, lo que hace una empresa por ganar dinero, y hasta dónde llega la moral humana, pues somos capaces de tragarnos todo lo que le echan por la caja tonta, aunque se trate de asesinatos en directo. Soy consciente de que el guión no es una historia de Philip K. Dick, que los directores no son ni Stanley Kubrick, ni Ridley Scott. Sin embargo echaba de menos un mundo en la que el ser humano fuese un saco de mierda que vende a su madre por un par de balas, no sé, quizá soy algo siniestra a veces. El caso es que nos encontramos en una Tierra en la que la tecnología está a la última, donde los ordenadores son tan grandes como una sala (de hecho en algunas casas, como en la de Simon, la pantalla del ordenador son las cuatro paredes de una habitación), donde la moral y la razón, si existen, no tienen demasiada razón de ser. Y todo ello lo deduces de un solo vistazo, con una fotografía perfecta, unos colores acorde con la situación del planeta, unos barridos de la ciudad que te dejan sin aliento cuando avistas los primeros edificios llenos de publicidad.
He tenido la suerte de verla en HD, y efectivamente eso cambia la percepción, porque lo que a simple vista parece un baño de sangre (por ejemplo), con la alta definición podemos decir que son escenas tremendamente buenas, que el contraste del oscuro de “Slayers” y el colorido de “Society”, y que, como pensarán las mujeres que hayan visto esta película, el cuerpazo de Butler llama demasiado la atención, sobre todo al lado de un enclenque como Hall.
También la vi en versión original, y tengo que decir que el papel de Hall es simplemente BRUTAL. Acostumbrada a ver Dexter, la serie del asesino en serie que protagoniza dicho actor, me imaginaba a un hombre con temple, discreto, silencioso… y sin embargo nos encontramos a un Michael C.
Hall totalmente de psiquiátrico, lo que nos demuestra el enorme registro que posee este hombre (al que yo adoro con locura). El papel que desempeña está perfecto, yo le pongo un 10 sin dudar.
Volviendo a la película… algunos dicen que es muy predecible. A ellos les digo que me digan qué les parece predecible, porque hay giros que no te esperas en absoluto. Algunos lo pueden achacar a lo malo que es el guión, otros que lo achaquen a lo que es: una locura magistral por parte de los directores y guionistas de “Gamer”. Es difícil no ser predecible a estas alturas de la vida. Todas las ideas ya son fruto de otra idea que a su vez le robó la idea a otra idea. Ahora el reto es saber qué es lo que se puede seguir “copiando” y lo que ya es directamente un disco rayado. A mí me parece que en esta película no se abusa de lo ya visto en otra parte, y eso me complace, ala.
PROS
- Los papeles principales están cubiertos por verdaderos artistas que desempeñan su papel de forma impecable. Butler el duro, Hall el degenerado, Simon el creído.
- La ambientación no podía ser mejor, como ya he comentado varias veces a lo largo de la opinión.
- Los colores, la oscuridad, la fotografía en HD.
- La idea de poder controlar a un ser humano a tu voluntad, la idea de crear comunidades ficticias con seres humanos de verdad.
- La idea de quién narices está al otro lado del ordenador, quién es ese al que hablas cada día, al que te follas virtualmente, el que controla tus acciones.
CONTRAS
- Me hubiese gustado ver todos los combates de Kable, no solo los tres últimos y de forma rápida. Hubiese dado mucho más de sí la película, está claro, hubiese sido más larga, pero hubiese sido mucho más interesante.
- Quizá la relación entre Kable y Simon podría haber sido más intensa, aunque es cierto que, para Simon, Kable no es más que su personaje.
- La idea podría desarrollarse más intensamente (aunque en ningún momento decae la atención.
- Escenas de extrema violencia, que aunque a mí no me llegaron a molestar (y eso que me impresiono fácilmente), a algunas personas más sensibles les podría molestar bastante.
OPINIÓN PERSONAL
Como podéis ver, defiendo esta película a capa y espada, y es que he leído tantas malas críticas y me parece tan injusto, que he decidido defenderla como se merece: como una película buenísima que ha sido malinterpretada y tachada de “mala” por la gente que no la ha comprendido en absoluto. No presumo de haberla entendido en su plenitud, pero sí, la he entendido, porque soy una chica joven a la que le gustan las nuevas tecnologías, las ideas originales sobre otros mundos o futuros apocalípticos y las películas (o libros) que te incitan a pensar de forma disimulada (si queréis saber a qué me refiero me preguntáis, que yo me entiend o), escondiendo grandes verdades que no son fáciles de rescatar fácilmente bajo la ficción.
“Gamer” no va a ganar un Oscar, y “Gamer” no va a ser la película del año a lo “Avatar”. “Gamer” es una pequeña obra maestra de gente creada por unas personas poco valoradas porque no se llaman ni James Cameron ni Clint Eastwood. No comparo su tipo de cine, ¡cuidado! Comparo la predisposición con la que vas a ver una película u otra.
En resumen me parece una película que hay que ver si eres de esos a los que les gusta la acción y los videojuegos, pero sobre todo si eres de esos a los que les gusta descubrir nuevas y pequeñas obras maestras sobre degeneración y nuevas tecnologías que sobrepasan el entendimiento humano en un futuro apocalíptico.
Esta no la he visto.