Garbanzos con Langostinos - España

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Garbanzos con Langostinos - España

Poner en una olla aceite de oliva, el laurel y muy picado el tomate, la cebolla, los ajos y el pimiento verde y refreír muy bien todo el conjunto.Anad...

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Opinión sobre "Garbanzos con Langostinos - España"

publicada 15/03/2012 | gem77
usuario desde : 25/12/2003
Opiniones : 867
Confianza conseguida : 194
Sobre mí :
Excelente
Ventajas Todas
Desventajas Que no te gusten los garbanzos o los langostinos.
excepcional
Precio del plato

"Mis garbanzos con langostinos"

Cuando ya hemos añadido el caldo a los garbanzos.

Cuando ya hemos añadido el caldo a los garbanzos.

¡Hola a todos! ¿Qué tal os va? Hoy me gustaría desmarcarme de nuevo en lo que mis temas habituales se refiere (libros, belleza, series de televisión/películas y viajes) para contaros una receta que hice el pasado fin de semana. Ya sabéis que no soy yo demasiado “cocinillas” pero cuando me da el punto, innovo un poquito en la cocina y el resultado suele ser bueno. Si algo tiene la cocina es precisamente lo agradecida que es, ¿verdad? Solo con un poco de interés y muchas ganas, se suelen obtener buenos resultados… ¡ojalá en las demás artes fuera tan sencillo!


Os confesaré que nunca me ha atraído demasiado lo de ponerme a hacer elaboradas recetas y quizá porque suelo comer en la oficina de tupper, mis ingestas se limitan a ensaladas, pastas o platos que no se queden chafados si han sido hechos días atrás, es decir, que cosas a la plancha por ejemplo, son inviables. Como además procuro cuidarme y no tomar fritos o comidas con aportes calóricos excesivos, la realidad es que mis menús suelen ser sota, caballo y rey.

Con las cenas ocurre lo mismo, y es que ponerme a preparar algo que requiera mucho esfuerzo a esas horas me tira para atrás y suelo apañarme con cualquier cosa para picar, o carne o pescado a la plancha por aquello de tomarlo en el momento.


Así las cosas, solo durante el fin de semana hay espacio para poner en práctica alguna receta que haya ido leyendo por la web, porque eso sí, me gusta leer recetas porque es verdad que muchas veces es el propio desconocimiento lo que hace que no salgamos un poco de lo habitual, porque hay alimentos que siempre tomamos de una manera determinada y leyendo un poquito te das cuenta de lo versátiles que son.

Si además el alimento en cuestión te gusta, es fácil que la apuesta sea segura, y si además, cocinas para ti sola, da igual que el resultado sea malo: no habrá que dar cuentas a nadie, pero si sale bien, tendrás la posibilidad de ponerla en práctica cuando tengas invitados (que ya sé de uno que no piensa perderse la receta que os contaré después la próxima vez que la haga: nada como una buena foto para poner los dientes largos a cualquiera).


Por supuesto, el alimento del que os hablaré y que sirve de base para la receta de hoy es el garbanzo, mi legumbre favorita y que como digo, puede prepararse de muchísimas formas diferentes, más allá del típico cocido madrileño (creo que babeo solo con imaginarlo) o del potaje.

Garbanzos


Solo unas pinceladas sobre sus aportes nutritivos, pues además de estar riquísimos, es una fuente de proteínas, almidón, lípidos (fundamentalmente ácido oleico y linoleico, que son de las grasas “buenas”, es decir, que no tienen colesterol), fibra y calorías.

Para que un plato de garbanzos sea una comida perfecta en lo que a nutrientes que el cuerpo humano necesita, habría que añadir los aminoácidos esenciales que por sí solo no lleva. De este modo, la gastronomía popular nos da lecciones de sabiduría porque para que sea completo habrá que sumarle pasta o arroz (cuscús) o proteínas (cocido o potaje que llevan carne).

Tienen un alto contenido diurético, favorecen el tránsito intestinal debido a su alto contenido en fibra y tienen muy poco sodio (lo que hace que sean aptos para dietas que tengan que controlar la hipertensión).


Evidentemente, lo malo del tema son las calorías si lo que buscamos es el control del peso, pues una ración de 100 gramos tiene aproximadamente 335 calorías. Para no seguir sumando, hay que tratar de acompañarlos de algún otro u otros alimentos que no tengan muchas más… Esto descarta el chorizo y la morcilla, por ejemplo (¡mundo cruel!)

Leyendo un poco al respecto descubrí la receta que, por fin, os vengo a contar hoy: GARBANZOS CON LANGOSTINOS, una receta típicamente andaluza y que mi madre preparaba algunas veces cuando vivía con ellos (me ha chivado mi padre que hace años que no la prueba):

Ingredientes


Como os digo, lo preparé para mí sola, de modo que si vais a cocinar para más, aumentad en proporción:


Garbanzos (obviamente). Yo compré un bote pequeño de los que vienen ya cocidos de la marca Hacendado (la blanca de Mercadona) y que son muy baratitos: si no recuerdo mal, unos cincuenta céntimos.

1 Cebolla. Normalmente compro cebollas dulces, que aunque son un poco más caras, dan mucho más juego (me encanta poder preparar cebolla caramelizada cuando tomo queso de cabra así que compro éstas que no tienen un sabor tan fuerte).

½ tomate. Vale también un poco de tomate triturado, pero como tenía tomate crudo, no me lo pensé dos veces.

Pimentón dulce (con un par de cucharitas de postre será suficiente).

Unos 350 gramos de langostinos. Yo los compré cocidos, pero lo ideal es que sean crudos para que tomen más sabor. Es importante que tengan cabeza (ahora os cuento). Evidentemente, esto ya dependerá de cuántos queráis encontraros en el plato.

Un diente de ajo.

Aceite de oliva (Un buen chorreón para que se haga la cebolla).

Sal al gusto.


Opcional: un chorreón de brandy o de vino blanco. Esto lo leí en varias recetas por internet, pero yo no lo puse; también hay quien le pone pimientos (yo tampoco los añadí porque no me gustan especialmente)


Preparación

Lo primero que tenemos que hacer es pelar los langostinos y reservar las cabezas, que pondremos a cocer con un litro de agua (aproximadamente) y un poco de sal. Cuando empieza a cambiar de color y se vuelve rosácea el agua será cuando esté listo (se recomienda ir aplastando con una cuchara de madera las cabezas para que vayan soltando todo su jugo). En ese momento lo colaremos hasta que no quede nada más que líquido (con un par de veces es suficiente).


Mientras está preparándose el caldo, vamos pelando la cebolla y cortándola en daditos (por supuesto, esto ya va en gustos, que también se puede cortar en tiras) y poniéndola en una sartén a la que previamente habremos puesto aceite de oliva. Mi recomendación es que sea a fuego muy lento pues no queremos que la cebolla se dore sino que se quede blandita. Cuando ya tenga ese punto, le añadiremos el tomate (que yo pelo por manías personales, pero que tampoco pasa nada si está sin pelar) y los ajos partidos en láminas.


Por otro lado, cogeremos los garbanzos cocidos de bote y los lavaremos, que ya sabéis que si no pueden tener un sabor raro por aquello de los conservantes. Yo los pongo un ratín debajo del grifo y es suficiente.


Una vez están lavados y se ha hecho ya la cebolla con el tomate, los unimos. Utilicé la misma sartén por aquello de optimizar los recursos. Cuando ya llevan un par de minutos unidos uniformemente, será el momento añadir el caldo que habíamos preparado y con el fuego bajito para que no se separe la piel de los garbanzos, dejaremos que vaya espesando. Es preferible no remover demasiado y dejar que tome sabor la mezcla.


Cuando el caldo ha rebajado más o menos a la mitad, será el momento de añadir los langostinos. Yo los partí en trozos, a la mitad aproximadamente pero he visto en la red que mucha gente los deja enteros.


Cuando tenemos todo junto, será el momento de añadir el pimentón dulce y si os gusta la comida sabrosa, un poco más de sal, remover un poquito para que se reparta uniformemente y continuar con ese fuego lento para que termine de espesar el caldo, aunque también he visto que hay gente que en ese momento termina porque les gustan más caldosos.

Como es mi receta, yo os digo que dejo que espese mucho más, como podéis ver en la foto que adjunto.


Es importante que una vez hayamos terminado los dejemos reposar unas tres horas como mínimo. Lo ideal sería hacerlos de un día para otro, pero como fui un poco sobre la marcha, no lo preví pero bueno, cuestión de saberlo para la próxima.

No obstante, con tres horas queda un sabor intenso así que es suficiente.

Resultado


Una combinación que me entusiasma, una mezcla de productos de tierra y mar que es exquisita. Me gusta que se trate de un plato contundente y a pesar de su contenido calórico, aporta muchos nutrientes esenciales.

Como sabemos, la digestión de los garbanzos es lenta así que no recomiendo que toméis este plato si tenéis que trabajar por la tarde (si como algo pesado y luego me siento frente al ordenador me entran los siete males por aquello del sopor que me entra), de modo que creo que puede ser una receta estupenda para el fin de semana, que si lo acompañamos después de una buena siesta, creo que el día puede ser casi perfecto!

No es un plato especialmente caro, pues aunque los langostinos no son del todo baratos, compensamos con el precio de los garbanzos, así que creo que es asumible. No obstante, si sustituís los langostinos por gambas arroceras que son más baratas, disminuirá el precio del plato.

Como habéis podido ver, es una receta muy sencilla de preparar, pues lo único que hay que echarle es paciencia por aquello de que se haga a fuego lento y que hay que ser un poco previsor y prepararlos a primera hora por el reposo de tres horas antes de comerlos.

Es una receta sana y que aporta todo aquello que necesitamos para que nuestro organismo esté en plenas facultades.

Espero que os animéis a prepararla porque estoy segura de que os gustará tanto como a mí.

¡Ya me contaréis cómo os queda!
Muchas gracias a todos por vuestras lecturas, comentarios y valoraciones.
Besos.


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Comentarios en esta opinión

  • Octubre2007 publicada 23/04/2012
    No tenía ni idea de esta receta, y lo más parecido que había visto son las fabes con almejas. A mi también me gustan los garbanzos, así que quizá algún día me anime a hacerlos....Besos.
  • ximetem2 publicada 20/04/2012
    Yo me los pido con gambas (receta tradicional manchega donde las haya), el maestro De la Osa (en Las Pedroñeras) los borda, yo he visto una receta similar con cigalitas de playa (mucho más valenciana, claro) que cualquier día la hago (cualquier día que pille cigalitas de playa en condiciones de precio y calidad, claro)
  • Rafagonzalez publicada 02/04/2012
    Una mezcla curiosa aunque creo que yo sólo me comería los langostinos, los garbanzos como que no me van demasiado... Un beso
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Información técnica : Garbanzos con Langostinos - España

Descripción del fabricante del producto

Poner en una olla aceite de oliva, el laurel y muy picado el tomate, la cebolla, los ajos y el pimiento verde y refreír muy bien todo el conjunto.Anadir las almejas mejillones y gambas, remover bien Añadir la sal y el azafrán molido, Añadir los garbanzos previamente remojados y dejar cocer por último Añadir los langostinos con la piel.Este guiso es más bien caldoso.

Características técnicas

Nombre: Garbanzos con Langostinos

Región: España

Dificultad: Fácil

Tiempo: 70 min.

Raciones: 6

Ingredientes: -80 cc. de aceite de oliva -3 dientes de ajo -250 gr. de almejas puestas en agua con sal -6 hebras de azafrán molido -1 cebolla -250 gr. de gambas peladas -1 kg. de garbanzos en remojo -250 gr. de langostinos con piel -1 hoja de laurel -500 gr. de mejillones -1 patata cortada en cascos -1 pimiento verde -1 pizca de sal -1 tomate rojo

Ciao

Incluido en Ciao desde: 28/04/2010