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He visto algunas de las opiniones aquí vertidas sobre Budapest y no se que país han visto. Llevo más de 1 año viviendo aquí y tengo un conocimiento bastante más amplio de las personas que han venido aquí sólo unos días. Para hablar de una ciudad hay que conocer primero que tipo de gente la habita. El húngaro por regla general ve al extranjero como una fuente de ingresos pero no para cuidar sino para sacar a corto plazo todo lo que pueda. Son bastante frecuentes los engaños en restaurantes y otros lugares y los engaños con los cambios de moneda ( he visto a niños españoles de 13 años de viaje de semana santa cambiarles 60 forints menos por euro). La amabilidad en la gente, salvo honrosas excepciones goza por su ausencia. Cuando nos hemos reunido españoles aquí desplazados, siempre hemos llegado a la misma conclusión, cuando hay dinero de por medio, repasa bien la cuenta en los restaurantes, porque algo extra te habrán puesto, te habrán cobrado la propina (no dejar dos veces propina), e intentarán sacarte el máximo beneficio inmediato. Si ves a dos chicas por la calle que se dirigen a ti, huye de ellas ya que detrás de esos rostros angelicales te están intentando estafar llevándote a tomar un consumición que te podrá costar mínimo 300 euros a repartir entre ellas y el local. Otra característa además de este tipo de hurtos, son los robos directos. No es una ciudad donde exista la violencia, pero sí los robos, cuidado donde se dejan las cosas, incluido taquillas de balnearios por que hay muchos carteristas. La ciudad en si, tiene muchas cosas para ver, en todos hay que pagar, excepto en los monumentos al aire libre. Hay muchos edificios sucios y con una rehabilitación urgente por acometer. La gastronomía en general es bastante pobre. Si en lugar de venir de turismo vienes a trabajar, prepárate para conocer los que es la burocracia y la corrupción. Yo también pensaba que en España eramos los reyes en este asunto , pero estaba equivocado, aquí nos superan muy ampliamente. Podría enumerar infinidad de casos sobre este asunto, pero prefiero omitirlos para no aburrir. La presión fiscal también es abrumadora, baste decir que una nómina de 600 euros brutos tiene un 34% de retención, lo que provoca que todo el mundo cobre sobre el 50% de su salario en negro. Y en cuanto a la colaboración y trabajo en equipo, no espereis nada de eso, el 50% del tiempo se dedica a meter palos en las ruedas en lugar de mejorar el trabajo y obtener una mayor productividad. Para acabar os diré que hay un dicho húngaro que dice, que si se muere tu perro ojalá se muera también el perro del vecino. Con esta filosofía, creo que ya está dicho todo. Un saludo y suerte a los que vayan a venir.