Casi no podía disimular mi nerviosismo en el aeropueto de Franckfurt, esperando para embarcar en el vuelo de Iran Air que nos trasladaría a Teheran.
Observaba al pasaje. Hombres de negocios con unos relojes de oro más que excesivos, corbatas imposibles, y haciendo clara ostentación de los nuevos adelantos tecnológicos, móviles, ordenadores portátiles.
Mujeres subidas a tacones de vértigo, con camisetas ceñidas, pintadas como marionetas, y con cabellos de un más que sospechoso tono rubio.
Las azafatas que presumen de ser las que más tapadas van de todas las líneas aereas, tenían un aspecto realmente encantador, con su sombrerito, y un pequeño velo que les caía por debajo de la barbilla.
Tenía la cabeza, la maleta y la mochila llena de consejos prácticos, el principal relativo a la vestimenta de las mujeres en Iran.
Tras una horas de vuelo, una voz distorsionada anunció la llegada al aeropueto de Teheran.
Un movimiento de manos femeninas buscando en sus equipajes de mano, inundó la cabina del avión y lo que antes eran cabellos rojizos, amarillos, castaños, dió paso a unas cabezas pudicamente tapadas por los pañuelos, el "Hyab".
Me había provisto de un pañuelo negro y el guardapolvos hasta las rodillas que impone la ley iraní.
Pensaba que los trámites de aduana iban a ser largos, y dificultosos, pero nada más lejos de la realidad, en pocos minutos estaba en Teheran.
Apenas unas horas en el hotel y antes de amanecer salimos en avión con destino a Shiraz.
Shiraz, es una de las maravillas de Irán, la ciudad "de las rosas y los poetas".
Su jardín botánico, no dejaría de ser uno más sino fuera porque está en pleno desierto.
Maravilla el arte con el que los persas desde tiempos inmemoriales combinan el agua , las plantas y las flores. Esto se debe a un sistema de canalización que se viene utilizando hace miles de años que son los qanats, que podemos encontrar a lo largo de todo el pais.
Además Shiraz es considerada como la cuna de las letras iranies. Iran es un pais que rinde culto a la poesia, pero quiza esta ciudad sea el exponente más claro de la casi "diosificación" de los poetas.
Las tumbas de Hafed y Saadi, son objeto de culto para los iranies, y a ellas acuden familias enteras para rendirles homenaje.
Almorzamos en un restaurante a la entrada del Gran bazar que no era sino un antiguo Hamme, unos baños públicos. Maravilloso, sentados en alfombras, disfrutando de los delicados aromas de los arroces, de las kebabs. ensaladas, encurtidos....
Al día siguiente, a primera hora de la mañana salimos de camino a Yazd, parando en ruta a visitar Persépolis y la cercana Naqhs-e- Rustam.
El conjunto de Persepolis está formado por los palacios construidos por Dario I Jerjes y Artajerjes.
Cuando Persia fué invadida por por Alejandro Magno en el 331 a. C.,estos palacios fueron semidestruidos, pero Alejandro también dejó su impronta y sorpreden ver en los bajorrelieves escenas propias de las tumbas del Valle de los Reyes.
La entrada al recinto está precedida por un pequeño museo. Tras caminar varios metros, debemos subir una escalera empinada, y dicen que preparada para que subieran los carros tirados por caballos. Nos espera la Puerta de Jerjes, flanqueada por los característicos toros alados. Las columnas de la entradas están repletas de grafittis, de antiguos viajeros, y soldados. Resaltar el que hizo Stanley, si aquel de "el Dr. Livingstone supongo?
Avanzamos y tras una fila de toros alados, llegamos a lo que fuera el Palacio de las mil columnas, y la Apadana.
En la visita nos encontramos con los palacios de Dario, y Jerjes.
Persepolis es un conjunto impresionante. Lamentable que la cerrazón de los políticos que actualmente gobiernan el pais, les haga creerse autosuficientes, y no busquen apoyo internacional para la conservación de esta joya.
Después de comer, continuamos camino hacía Naqsh-é-Rustam, impresionante construcción esculpida en roca donde se encuentran las tumbas Dario I, Xerjes, Artajerjes y Darío II.
Continuamos camino hacía Yazd y en ruta compartimos una de las grandes aficiones de los iranies, que no es otra que el picnic.
En este caso, compramos una hipermegasandia (son deliciosas) y paramos en una pradera en un pueblo. Nuestro chofer siempre iba provisto de su práctico samobar, y disfrutamos de una merienda a base de té y sandía al lado de un rio.
Nuestro destino antes de llegar a Yazd era el caravanserai de zeinodin donde ibamos a pasar la noche.
El caravanseir emerge en pleno desierto como una construcción de adobe. Se encuentra reconstruido, pero es un claro ejemplo de la arquitectura propia de estas construcciones.
Los caranvesier se encuentran a lo largo de toda la ruta de la seda, y no eran otra cosa que los alojamientos que utilizaban los mercaderes y viajeros en aquella época.
Las habitaciones son las que se utilizaban entonces y carecen de camas, solo una pequeña colchoneta sobre mullidas alfombras persas.
Las habitaciones tampoco cuentan con baño. Los baños son comunitarios, para hombres y mujeres claro está, pero estupendos, y con todo tipo de comodidades
La cocina es casera, tradicional. Nos hicieron el pan en directo, el clásico "nam" en el horno.
Tuve el privilegio de que ese día era mi cumple, y como si fueramos una familia (no había nadie más en el hotel) el servicio se sumó a nosotros en una fiesta improvisada en la que tomamos, té, y los camareros, recepcionista, nuestro chofes, bailaron y recitaron poemas que no podía entender pero que sonaban de una forma deliciosa.
Dejamos atrás con pena el caravanseir y llegamos a Yazd, la ciudad de los zoroastras. A destacar la visita a las Torres del Silencio, donde al igual que nos encontramos en Bombay, se dejaban los cadáveres para que fueran devorados por los buites. (esta práctica por motivos de salubridad ya no está permitida) También es destacable su Mezquita del Viernes.
Al día siguiente muy temprano salimos hacia Ispahan "La Perla de Asia" una de las ciudades de las mil y una noche, "la mitad del mundo". Todo calificativo se queda corto para definir a la que a mi juicio es la más bella y fascinante ciudad del mundo
La perspectiva de la ciudad es distinta según se visite de día o de noche. La puesta de sol en las terrazas de la Plaza del Iman son sobrecogedoras, y un paseo por los puentes iluminados, el Allah-verdi Khan y el Pol-é-Khaju, sencillamente inolvidable.
Como inolvidable e imprescindible es la visita a la Plaza de "Naqsh-éDjahan" cuyas dimensiones solo son comparables a la Plaza de Tiananmen
Le rodean el Palacio de Ali Qapu, la Mezquita de Lotfollah y la Mezquita del Shah y el Gran bazar.
La lista de los monumentos no termina. Cómo no hacer mención a la Mezquita del Viernes, donde impartia sus clases magistrales Avicena, o la Mezquita de Monare Jonban con su curiosos minarete que en teoria, solo en teoria se balancea
Ispahan merece por si sola un viaje. Regresé con la sensación de que me faltó tiempo.
Por la mañana salimos hacía Teheran via Kashan, la ciudad de las rosas. Todo huele a rosa. Hay decenas de puestos ofertando las rosas en todas sus variedades desde culinarias, hasta medicinales, pasando cómo no por las olfativas.
Esta ciudad data de la época safávida, y las visitas más importantes son las de sus jardines, y alguna de las casas tradicionales.
Llegamos ya anochecido a Teheran. Teheran es una ciudad cosmoplita y bulliciosa, atravesada por canales que están necesitados una profunda limpieza.
Quiza es donde podamos obsrevar con más crudeza la hipocresia de la dictadura religiosa. Grandes avenidas, grandes centros comerciales, donde te puedes encontrar la versión islámica del Burger King o del Kentucky fried Chicken, con una pintada de "Yankees go home".
Interesantisimo es el Museo de Cristal, ubicado en un antiguo palacete que había sido embajada y a mi particularmente me impactó el Museo Arqueológico, con reproducciones de Coranes, del código de Hammurabi y de la Piedra roseta.
Aqui se acabó nuestro viaje.
Iran, muy al contrario de lo que se piensa, no es un pais dificil de visitar. Es más, dada la limitada afluencia turística es más que cómodo. La infraestructura hotelera es muy aceptable, y la red de carreteras y transporte interior más que digno.
Los trámites para la obtención del visado pueden ser farragosos, aunque yo no tuve ningún problema, y claro está le hecho de que las mujeres tengan que vestir el uniforme islámico, pero aparte del calor, tampoco genera mayor problema. El chador solo es necesario para la entrada en algunas mezquitas, y no hay dificultades para que te presten uno a la entrada.
Todas estas dificultades compensan la visita a un pais lleno de riquesas culturales, mezquitas, madrasas, persepolis. Cuna de la gran cultura persa y de uno de los más grandes imperios.
Los iranies son tremendamente educados y amables, no es extraño que tras una breve conversación nos inviten a cenar a sus casas.
Nada que ver con la imagen demonizada que de este pais nos quiere transmitir el tejano.
No voy a obviar la dictadura. No voy a obviar la violación de los más elementales derechos fundamentales. NO voy a obviar la represión de las mujeres, pero no pretendo analizar estos puntos más que deleznables sino la conveniencia de visitar esta cuna del arte y de la cultura.
En cuanto a la las lecturas.. son múltiples
Como guia-libro de viaje Iran, de Tony Vives editado por laerte
Imprescindibles Negro sobre Negro y la Cueva de Ali Babá de Ana María Briongos.
recientemente se ha publicado La cocina del azafrán.
y la joya de la corona. El comic Persepolis de Marjani Satrapi (está en cartel una película basada en la obra). Es autobiográfico y comienza en el año 1.979, en pleno cambio político. La revolución islámica la vemos através de una niña de una familia liberal y acomodada, y no sigo porque pesepolis merece una opinión completa
10.03.2009 11:20
qué envidiaaa...
28.12.2007 13:25
Una visita maravillosa, una información de mucha utilidad y en definitiva, una opinión que merece un excepcional. Me apunto los libros. Gracias y saludos.
20.12.2007 13:10
muy buena opinión. De verdad que no es peligroso moverse por esos parajes? saludos