Una vuelta por Berna, Interlaken, Lucerna y Zurich
02.10.2010
Ventajas:
Transporte y calidad de vida
Desventajas:
Precios puntuales .
Recomendable:
Sí
 Dies319
Sobre mí:
usuario desde:16.09.2006
Opiniones:8
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 3 miembros de Ciao
Día 1 Cogimos el Ave a Barcelona y de ahí el tren hotel elipsos Barcelona – Berna. La calidad de un tren nocturno deja que desear, pero te permite hacer noche en el tren y llegar a primera hora de la mañana a destino y la vuelta salir a última hora de retorno, por lo que aprovechas netamente esos días. El precio es caro, unos 580 euros en cabina preferente los dos, pero para hacer los mismos horarios en avión, teníamos que hacer noche en los aeropuertos y el precio total: avión + 2 noches de hotel en aeropuerto, nos salía similar. Día 2 Llegamos a Berna bien desayunados, pues lo bonito del viaje es que el desayuno está incluido en el billete de tren y ves ya los primeros paisajes suizos. Nada más llegar a Berna cogimos un tren a Thun. Ahí dejamos las maletas en consignas, por 7 CHF las dos. Al ver que nos iba a hacer buen tiempo y que íbamos a hacer las excursiones previstas, nos sacamos la Swiss Half Fare Card, que te hacen el 50 % de descuento en todo transporte público, incluidos los ferrocarriles privados de funiculares , trenes de cremallera y varios. Al final del viaje nos ahorramos unos 340 euros habiéndonos costado las tarjetas 140 euros. De ahí cogimos un regional hasta Mulenen desde donde parte uno de los funiculares más largos del mundo, el funicular de Niesen. La subida se hace en dos veces y las vistas son espectaculares. A la bajada de nuevo a Thun, pueblo muy bonito, y de ahí fuimos en barco a interlaken. En tren son 20 minutos y en barco 2 horas 40 minutos, pero las vistas son espectaculares y muchas de las paradas son con buenas vistas a mansiones y palacios. En Interlaken cogimos el hotel Beausite, de todos los que me ofrecieron la agencia, el que mejor relación calidad y precio. A 10 minutos de la estación de interlaken west. Decir que Interlaken tiene dos estaciones, west y ost, aunque los trenes que van a Luzerna y al Jungfraugh salen del Oeste, hay buena combinación de autobuses de una estación y otra. En todas las estaciones de autobús te ponen la hora de paso de autobuses y destino y os aseguro que se cumple. De cenar, cogimos buenas referencias por la red del restaurante Des Alpes, y la verdad es que ahí repetimos todos los días. Eso sí, cenar a las 20 h. Día 3 Para ir acostumbrándonos a la altura, decidimos coger un tren a Brienz, para coger el Brienzrothorbahn, un tren de cremallera a vapor. El ascenso y descenso es espectacular, el paisaje es espléndido y la verdad es que, los que no vivimos el vapor en nuestros ferrocarriles, una experiencia única. Una vez bajamos, cogimos un autobús y nos fuimos al museo de Ballenberg. Hay dos entradas, la este y la oeste. Viendo que era la hora de comer (las 13 horas), y viendo que hay varios restaurantes, vimos que el que más nos iba de precio asequible era el que estaba en la entrada Oeste. El museo es espectacular. Se trata de un parque grandísimo con las casas típicas Suizas traídas pieza a pieza desde todo el país, con demostraciones artesanales, animales de todo tipo y todas las casas visitables. Ojo, id con tiempo, pues nosotros tardamos 3 horas en verlo y fuimos rápidos. Salimos por la entrada Este y de ahí un autobús a Brienz, que al ser las primeras paradas, iba vacío, luego iba a la de la entrada este. Brienz merece dar un paseo, qué casas, que flores, qué bonito atardecer del Brienzsee. Tren a Interlaken, a cenar y a dormir. Si tenéis que llamar a España, lo mas barato es el España Directo a cobro revertido, siempre que el que pague la llamada esté con Telefónica. Ojo, a cota de 800 metros, la temperatura es de 20 grados máximo (en Septiembre) y a los 2.000 metros suele ser a 5 grados. Día 4 Nos aventuramos al Junghfraugh, la estación de tren más alta de Europa, a unos 3500 m. Hicimos un poco el loco con el tren pero es lo recomendado 100 %. Caro, pero merece la pena. 140 CHF los dos con el descuento, 280 CHF sin descuento. Salimos de Interlaken a Grindelwald, cambio de tren a Kneider Scheiderg, de ahí al ferrocarril de Junghfrauh. El tren para en estaciones a 2800 m y 3200 m para ir acostumbrándose a la altura. En cada parada espectaculares vistas de glaciares. Arriba, 3 restaurantes, un mirador con ascensor gratuito, vistas espectaculares al glaciar atlesch, entrada gratuita al palacio del hielo dentro del glaciar, y tocar la nieve cuando en mi ciudad en esos momentos estaban a 38 grados. La comida arriba, aun por ser ahí, no es cara, vale lo mismo que en interlaken. Bajamos de nuevo a Kneider Scheiderg y de ahí cogimos el Wengerbahn, el ferrocarril de cremallera más largo del mundo (19 km) para bajar a Lauterbrunnen vía Wengen. De ahí cogimos el funicular + tren a Murren. Un pueblo sin coches al que solo se llega en por este medio o por funicular. Desde este pueblo, se accede al mirador de Schilton, famoso por haber rodado ahí escenas del agente 007. Volvimos a Lauterbrunnen por funicular + autobús, por volver de forma diferente a cómo habíamos ido. Espectacular como tienen organizado el transporte público. Día 5
Nos vamos a Lucerna. Hay dos formas de ir que se tarda lo mismo. Vía Berna / Thun o por el ferrocarril privado del Die Zentralbahn. Esta última opción por paisaje, totalmente recomendada. De Lucerna, su casco histórico y principales rincones, se ven en una hora, por lo que aprovechamos de nuevo el buen transporte público y por la tarde nos fuimos a Zurich, situado a una hora en tren. Lo más turístico y céntrico, en un par de horas se puede ver. En Lucerna, y tomando referencias de internet, es recomendable el restaurante Fritschi, con comida de la zona, incluidas fantásticas fundis y raclettes. Día 6 Aunque no nos acompañaba ya el tiempo, fuimos a hacer la vuelta de plata del monte pilatus. Cogiendo tren de cercanías, tren de cremallera que es el más empinado del mundo, para bajar por el otro lado en telesférico, telecabina y autobús. Parece lioso, pero está todo bien señalado e informado, y con un único billete haces todo el recorrido. Las vistas en un día despejado deben ser espectaculares, pero las vistas cortas y el paseo merece la pena. Enla estación donde haces el cambio de telesférico a telecabina, hay una zona de ocio. Hay un tobogán de 8 km que bajas y luego te suben por un telearrastre. El bajar creo que costaba unos 4 euros, pero merece la pena por la curiosidad, por el paisaje y la naturaleza. Una visita obligada y que merece la pena por cuantos otros museos visitados en otros viajes, es la del Museo del Transporte. Impresionante cómo está preparado y la posibilidad de interactuar con todo. Se llega en cercanías. Día 7 Cogemos el tren y volvemos a Berna, que es desde donde saldremos de nuevo para España. Con un mapa turístico de los que se encuentran por internet, con ver lo básico es suficiente. Como aun así no sobraba tiempo, fuimos a Friburgo, a 20 minutos en tren. Ciudad y pueblo medieval que por proximidad, bien merece la pena. Ahí ya compramos lo que nos íbamos a traer, un queso entero appenzeller, y chocolate. Cogida del tren nocturno en Berna y llegada a Barcelona a primera hora de la mañana (día 8).
Leer más sobre este producto
Etiquetas relacionadas con General : Suiza
|
|
02.10.2010 16:07
Lo cierto es que me gustaría mucho conocer Suiza. Veo que fue un viaje muy aprovechadoo ;) un saludo
02.10.2010 12:18
Qué ganas tengo de ir a Suiza, esos paisajes,... aunque me parece un país bastante caro, ¿es así? Un saludo