GERTRUD O EL AMOR ABSOLUTO
17.05.2006
Ventajas:
Su austeridad
Desventajas:
Que Fossy no la habrá visto
Recomendable:
Sí
Detalles:
Argumento
Personajes
Calidad de dirección
Banda sonora
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Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 16 miembros de Ciao
Ya en la crítica de "Ordet" afirmé que Carl Theodor Dreyer era uno de los mayores genios de la historia del cine. "Gertrud", su útima película viene a confirmarlo. Lejos del melodrama al uso, Douglas Sirk puede servir de ejemplo, donde las pasiones se desatan y los personajes caen bajo las redes de sus propios impulsos, la mayoría de las veces irracionales, el discurso sobre el amor que Dreyer representa en la figura de Gertrud es distante, frío, intelectual. No es una característica extraña al cine de este autor, siempre más filosófico que carnal. En la vida de la protagonista pasan una serie de hombres, de los que se enamora y a los que pide una entrega absoluta. Esa es la esencia del amor para Gertrud, un sentimiento que lo absorbe todo, un dios al que sacrificar el resto de lo que uno ama. Por supuesto, las relaciones de Gertrud están condenadas al fracaso. Pide demasiado y al final le queda sólo un matrimonio hecho de cenizas y de esperanzas truncadas. ¿Era para Dreyer el amor lo mismo que para Gertrud? ¿O es una crítica acerba al egoísmo que toda pasión oculta bajo el oropel de las palabras bonitas? La película no responde a esto, pero, a cambio, nos ofrece una de las obras más grandes que el cine ha regalado a nuestra vista. Y a nuestra mente. Nos obliga a hacernos preguntas que quizá no nos atrevemos a realizar por temor a lo que podamos contestar. Desde el punto de vista técnico, ésta es una de las películas más depuradas de Dreyer. Desnuda de elementos accesorios e innecesarios la representación de un fracaso. La fotografía, en blanco y negro, filtra como a través de una lente incrustada en el corazón de Gertrud, toda la melancolía, el desengaño, la obsesión por lo absoluto, y llena la pantalla con la claridad de las pulsiones más íntimas. El guión, que adapta una obra de Hjalmar Soderberg, sutil y profundo, desarrolla la acción a partir de la contemplación de los personajes. La maestría de Dreyer nos hace olvidar el orígen teatral de la película (apenas hay exteriores, dos, como mucho) y su cámara consigue lo que pocas veces el cine ha logrado, ir más allá de la piel para llegar, o, al menos, rozar, el extraño material del que está forjada la naturaleza humana. Toda la filmografía de Dreyer es muy recomendable, aunque su éxito entre el público mayoritario sea prácticamente nulo. La crítica ha situado a este director en las cimas del séptimo arte, pero sigue siendo, por desgracia, un gran desconocido. Sirva esta humilde crítica para reivindicar todas sus obras (sin exceptuar las mudas) e incitaros, ahora que pueden conseguirse sus películas en DVD, a gozar con la obra de un genio.
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17.05.2006 21:45
Como me conoces. Jajajajaja. CASUALMENTE tampoco he visto esta pelicula. Si q tengo peliculas pues para bajarme del emule este mes. No me hagas la lista tan larga que mi emule no da a basto. XDD
17.05.2006 20:00
Interemos pues ver a este genio. Besos.