HISTORIA
Girona fue fundada por los romanos en el siglo -I con el nombre de Gerunda. Ocupaba lo que actualmente envuelve la catedral y hasta la orilla del río Oñar. Estaba unida por carretera con la costa, en concreto con la actual Ampurias (Emporium entonces).

Los bárbaros la invadieron en el siglo III. Entre 714 y 785 estuvo en poder de los musulmanes, hasta que las tropas del general franco Carlos Martel no sólo impidieron su avance en Europa tras la victoria en Poitiers, sino que les hicieron retroceder y reconquistaron un pedazo de la península ibérica en el que se encontraban Gerona y Barcelona. La ciudad estuvo gobernada desde entonces por condes tanto francos como catalanes. Uno de ellos, Wilfredo I, unificó los condados de Gerona y Barcelona en el 878, los cuales se convirtieron en un Estado prácticamente independiente dentro de la unidad política de los francos, a los que los condes catalanes juraban fidelidad. Por diversas visicitudes políticas, Gerona se alejó de Francia y empezó a mirar hacia el Sur.
Gerona creció notablemente durante los siglos XI y XII, crecimiento diezmado por la epidemia de peste en 1348. En el siglo XV se recuperó, algo interrumpido por otra epidemia en 1650 y las continuas guerras contra Francia. Pero la más virulenta de todas fue la invasión napoleónica, que se consumó tras el tercer asedio a la ciudad, en 1809. Tras cinco meses de sitio y unos 4.000 muertos (la mitad de la población), Gerona pasó a ser la capital del departamento francés del Ter.
Expulsados los franceses unos años depués, Gerona se convirtió en 1833 en la capital de la provincia del mismo nombre. En 1883 llegó el alumbrado público con patente francesa, siendo la primera ciudad de España en tenerlo. A partir de 1950 se inició una lenta recuperación económica y la mayor parte de la ciudad está edificada a partir de esa fecha.
¿CÓMO LLEGAR?
Por su posición estratégica, Gerona es un nudo de comunicaciones que recibe autobuses (Eurolines principalmente) y trenes (Renfe y SNCF) de diferentes ciudades europeas que se dirigen a Barcelona o Madrid. Girona cuenta desde 1967 con un aeropuerto, a unos 10 km. de la ciudad, con vuelos a y desde ciudades como Madrid, París, Londres, Oslo o Moscú.
¿QUÉ VER?
- Catedral. Una enorme y sobria mole visible desde buena parte de la ciudad ya que está encima de una pequeña colina. Construída entre 1312 y 1604. En su interior se encuentra el Tapiz de la Creación, un lienzo del siglo XII que representa episodios de la creación del mundo representados en dos grandes círculos concéntricos presididos por Jesús. Algunos estudiosos sostienen que esta obra fue bordada con hilos de lana de colores por unos ángeles que lo dotaron de poderes divinos. El mariscal francés François de Pickafort estaba convencido de que la posesión del tapiz le convertiría en el dueño del mundo y, tras una encarnizada lucha en el interior de la catedral, logró llevarse un trozo que todavía no ha sido encontrado.
- Iglesia de Sant Nicolau (siglo XII)
- Monasterio benedictino de Sant Pere de Galligans (hoy museo arqueológico)
- Iglesia de Sant Feliu (o Fèlix), con sus baños árabes del siglo XII.
- Plaça del Vi con el ayuntamiento
- La galería de porchos de la rambla, jundo con la adyacente calle Nou la zona de compras de la ciudad.
- Barrio judío. El mayor de Europa después del de Praga.
- Bosque de la Devesa. Regalo de la ocupación francesa. Algo así como el retiro madrileño pero más solitario.
¿DÓNDE DORMIR Y COMER?
Ibis, NH Hoteles, Novotel y Meliá son grandes cadenas con representación en Girona. Más económicos son el hotel Peninsular y el hostal Coll, ambos muy céntricos. La oferta de restaurantes es ingente; mi preferido es el De Gust (en la calle Figuerola, en frente de la Devesa), con platos innovadores y divertidos (ver mi opinión al respecto).
EL DEPORTE EN GIRONA
El fútbol y el baloncesto son los deportes que mejor han proyectado la ciudad al exterior. En los años noventa y dos mil vimos baloncesto de élite en el pabellón de Fontajau gracias al Valvi, Casademont o Akasvayu Girona. Por razones económicas, el club se disolvió y el fútbol tomó el relevo.
El Girona FC se fundó en 1921 (si bien las primeras noticias sobre la práctica del fútbol en la ciudad datan de 1910) y sus colores tienen una clara influencia inglesa. Jamás ha militado en primera división. Ahora se encuentra en segunda, categoría que no ocupaba desde 1959, por lo que es una buena oportunidad para ver fútbol de cierta calidad. El estadio de Montilivi, con capacidad para unos 10.000 espectadores, se encuentra en las afueras de la ciudad, al lado de la Universidad.
CLIMA
Moderadamente frío en invierno (mínimas alrededor de los 0ºC) y tremendamente caluroso en verano (máximas entre 35ºC y 40ºC, puntualmente 42ºC). La humedad raras veces baja del 70 %. Sin embargo, sin salir de la provincia, en Puigcerdà, hay que ponerse un abrigo durante las noches veraniegas.
COMUNICACIÓN
Girona cuenta con una televisión de cierta calidad. Cadenas de radio como Onda Cero, Cope o los 40 Principales tienen sucursal en Girona. En cuanto a prensa, hay dos diarios: el Diari de Girona (antes Los Sitios, en homenaje a la lucha contra los franceses), con una línea bastante independiente, y El Punt, de línea españolista conservadora pese a su apariencia catalanista y progresista. Es habitual encontrar artículos firmados por miembros del Opus Dei y fue uno de los pocos periódicos catalanes que en su día no publicaron en portada el manifiesto en favor de un nuevo Estatut.
INCONVENIENTES
Además del calor infernal del verano, el principal inconveniente de Girona es la circulación. Una distribución y orientación de las calles con direcciones prohibidas y cortes que no vienen a cuento, en el mejor de los casos mal señalizados (en el peor ni siquiera señalizados), hacen que circular por la ciudad esté reservado a quienes ya la conocen y bien ya que de vez en cuando hay cambios sin avisar. La falta de parking es crónica y lo seguirá siendo mientras no haya una crisis de verdad, una crisis cojonuda que ponga el litro de gasolina a 50 € y entonces la gente que llora tanto para llegar a fin de mes se lo pensará dos veces antes de abrir la puerta del coche.
Aunque parezca increíble, en Gerona un semáforo en rojo puede significar que pases y al revés. Es por esto que desaconsejo circular en coche por ella a quien no sea de allí, ya que los gerundenses tenemos localizados los semáforos que van "al revés".
No es de extrañar que Gerona sea la ciudad de todas las que he visitado en mi vida en donde se mata más gente si hacemos caso de las sirenas que se oyen. Gerona tiene un perpetuo sonido de sirenas (a veces más lejano, a veces más cercano). Se le acerca en este aspecto París, pero París (el París estricto) tiene unos tres millones de habitantes, mientras que Gerona cien mil. La proporción de muertos y heridos es, por tanto, tremendamente mayor.
Girona es mi ciudad pero, pese a su interés cultural y su situación estratégica, no es mi ciudad ideal que digamos.