Continuando con mis opiniones sobre el viaje a Bélgica y Holanda, es probable que esta opinión sea la última en cuanto a Bélgica se refiere (al menos por ahora). En este caso quisiera hablaros del hotel donde me alojé en Bruselas. Yo llegué a ciao precisamente buscando información sobre hoteles, ya que resulta de gran utilidad la información que te puedan aportar otros usuarios, y sobre todo cuando es amplia y extensa. Por eso, últimamente pongo especial énfasis en realizar opiniones sobre hoteles e intentar hacerlas lo más amplias posibles y con la mayor cantidad de información útil. En este último viaje me he alojado en tres hoteles diferentes, una noche en cada uno de ellos. El primero fue en éste de Bruselas, después estuvimos una noche en el Hotel Ter Reien de Brujas, del que también os he hablado, y por último me alojé tres días en el Hotel Hem de Amsterdam, del que espero hablaros próximamente. Ahora, toca hablar del Residence Parnasse, una especie de apartamentos situados en la city de Bruselas, donde nos alojamos en nuestra visita a Bruselas y que puede ser una buena opción si estáis pensando en visitar esta ciudad.
RESIDENCE PARNASSE.
Como dije en la opinión anterior sobre el Hotel Ter Reien de Brujas, en esta ocasión, todo lo relativo al viaje de Bruselas no lo organicé yo, por lo que aunque resulta habitual que sea yo quien organice las reservas de hotel, esta vez no fue así. Mi amiga Ale se encargó no sólo de la planificación del viaje, sino también de la reserva del hotel de Bruselas y también el de Brujas. Para ambos, utilizó la página de booking, una página que ella utiliza habitualmente para realizar las reservas de hoteles y que yo nunca había utilizado, aunque a partir de ahora creo que se va a convertir en una de mis más asiduas herramientas de internet, ya que además de su buen funcionamiento, los precios son más baratos que en otros buscadores. Al principio había hecho una reserva en un hotel de la cadena NH pero luego encontró una buena oferta para estos apartamentos, que además nos permitía ahorrarnos algo de dinerillo, lo que resulta siempre aconsejable, porque un viaje ya de por sì supone un montón de gastos.
El complejo conocido como Residence Parnasse es un complejo de edificios situado en la parte financiera de Bruselas. Aunque objetivamente se encuentran alejados de lo que podemos considerar el centro de la ciudad, o el casco viejo con su magnífica Grand Place a la cabeza, andando está a un tranquilo paseo de unos quince minutos y en el caso de coger una taxista en cinco minutos llegarás al hotel. Se trata de ago así como una pequeña urbanización a la que se accede desde la Rue d'Idalie, traspasando un patio interior desde el que se distribuyen los diferentes edificios de apartamentos. Es algo así como estar en un aparthotel de las costas españolas, lleno de terracitas y con servicios comunes como piscina y gimnasio, que por supuesto no utilizamos por falta de tiempo pero que estaban incluidos en el precio de la habitación.
Cuando llegas al Residence Parnasse hay una recepción en la calle principal, donde entregamos el impreso de reserva sacado de internet. Allí te facilitan las llaves y te dan las indicaciones para acceder hasta tu apartamento. No te piden que pagues por adelantado, aunque mi amiga prefería hacerlo, por lo que pagamos al principio, pero insisto en que no es necesario. Con la llave en la mano te vas directamente al apartamento que te haya tocado en cuestión. En nuestro caso, la reserva inicial consistía en un apartamento de dos habitaciones y salón, ya que éramos tres las que íbamos, sin embargo, cuando llegamos no les quedaban apartamentos de dos habitaciones, por lo que nos dieron dos apartamentos, de una habitación y salón cada uno de ellos. Deciros que no es posible hacer la reserva para un solo apartamento siendo tres personas porque el sistema informático no te lo permite, aunque en realidad con un apartamento hubiera sido más que de sobra. Cada apartamento con habitación dispone de una cama matrimonial inmensa en la habitación y en el salón un sofá-cama que además estaba extendido y con la cama hecha en ambos apartamentos, por lo que podrían dormir en un solo apartamento hasta cuatro personas. Aunque luego os hablaré más pormenorizadamente de los detalles de cada uno de los apartamentos en sí.
SITUACIÓN Y DATOS PRÁCTICOS
La dirección exacta donde se encuentran los APARTAMENTOS THON RESIDENCE PARNASSE es la siguiente:
Rue d'Idalie número 8 1050 Bruselas (Bélgica) Tf y Fax: +32 (0)2 505 9800 email: info@residenceparnasse.com http://www.residenceparnasse.be/
Como os decía antes, se encuentra en la parte financiera de Bruselas, algo alejado de la parte turística, pero se encuentra fenomenalmente bien comunicado. Hay varias líneas de autobuses que pasan al lado del hotel y llegan hasta la estación central, pero además, si haces el recorrido a pie, te puede llevar unos quince minutos andando, y es un paseo agradable por el barrio financiero y residencial de la ciudad, atravesando además el gran parque de Bruselas y pasando al lado del Palacio Real. Nosotras cuando llegamos a la estación, como no teníamos muy claro dónde se encontraba el Residence Parnasse ni tampoco la distancia, cogimos un tazi que nos costó unos 5 ó 6€, no recuerdo exactamente. Para regresar al centro, lo hicimos andando. Pensábamos coger un autobús, pero luego vimos que no estaba lejos y que en línea recta se llegaba en seguida y sin posibilidad de pérdida. Al día siguiente, era el día sin coches en Bruselas, por lo que también fuimos andando al centro.
CARACTERÍSTICAS DE LOS APARTAMENTOS.
Cada uno de los apartamentos en los que nos alojamos dispone de una habitación amplia con cama matrimonial, un baño enorme con bañera también enorme, una cocina (la de uno de los apartamentos era cuadrada y la del otro alargada), un salón-comedor muy amplio y un pequeño aseo al lado del salón. Se trataba de un apartamento realmente amplio, calculo que de más de 50 metros cuadrados cada uno de ellos. Yo que estoy acostumbrada a vivir en 30 metros, para mí aquéllo era casi como un palacio.
Os voy detallando cada una de las partes del mismo:
SALÓN-COMEDOR: El salón era muy amplio y además disponía de una terraza con un par de sillas en las que tomar el aire o el sol (porque aquel día hacía un sol de justicia, todo dicho sea de paso). Se dividía en dos partes, la zona de comedor, con una amplia mesa rodeada por sillas y la zona del sofá, que como os decía antes era sofá-cama y además estaba abierto con la cama extendida y hecha. Además de ello había una tele enorme y algunos otros muebles como armarios y estanterías. Todos los muebles del apartamento eran de madera noble y de estilo señorial.
COCINA. La cocina de este apartamento disponía de todas las comodidades: horno, microondas, amplios armarios, mesa para comer y todo tipo de electrodomésticos pequeños como tostadora, batidora etcétera. La verdad es que estaba fenomenal para hacer comidas o por lo menos desayunos allí, aunque una vez más no la usamos para nada, y de hecho si pisé la cocina fue únicamente para fisgar un poco las posibilidades de este alojamiento. Yo soy de las que cuando va de viaje como siempre fuera, aunque sea de kebab, eso de andar cargando con comida y cocinando no va conmigo. En este caso, además llegamos por la tarde a Bruselas y estuvimos allí menos de veinticuatro horas, por lo que no nos pusimos a cocinar precisamente, aunque reconozco que puede ser muy útil si vas en plan cocinitas.
DORMITORIO. La habitación del dormitorio también era muy amplia, con una cama matrimonial enorme y muy cómoda, en la que dormí del tirón sin despertarme en toda la noche. Disponía también de dos mesitas y un gran armario. Como anécdota os diré que la colcha iba a juego con las cortinas, algo muy típico. La habitación tenía un baño completo privado con todos los sanitarios y una gran bañera, todo en color blanco un poco insulso, un alicatado muy típico en los hoteles belgas, por lo que pude comprender más tarde.
Además de todo esto, el apartamento dispone de un pequeño aseo al lado del salón para que se pueda utilizar sin necesidad de ir a la habitación. RESERVA Y PRECIO.
La reserva la hicimos a través de la web de booking y según su sistema de reserva. Al llegar, no tuvimos ningún problema, entregamos la hoja de reserva en recepción y en seguida nos asignaron nuestros apartamentos. En principio habíamos pedido un apartamento con dos habitaciones y como no quedaba ninguno, al final nos dieron dos apartamentos de una habitación cada uno de ellos. El precio fue realmente barato, nos salió la noche por 99€ los tres, por lo que pagamos 33€ por persona en un apartamento como éste en la capital de Europa.
BRUSELAS, UNA CIUDAD PARA DESCUBRIR.
Llegué a Bruselas con unas ideas que resultaron ser bastante desacertadas. Me habían hablado de una ciudad gris, donde nunca salía el sol, fría, sin vida, y sin embargo me encontré con todo lo contrario. Me topé con una ciudad maravillosa, llena de vida, con una temperatura primaveral, la gente en las calles y las terrazas, un sol radiante y una ciudad maravillosa que ofrecía su mejor sonrisa al viajero.
En Bruselas tampoco pasé mucho tiempo, al igual que en Brujas estuvimos un poco menos de veinticuatro horas, sin embargo me llevé de ella una impresión y un recuerdo imborrables.
Bruselas no es un sola ciudad sino muchas ciudades juntas. Por un lado podemos distinguir su parte histórica de la parte económica, una especie de city londinense, que fue donde nos alojamos ya que en esta zona se encontraba el Thon Residence Parnasse. Pero además es que en la parte histórica, además de la zona llena de turistas (la Grand Place y las calles aledañas a la misma), posee barrios realmente bonitos, como Le Sablon, o el barrio latino, cuyo nombre no recuerdo y que tampoco he podido localizar en internet. Bruselas es en conjunto una ciudad amable, llena de recovecos con encanto, que te sorprenderá de principio a fin. Hay que recorrerla con ganas y con tiempo, esmerándose en los detalles, captando su esencia.
Lo mejor de Bruselas es sin duda la Grand Place, por mucho que te la imagines o por mucho que te hayan hablado de ella, no hay palabras para definirla. Cuando entras en la plaza por primera vez, procedente de cualquiera de las callejuelas estrechas llenas de bares y turistas, te quedas sin palabras para definir tanta belleza junta. La Grand Place es simplemente espectacular, la más bonita plaza que haya visto en mi vida. Mires donde mires te sorprenderá la belleza y magnanimidad de los edificios, su imponente figura, su clase y su atemporalidad. Os recomiendo que toméis una cerveza de la tierra en una de sus terrazas y os dediquéis a otear el horizonte de esta bellísima plaza. Pero además de la Grand Place, merece la pena pasear la Bruselas antigua. Recorrer sus estrechas callejuelas, las Galerías de San Humberto (en las que se inspiraron las Galerías Victorio Emmanuelle de Milán), llegar hasta la plaza de la Bolsa con el Edificio de unas de las Bolsas más importantes de la vieja Europa, pasear por el barrio del Petit y el Grand Sablon, visitar la Catedral, hacerse la foto junto al Maneken Piss (de tamaño mucho más pequeño del que uno se imagina viendo postales sobre él), subir al mirador sobre la ciudad, recorrer el barrio latino y comer en cualquiera de las bellas terrazas de una de sus muchas epiceries, acampar con los sueños plenos en el parque central frente al Palacio Real, visitar el Atomium de día o de noche (la visión difiere mucho con el tipo de luz) o ir a la busca y captura de los miles de dibujos de Tintín que habitan la ciudad (no es broma, existe hasta una ruta a lo largo y ancho de la ciudad). En definitiva, Bruselas es una ciudad que os sorprenderá positivamente y que os encantará, descubriréis mucho más de los que pudiéseis pensar antes de llegar a ella.
MI EXPERIENCIA.
Si me preguntáis si os recomiendo este apartamento para alojaros en Bruselas os diré claramente que sí, aunque haciendo algunos matices. Es un lugar ideal en cuanto a relación calidad-precio y probablemente para estancias largas hará que te sientas como en tu propia casa. Sin embargo, tiene algunos inconvenientes, como que está alejado del centro.
Esto en sí no es un inconveniente en las fechas primaverales en que yo fui, es más, yo diría que con buen tiempo es casi una ventaja. Sin embargo, me consta que en Bruselas hace muchísimo frío en invierno, por lo que es posible que un alojamiento más céntrico resulte más rentable. Pero eso ya depende de las necesidades y preferencias de cada uno. A mí la zona del apartamento me pareció bonita, de hecho a menos de cinco minutos hay una plaza con mucha vidilla de barrio donde estuvimos desayunando al día siguiente, en uno de esos típicos lugares de desayunos belgas. Resulta todo una experiencia, vas allí y te sientas tranquilamente a una mesa a degustar un superdesayuno por un importe que oscila entre los 4 y los 6€ por persona. El desayuno consiste en un abundante café con leche acompañado por un croissant o varias rebanadas de pan en los que puedes untar todo tipo de mermeladas de sabores que normalmente son de fabricación propia del establecimiento, así como mantequilla, melaza, miel y nutella. Igualmente, existe la posibilidad de pedir junto a todo esto un huevo duro, que tiene un coste extra. Resulta muy divertido porque te ponen una cestita con las mermeladas, la miel, la nutella, y tú te sirves de lo que quieras. Luego allí puedes comprar todos los elementos del desayuno para llevártelos a tu casa, desde el propio pan hasta todas las mermeladas artesanas.
El apartamento resulta muy cómodo y amplio, con todas las comodidades necesarias quizá para una estancia más amplia que la mía. Posee muchas posibilidades que nosotras no utilizamos, ya que lo único que hicimos fue utilizarlo de campamento base para soltar lastre y dejar los bártulos nada más llegar a Bruselas y luego dormir bien tras salir por la noche por Bruselas. Por eso, probablemente resulte mejor si se utiliza para estancias largas, aunque también es cierto que por lo que leí en la información del apartamento el servicio de limpieza funciona una vez por semana, por lo que te sentirás como en casa también haciéndote tú mismo la cama todos los días. A mí me gusta ir de hotel precisamente porque no hago la cama, eso sí que es una muestra de estar de vacaciones, pero reconozco que eso son manías personales, y de ésas ando bien servida, tengo unas cuántas.
En general creo que es una buena opción para alojarte en Bruselas, máxime si te sale al precio que nos salió a nosotras. De todas formas, es la primera vez que visito la ciudad, por lo que no podría indicaros si existen otros alojamientos más recomendables, ya que no conozco ninguno. Mis amigas se habían alojado en otra visita anterior en un hotel en el barrio del Sablon y el resultado no había sido muy satisfactorio, quedando más contestas ésta vez con estos apartamentos. Pero todo depende del hotel elegido, igual uno no te gusta y otro te encanta, no todos son iguales. En cualquier caso, como no tengo más experiencia en hoteles u otro tipo de alojamientos en Bruselas, indicaros que los apartamentos Residence Parnasse a mí personalmente me gustaron, supongo que son aún más óptimos si visitas la capital de Europa por razones de trabajo, ya que se encuentran en la parte financiera de la ciudad. Si por el contrario visitas la ciudad por razones de ocio, es una buena opción, aunque personalmente buscaría un hotel un poco más céntrico, que nunca está de más, siempre que el presupuesto lo permita, claro.
--_______________________________________________________ NO TA: El domingo os cuelgo las fotos, ahora no las tengo en este ordenador, sorry
El precio de los apartamentos es estupendo y la zona a mí no me parece mala en absoluto: al menos es un área bonita y segura, todo lo contrario al barrio del Anderletch, donde estaba el hotel en el que me alojé yo: a 15 minutos escasos de la Grand Place pero bastante inseguro, especialmente de noche. A mí también me sorprendió mucho Bruselas, tenía unas ideas de ella similares a las tuyas pero al poco de salir a sus calles mi concepción de la capital belga cambió por completo. Saludos.
El precio de los apartamentos es estupendo y la zona a mí no me parece mala en absoluto: al menos es un área bonita y segura, todo lo contrario al barrio del Anderletch, donde estaba el hotel en el que me alojé yo: a 15 minutos escasos de la Grand Place pero bastante inseguro, especialmente de noche. A mí también me sorprendió mucho Bruselas, tenía unas ideas de ella similares a las tuyas pero al poco de salir a sus calles mi concepción de la capital belga cambió por completo. Saludos.