Hoy me tocaba escribir una opinión sobre un libro de una de mis escritoras favoritas pero todo lo que escribí era tan dolorosamente aborrecible que me dije, mejor escribir sobre otra cosa y aquí está la opinión que sigue.
Siempre he sido y soy reacia a tomar vino por no soportar ese aroma tan característico de esta bebida alcohólica que inunda las fosas nasales y la garganta con un poco que te acerques a la copa, vaso o taza (donde usted prefiera consumirlo). Tampoco me suele agradar el sabor que queda prendido en el paladar como una estela recordándote que te acabas de beber una copa de la bebida alcohólica del fruto de la vid. ¿A nadie más le pasa esto?.

El vino es junto a la cerveza una de las bebidas alcohólicas más antiguas que existen en esta esfera calentada por el sol. En antiquísimas tumbas egipcias han encontrado frescos con imágenes de viñedos y de la vendimia que muy probablemente no cambio mucho su elaboración en miles de años…Hay quien dice que en algún punto pretérito el vino sustituyó a la cerveza en la cuenca del mediterráneo, recordando las leyendas sobre el dios de la vid, Dionisio. Lo cierto es que tanto griegos como romanos lo consumían y comerciaban con él y que fueron los fenicios unos 800 años del nacimiento del Ungido los que introdujeron el cultivo de la vid en la península, en la actual provincia de Cádiz cuyo nombre de entonces ignoro. De ahí debe venir la buena afición del español por el vino… En cambio en las tierras del norte de la península no se consumía vino sino cerveza y probablemente otras bebidas embriagadoras, algo que los historiadores de aquella época, siempre de las civilizadas Grecia y Roma atribuían a su barbarismo.El vino es un excelente compañero, sabe estar tanto en soledad, compartiendo las penas o los pequeños triunfos como en compañía de nuestros mejores amigos y familiares. Desde las comilonas de las bodas regadas de buenos caldos a los kalimotxos compartidos con los amigos en las noches de marcha… ¿Y las cenas románticas? No hay cena romántica que se precie a la luz de las velas sin la consabida botella de vino.
Decía que a mí el vino no me entusiasma pero el blanco soy incapaz de tragarlo. Ya sabéis que dicen que el vino tinto, por contener ciertas sustancias es bueno para la salud de nuestro corazón. Pero con moderación…
Y en Jerez, como no, tuve que encontrar un vino blanco que me gustó: el Croft Original comercializado por González Byass. Pablo y yo estuvimos en las bodegas con sus padres y sus tíos el último día que estuvimos en Cádiz y esa visita es una experiencia única y altamente recomendable por las instalaciones, la historia, los jardines, las calles( sí, en las bodegas hay incluso calles del viejo Jerez)… y el vino. Palabra de una profana en la materia. En esa visita tuvieron a bien contarnos el origen de la empresa González Byass que se remonta a 1835 cuando Don Manuel González compró una bodega de vino de Jerez. Aquel hombre fue durante toda su vida un amante del vino que se cosechaba en aquellas tierras andaluzas y nunca dejó de investigar ni de intentar mejorar.
A sus hijos los educó en el amor al vino y continuaron el negocio familiar hasta hoy en día. Si no me equivoco en la década de los cuarenta del siglo XIX la empresa se asoció a un inglés llamado Byass que era el que importaba el producto a la pérfida Albión o Inglaterra. De ahí viene la denominación González Byass aunque poco tiempo después la relación comercial se quebró.
Ah, y al fin averiguamos quien era el famoso Tio Pepe: el tío del fundador quien obsequió a su familiar poniendo su nombre a una clase de vino...
Y yo descubrí un vino blanco que me gustó. Un vino dulce de esos que suelen gustar a las mujeres, como dicen por ahí salvo excepciones. ¡Claro! Si por eso a mí el vino no me gustaba: siempre me han dado vino de "hombres", todo tiene una razón de ser. Para que luego digan por ahí

La empresa González Byass ha comprado Croft por la cifra de 54,09 millones de euros que a mí me cuesta imaginar y tanto…es que es muchísisisisisisisimo dinero, como ellos mismos dicen pero parece ser que la empresa está más que contenta con la adquisición y yo también hasta que nos dijeron que el Croft Original sólo se puede adquirir en el extranjero o en las bodegas del Tío Pepe. Eso ya no es tan bonito porque donde yo vivo no hay ninguna y tampoco es cuestión de ir a Londres a comprar as botellas o a Jerez, ¿No? A todo esto, el Tio Pepe cuenta con unas 600 hectáreas de viñedos a las afueras de la ciudad de Jerez del tipo de tierra denominado albariza, que es una tierra especial de la zona que hace que el vino sea tan excelente. Claro. Si ya dicen los viejos que de lo bueno se cría
El Croft Original es un vino dorado, como oro pálido y a simple vista no parece muy diferente de los demás vinos blancos o a mí no me lo parece que por algo soy profana en esta materia. El aroma no es delicado y fino, por lo menos a mí no me ha dado esa sensación de remover todo mi estómago como sucede con otros caldos. Sí, si, lo siento. Ya he dicho que soy una profana en la materia y quizá un buen amante del vino esté deseando lapidarme pero yo sólo puedo hablar de lo que conozco y de mis impresiones, de nada más. Por si os interesa saberlo, es un tipo manzanilla.
Este jerez o sherry, contiene un 17,5% Vol, así que la borrachera con él tiene que ser buena
El Croft Original es un jerez para "paladares húmedos y finos de alta calidad con profundidad y cuerpo"sí, ciertamente no te deja sensación de sequedad en la boca y yo no he deseado tragarme un litro de agua después de consumirlo. Por cierto, un detalle de los muchos que yo no conocía es que el vino elaborado con uva blanca es aconsejable consumir en el plazo de un año ya que puede pasarse. Sí, los vinos también caducan. Jamás hubiera imaginado tal cosa pero si lo dicen los expertos verdad será. Por eso si abre una botella de vino blanco que ha guardado en el aparador de la abuela desde las navidades del 97 y tiene un sospechoso color, tírelo o regálelo a alguien a quien no tenga mucho aprecio.
Se debe servir preferiblemente frío (recomiendan entre 4/10º centígrados) Yo soy incapaz de consumir vino a temperatura ambiente( se entiende siempre que no me encuentre a menos 40º en Siberia.
Nada. El dichoso ordenador se empeña en que escriba Liberia en lugar de Siberia pero allí me imagino que estaría a 40º C, ¿No?)
Es altamente recomendable preservarlo de los ruidos molestos y de los olores fuertes pues el vino es una bebida muy delicada a la que afectan estos pequeños incidentes y tampoco es cuestión que nuestras botellas pierdan calidad por detalles que podemos evitar fácilmente. Les gustan los sitios oscuros y frescos. Por ejemplo, no está bien que lo guardes junto a las ristras de ajos y se lo ofrezcas a María o a Juan mientras te frotas secretamente las manos por tu buena estrategia. Tampoco dejes que tu hijo adolescente guarde las botellas de cualquier manera en la habitación donde escucha eso que hoy en día se llama música ( que van a saber los jóvenes) a un volumen propio del infierno porque afectará a la calidad del caldo tarde o temprano. Tampoco es aconsejable guardarlo en posición horizontal, es preferible guardarlo verticalmente.
Cuando las uvas están en los viñedos absorbiendo todo el sol que pueden durante los meses de estío ya les llega por lo que no debes poner tus botellas o barriles al sol ya que la uva es amiga del astro diurno pero no así el vino. Se deben evitar, por extensión todas las fuentes de calor: cafeteras, microondas, batidora…Un buen vino es como un hijo y se debe tratar con todo el cuidado posible para que nos sintamos satisfechos a la hora de consumirlo. En caso de no querer otorgarle los cuidados necesarios consuma otra bebida o compre vino de cartón de oferta ( imaginad un tono borde y seco que si no, no funciona)
El Croft Original, al ser un vino dulce es muy aconsejable para consumir con postres y ensaladas. Bueno, yo como buena golosa siempre digo que el dulce con más dulce o entra mejor o te acaba de empalagar, así que sólo es cuestión de probar. Porque no recuerdo si ya os comenté que es deliciosamente dulce al paladar y que por eso me ha gustado tanto. Qué cosas tan buenas me perdía yo en mis tiempos de abstemia practicante ( ahora lo soy en teoría porque creo que hay que disfrutar de las cosas buenas de las vida y máxime cuando yo tengo terror a emborracharme), por favor….¿verdad, Leydruid?
Una vez abierto el envase se conserva unas tres semanas.
Y eso, que a una se le acaban las ideas y los conocimientos sobre la materia. Mejor terminar aquí antes de hacerme más pesada o que me duerma, instada por el señor Morfeo sobre el teclado del ordenador. Daros mi palabra de que este Croft original está delicioso, en caso contrario jamás se me ocurría recomendarlo a nadie… o a casi nadie.
Si alguien desea ver unas fotos de mi persona consumiendo el producto que haga uso de la imaginación pues para algo existe o que espere a la cena de la Coruña si tal.
Salud, prosperidad y anarquía.
Elena.