Hay sitios en el mundo a los que uno va por trabajo que no es que sean muy atractivos, pero si un hotel es capaz de compensar el poco atractivo de la ciudad, hay que reconocerle bastante mérito. Eso es lo que me pasa a mí con Sao Paulo, que no me dice nada, ni bueno ni malo, pero voy tan feliz, sabiendo que dormiré en este hotel donde siempre te atienden con una sonrisa y donde todo está diseñado para la comodidad real del cliente, no para que "parezca" lujoso o cómodo sin serlo, como pasa en otros. Entre 140 y 188$ (precio por habitación standard) cuesta reservar una de las 228 habitaciones ...
Más