Sobre Bélgica
Bélgica es un país situado en la parte noroccidental de Europa que limita al sur con Francia, al este con Alemania y Luxemburgo y al norte con Países Bajos.
La capital del país y, seguramente, la ciudad más importante es Bruselas. En ella se encuentran las sedes de muchas instituciones y organizaciones europeas, así como edificios de multinacionales y empresas. Le sigue en población la ciudad de Amberes, una ciudad portuaria de gran belleza, belleza que también es compartida por otras ciudades como Brujas o Gante.
El país, de escasas dimensiones (30.528 kilómetros cuadrados), cuenta con una población de 10.141.000 habitantes. Hablar del territorio de Bélgica es hablar de tres zonas bien diferenciadas: la Región de Valonia, la Región de Flandes y la de Bruselas-capital.
La división mencionada no sólo se circunscribe al territorio sino que también podemos hablar de una diversidad de lenguas que constituyen, hoy en día, uno de los principales conflictos del país. Un 60% de la población, principalmente, de los belgas que habitan en la región de Flandes habla el neerlandés. En la región de Valonia y en la capital, Bruselas, predominan, sin embargo, los francoparlantes, que constituyen un 35% de la población belga. Por último, un 1% considera el alemán como su lengua materna.
Respecto a la religión, un 83,5 % de los belgas son católicos. Le siguen en número los no religiosos y, también hay núcleos de población musulmana, judía y protestante.
Por otro lado, Bélgica no es solo miembro de la Unión Europea sino que, además, es miembro fundador de la misma. El país alberga, también, la sede de otras organizaciones internacionales como la OTAN. Como es de suponer su moneda oficial, desde 2002, es el euro.
Hablando ahora de la temperatura, los termómetros en verano suelen rozar los 23 grados, mientras que en invierno el mercurio suele estar sobre los 4 grados. Si viajas a Bélgica es fundamental que lleves contigo un chubasquero o en su defecto un paragüas, porque la posibilidad de precipitaciones es bastante elevada, incluso en verano.
Si lo que queremos es disfrutar de la gastronomía belga, lo más tradicional son los mejillones con patatas fritas. Tampoco nos podemos ir del país sin probar una buena cerveza belga.
Dónde alojarse
Los precios en Bélgica son un poco más elevados que en España, así que para encontrar un alojamiento más o menos económico hay que tener paciencia. No obstante, los precios no suelen bajar de los 20 euros por noche. Hablo, por supuesto, de albegues y bed and breakfast pues los precios de los hoteles se disparan.
De cualquier modo, aunque el precio si que es verdad que no es demasiado económico, la relación calidad-precio no es mala y rara vez te llevarás sorpresas, pues casi todos los albergues suelen contar con bastantes y buenas prestaciones.
Si viajas al país con un presupuesto un poco limitado, lo mejor es que busquéis un alojamiento que cuente con cocina pues comer fuera es un poco prohibitivo.
Dónde comer y beber, o qué comer y beber
Como ya advertía en las últimas líneas de la anterior sección, comer barato en Bélgica se convierte en una tarea un poco complicada, por lo que la mejor opción si no vas con un presupuesto muy holgado es buscar un alojamiento donde puedas cocinar y guardar los alimentos que adquieras en cualquier supermercado.
Esa es otra, no espereis que los precios de los alimentos sean iguales que en España pues el nivel económico de vida es más elevado.
Si aun así decidiís ir a comer fuera, sabed que la mayoría de los menús no bajarán de los 20 o 25 euros. Entre lo más típico que podéis probar, como ya os he dicho, están los mejillones con patatas fritas (moules frites). Pero también podéis probar una especie de guiso llamado "Hutsepot " o el "Waterzooi", una sopa cremosa hecha a base de pollo o pescado y verduras.
Con lo que seguro que se os hace la boca agua es con los maravillosos gofres que son, quizás, el postre más típico del país. Pasar al lado de una pastelería o comercio en el que vendan y resistirse a ellos es una tarea cuanto menos complicada. Por supuesto, uno no se puede ir del país, tampoco, sin probar el más que típico chocolate belga famoso, probablemente, en el mundo entero.
Si queréis probar alguna bebida típica, lo mejor es que os decantéis por la cerveza, porque hay una gran variedad y una estupenda calidad. Vedett, Jupiler o Stella Artois son solo algunas de las marcas.
Cómo llegar
Bélgica cuenta con unas comunicaciones excelentes, así que no es muy difícil llegar hasta allí. Ahora bien, ¿a qué precio? Pues bien, la compañía Ryanair nos ha facilitado bastante las cosas y es relativamente sencillo encontrar vuelos de ida y vuelta por unos 40 euros. El aeropuerto en el que operan se encuentra en Charleroi, un aeropuerto bastante pequeño pero cómodo. Aproximadamente, si no recuerdo mal, cuesta una hora trasladarse en bus desde allí a Bruselas.
Cómo desplazarse
Bélgica no es un país muy grande y, por tanto, las distancias no son excesivamente largas, cosa que facilita visitar varias ciudades en un periodo no muy largo de días.
Una buena opción para desplazarse, sobre todo si viajais varias personas, es alquilar un coche en Europcar, Hertz o cualquier compañía del estilo. Vale que los coches no suelen ser muy baratos, pero entre varios no notaréis el precio tanto.
Lo malo de esta opción es que los aparcamientos en las ciudades son más bien escasos y las zonas azules tienen, muchas veces, precios desorbitados.
De los buses y trenes no os puedo hablar pues yo opté por la opción del coche, pero de todas formas me imagino que a pesar de no ser demasiado económicos, serán de bastante calidad y habra buenas comunicaciones.
Brujas
Brujas es una de las ciudades más turísticas de Bélgica y la capital de la Flandes Occidental. Solo 90 kilómetros separan a esta pequeña población, situada al norte de Bélgica, de la capital, Bruselas; y unos escasos 39 kilómetros serán los que recorreréis si os queréis desplazar a Gante, otro de los destinos favoritos de los turistas.
Al tratarse de una ciudad situada en la región de Flandes el idioma oficial es el neerlandes o flamenco, por lo que ¡preparaos para no poder pronunciar ni una sola palabra!
La ciudad, como digo, es uno de los grandes atractivos turísticos del país y no es para menos pues su casco histórico fue declarado en 2000 Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO gracias a la estupenda conservación de sus edificios medievales.
Pasearse por las calles de Brujas es, sin duda, un disfrute para nuestra vista. Por supuesto, si vais hasta allí es visita casi obligada acercarse, también, a Gante, una ciudad bastante asequible para ver por su pequeño tamaño y altísimamente recomendable.
Top 10 Brujas
1. Ayuntamiento de la ciudad o Casa Consistorial
2. Basílica de la Santa Sangre
3. Campanario o torre de Atalaya
4. Iglesia de Jerusalén
5. Palacio del Gobierno Provincial
6. Iglesia de Nuestra Señora
7. Catedral de San Salvador
8. Cancillería
9. Capilla de Nuestra Señora de los Ciegos
10. Galería de los burgueses
Museo Groeningen
Este museo dice ser una de las visitas obligadas si os gusta el arte y estáis visitando Brujas y casi casi una visita obligada si se está en la parte flamenca de Bélgica.
Si os gusta la pintura de la escuela flamenca este es vuestro lugar porque, principalmente, este museo hace un repaso de la evolución que ésta experimentó desde el siglo XV. Precisamente, su principal exponente, Jan van Eyck, murió en Brujas. Evidentemente, las pinturas que pueden verse en este museo no solo pertenecen a este autor, sino que también verse obras de Bosch, Memling, o Van der Weyden.
Horario de apertura
De 9 y media a las 5 de la tarde. Los lunes permanece cerrado
Precio de la entrada
-Entrada normal: 8 euros
-Entrada reducida (para más de 15 personas o para mayores de 65 años): 6 euros
-Jovenes entre 6 y 25 años: 1 euro
-Menores de 6 años: gratis
me encanto Brujas y volvería otra vez, aunque el tiempo sea tan inestable. un saludo.