Esto de las estrellas Michelín... ¡hay que acabar con esta tontería!
El mejor cocinero del mundo es español, catalán , por afinar más.
Y uno de los más famosos e influyentes de EE.UU, un asturiano en Washington.
Conceptos muy diferentes.
Y la cocina española es con diferencia, la mejor del mundo. Y no es amor de madre, es así.Variedad absoluta y productos de primera calidad
Pero tenemos el problema de que ¡no nos lo creemos!, que como lo tenemos tan a mano, nos pensamos que es una cocina de andar por casa, y así nos va.
La cocina más popular ahora es la asiática. Pues vale.
A todo el mundo le ha dado ahora por querer darle un toque asiático a sus platos de restaurante, y yo lo lamento, pero estoy harta de wuasabis, sopa de mijo, aceite de sésamo (¡puah!) y cosas raras, que o bien no saben a nada, o pican que te mueres.
Es decir, no estoy harta, me parece muy bien, pero donde se ponga una buena tortilla española, que se quite el rollito de primavera, ¿o no?
Pero tú te plantas por el mundo , y te venden "comida española".
Tortilla española,por poner un caso concreto.
En París, pedí una "omelette espagnole", más por curiosidad que por ganas.
Resultado, una tortilla francesa rellena de tiras de pimiento rojo y verde asados.¿?
Rica, no lo pongo en duda, pero ¿es esto, traducido, una tortilla española ?.
Pues va a ser que no
Y en Londres, un revuelto de huevo con patatas asadas , chorizo y romero.
Muy rico, pero que no. Llámelo usted revuelto español, no tortilla española.
Denominación de origen para la tortilla de patatas , ¡pero ya!.
Porque , claro, yo sé que esa fritanga de huevo y pimiento no es ni por asomo una tortilla española, pero como tal lo venden. Y llega un señor búlgaro a París, ¡oh, París! y pide eso, y se queda con la idea de que sí.Y después llega a España, y se piensa que le están vacilando.
Y la Guía Michelin es la que decide "los mejores restaurantes de España y Portugal"?.
¿A cuento de qué?.Compara el menú del día de un restaurante español con el de un francés.Bueno, no.
No es posible la comparativa
Restaurantes, lo que aquí entendemos por restaurantes, que los hay buenos, populares y de campanillas, y a patadas,pero en París es otra cosa, los restaurantes no son tantos y son unos autoerigidos "templos" de gourmets, que pocos parisinos pisan. Casi todo son bistrot, o sea, ¡cafeterías!, más o menos elegantes, con platos combinados de filete con patatas, bocadillos y pizzas. Pero dices bistrot, y parece otra cosa, ¿no?
La cocina francesa se ha creado una fama, merecida a medias, de la gran cocina clásica del mundo.El francés era el idioma de la Diplomacia y contratar a un cocinero francés en una embajada o restaurante era como fichar a un dios de la cocina y el éxito ya estaba asegurado.Si no te gustaba, es que eras un palurdo sin paladar.Los cocineros franceses son también internacionalmente no por su sencillez, sino por su estirada soberbia.
El hecho de cocinar todo con una indigesta mantequilla ,despreciando en su momento(¡ y hasta hace bien poco!) el oro líquido que es el aceite de oliva, ya me dice que de cocinar, no sé, pero de marketing, un montón.
Además, la mitad de los grandes mitos de la cocina francesa, tal el consomé, por poner un pequeño ejemplo, es resultado de que Napoleón perdió la guerra con España, pero se llevó las recetas del buen comer español, y las convirtió y publicitó como francesas.
Antes no se estaba a estas cosas, y con el paso del tiempo, dificil es deshacer el entuerto, pero bueno es saber que las bases de la Gran cocina clásica francesa ¡son españolas!.
Yo no digo nada, allá cada cual, pero esto de la Guía Michelín es una traca marinera, una forma de "colonización", puesto que "premia" , basicamente,a quien sigue las directrices de la marca francesa.
Y ya en tono frívolo..¿es el muñeco gordinflón de los neumáticos Michelín el mejor icono de o para una selección de gourmets?. Los tiempos van cambiando..
Algún restaurante de estos he probado, uno en Mallorca, otro en Barcelona.
Del de Mallorca salí con el bolsillo aligerado y más hambre que con la que entré.
Y con un cabreo considerable, porque ¡yo con hambre soy muuuy peligrosa!.
Del de Barcelona, guardo un recuerdo imborrable, pero no recuerdo su nombre. Hecho contradictorio pero real.Y lamento no recordarlo...
No pedí un plato extraño de tres renglones , sino una Escudella catalana.
Estaba en Barcelona, ¿no?, Y la cocina es expresión de la cultura de los paises y pueblos.
Y aún se me hace la boca agua recordándola.
Y aquí viene una pequeña anécdota.
Vino el propio cocinero en persona a nuestra mesa, a "agradecernos" que hubiesemos pedido la escudella.
Nos explicó, y más concretamente a mí, que fuí quien la pidió, que era una versión aligerada del clásico plato catalán, porque la cocina actual necesita de un cierto refinamiento y evitar que resulte quizás demasiado pesada como la original.
Pero que en su versión estaba totalmente la esencia del plato original .
Nos explicó el origen del plato popular , sus componentes y cómo estaban reflejados fielmente en su versión. Y allí estaba todo, sin faltar detalle, cada componente, con presentación ligera y elegante. ¡Y exquisita!.Realmente memorable.
Y también nos contó que seguramente si eliminara el plato del menú ,su cotización en la Guía Michelín sería más alta, porque se ve que comer garbanzos no es fino ni elegantepara los criterios de la guía, pero que él se negaba a retirarlo, Aunque en un momento de flaqueza estuvo a punto de hacerlo, pero no,porque la gente que va a un restaurante , como fuimos nosotros, con ganas de probar productos de la tierra, lo seguía pidiendo, cosa que él agradecía por su pequeña "batalla" personal entre el ego del prestigio que da la Guía, y el querer hacer cocina de calidad y de su tierra.
Fue una sobremesa encantadora, hablando con aquel hombre tan educado , culto y sencillo, al frente de un restaurante precioso y de prestigio que no podía evitar el explicar el orgullo que era para él haber mantenido ese plato popular , a pesar de otras presiones mercantiles.
Lamento no recordar el nombre, fue hace años, cuando las Estrellas Michelín es España eran casi inexistentes.
Pero esta anécdota me demostró que la buena cocina es buena cocina, con estrellas o sin ellas, y que a veces se cede al snobismo y se halaga cosas que nadie entiende, y que a veces, ni saben bien.
Un par de huevos fritos puede ser algo normal o un plato glorioso.
Sólo depende del amor y ganas que se le pongan.
Como en todo.
A nadie perjudica salir en esta guía, pero no es oro todo lo que reluce.
Del nombre del restaurante de Mallorca, sí que me acuerdo, pero..no me quiero acordar.
De hecho, perdió su estrella , un punto a favor de la Guía,que se ve que son vigilantes,y hace poco ha cerrado, señal de que la gente, cuando se le pasa la tonteria snob, no le gusta que le timen.
También salió su famoso y personalisimo cocinero a la sala, pero con diferente actitud, como buscando el aplauso, como que era él quien nos hacía el favor...¡ganas me dieron de tirarle el plato a la cara!
Pero una es educada.
Y yo le voy a hacer el favor de no decir quién es.