En peso neto de los tarros de alcachofas de la marca Gutarra es 660 gr, pero al escurrirlo el producto queda en 400 gr de corazones de alcachofas. El frasco es un poco carillo, os saldrá por unos 2,90 euros, pero hay que tener en cuenta que se trata de alcachofas de Navarra, que se consideran de muy buena calidad.
En España existen dos variedades de alcachofas. Una es la Blanca de Tudela, la que nos ocupa, que se caracteriza por su color verde y pequeñas dimensiones. Básicamente es la más cultivada en Navarra, Alicante, Murcia y La Riojo. La otra, que ya no se encuentra casi, es la Monquelina.

Este producto os ahorrará preparar las alcachofas en casa, que como todos sabéis es un proceso arduo y no muy agradecido. Para empezar la alcachofa se queda en nada, pues tenéis que quitarle todas las "hojas" externas (brácteas en realidad) y cortar las puntas de las del corazón. No obstante, recordad que podéis aprovechar el tallo pelándolo y cociéndolo. Para continuar, a base de realizar esta operación, los dedos se os pondrán negros, debido a los principios amargos de esta planta. Además, la propia alcachofa debe ser tratada para evitar que se os quede negra y le de un mal aspecto a lo que cocinéis con ella (más adelante, en las APLICACIONES CULINARIAS os explicaré algunos truquillos al respecto).No obstante, todas las alcachofas conservadas tienen una ligerísima acidez, y para mi gusto, su sabor es demasiado fuerte. Además, es dificil que la conserva nos conceda el punto exacto de textura que nosotros deseamos, y que podemos controlar sólo preparándolas en casa. A pesar de ello, hay que decir que estas alcachofas no están excesivamente blandas o duras, como ocurre con otras marcas. Para resolver en casa el probema de la textura y el sabor áspero también aconsejaremos algo en el apartado culinario.
En España tenemos la costumbre de conservar las alcachofas en agua con acidulantes, mientras resulta mucho más difícil encontrar las alcachofas conservadas en aceite de girasol, que son tan típicas en otros países como Italia. En cualquier caso, si conseguís encontrarlas, os aconsejo que las probéis. Están exquisitas y os permiten preparar en un momento un entremés. Basta combinarlas con alguna lonchita de jamón serrano o de quesito, algunas anchoitas, salmón ahumado, etc. Estas alcachofas en aceite son más blandita que las conservadas en agua, y ligéramente más ácidas, pero su sabor es muy delicado, no se nota para nada el típico fondo áspero de la alcachofa.
En España podéis encontrar por ejemplo las de la marca Camporico. No me gustan tanto como las que solía consumir en Italia, porque están algo más duras y, aunque parezca extraño, creo que el sabor es mejor cuando se las conserva en aceite de girasol que cuando se hace en aceite de oliva.
VALOR NUTRICIONAL DE LA ALCACHOFA POR CADA 100 GR DE PRODUCTO
Proteínas: 2.59 gr
Glúcidos: 6.72 gr
Vitamina A: 270 U.I
Calcio: 50 mg
Fósforo: 90 mg
Hierro: 0.5 mg
Calorías: 38 cal
Además de tener un monton de propiedades fantásticas, la alcachofa tiene numerosas aplicaciones.
Por ello pasamos a comentar brevemente la planta y sus cualidades.
LA PLANTA
La alcachofera o Cynara scolymus L. pertenece a la familia de las compuestas. Es originaria del Mediterráneo (donde es muy cultivada, aunque también es muy cultivada en California, donde fue introducida por los colonos españoles y franceses, y Perú es el principal exportador mundial) y de África. La planta es perenne y alcanza hasta los 2 m de altura. Las hojas son pinnado-lobuladas, de más 60 cm. Los capítulos alcanzan hasta 15 cm, sus flores son azuladas y las brácteas ovales. La parte comestible es el receptáculo floral.
La alcachofa se recolecta en primavera, cuando aún están tiernas, pero las hojas pueden recogerse en cualquier momento.
RINCIPIOS ACTIVOS
Contiene gran cantidad de agua, hidratos de carbolo (especialmente inulina) y fibra, ácidos (cafeico, cafeoilquínico y dicafeoilquínico, linoleico, oleico y pantoténico en la flor; ferúlico en la planta), vitamina B1, B3 y pequeñas cantidades de C, pigmentos (flavonoide), mucílago y minerales (sodio, hierro, magnesio, fósforo y potasio). Curiosamente contiene también un fermento que sirve para cuajar la leche.
CONTRAINDICACIONES
Deberían evitarla las lactantes , pues reduce la producción de leche. No obstante, en ningún caso es tóxica.
USO INTERNO
- HEPATOPROTECTOR: También ayuda a mejorar la situación del hígado en caso de enfermedades hepáticas como hepatitis, insuficiencia hepática,cirrosis o intoxicación hepática. Además, favorece la producción de bilis. Se toma una infusión de dos cucharadas de hojas secas por cada litro de agua, 3 veces diarias antes de las comidas.
- DIGESTIVO
- REDUCTOR DE LA DIABETES: Previene y combate esta enfermedad. Se toma una decocción reducida (a la mitad) de hojas, un vaso diario.
- REDUCTOR DEL COLESTEROL: Se toma una decocción reducida.
- REDUCTOR DE LA TENSIÓN ALTA: Se toma una decocción reducida.
- COMBATE LA ARTERIOSCLEROSIS: Colabora en la recuperación tras infarto o angina de pecho. Se toma una decocción reducida.
- DIURÉTICO: Por lo que se la suele usar durante las dietas, en caso de problemas hepáticos o circulatorios, artritis o gota. Elimina toxinas y ácido úrico. Se toma una tisana de 60 gr de raíces secas por cada litro de agua (reducida a la mitad), 2 vasos diarios.
- COMBATE LA ANEMIA
- LAXANTE
Parece ser útil para prevenir el cancer.
USO TÓPICO
- ÓPTICO: Colirio natural contra la sequedad. Decocción de un par de cucharadas de hojas secas en ½ litro de agua hervidas durante 10 min. Se aplica con una compresa una vez f
APLICACIONES CULINARIAS
Aprovecharéis todas sus propiedades mucho más si las coméis crudas en ensalada. En caso de hervirlas, debéis aprovechar el caldo, pues en él quedan un buen número de ellas.
TRUCOS PARA SU COCCIÓN
Como sabéis bien, y hemos comentado anteriormente, el problema fundamental en la preparación de la alcachofa es que se vuelve negra al contacto con el aire. Para evitarlo tradicionalmente se la restregaba con un limón, pero lo cierto es que este sistema le concede una cierta acidez una vez cocidas.
Si queréis evitar este problema, en vez de usar el limón, podéis meter la alcachofa pelada en un recipiente con agua y abundante perejil fresco picadito. Para conseguir una textura perfecta en la cocción, ni demasiado crujiente ni demasiado blanda, y que queden jugositas, basta cocerlas con una cucharadita de harina.
RECETAS
No os voy a proponer platos preparados con alcachofa, pues todos conoceréis mil. Sin embargo, os ofrezco una receta bastante interesante, que os permitirá beber un producto realizado con alcachofa aunque no os gusten las tisanas.
LICOR DE ALCACHOFAS
1 kg de peciolos de alcachofa pelados y algunas hojas
750 gr de azúcar
1 litro de alcohol
1 litro de agua
Las alcachofas se dejan en maceración en el alcohol unos 20 días. Pasado este tiempo, se prepara un almibar con el azúcar y el agua a fuego bajo. Se deja enfriar y se mezcla con la maceración. Ya lo podéis filtrar y consumir o conservar.