NUESTRO ESCÁNNER: PRESENTACIÓN
Mi escáner (escánner ó scanner, como bién gustéis en llamarlo) Scanjet 4890 de HP es un eficaz y rápido escáner fotográfico diseñado especialmente para los aficionados a la fotografía que deseen guardar sus imágenes. Nos da una calidad de imagen alta, tanto para fotografías como para documentos, de hasta 4800x9600 dpi y en 48-bits de color. Eswto es posible gracias a su fácil panel frontal de cuatro botones y la tecnología aplicada que se conoce por el nombre de "Real Life" de HP, se nos permite escanear fotografías para imprimirlas después con un acabado muy realista.
Es por todo esto que se mejoran notablemente la nitidez y los contrastes de las imágenes escaneadas, con un resultado final de calidad profesional desde nuestra propia casa.
¿PARA QUÉ QUIERO ESTE ESCÁNNER?
El escáner es un dispositivo que cada vez goza de mayor popularidad y aceptación entre todos nosotros los usuarios, y no sólo entre los profesionales de la imagen. Y es que no estamos hablando únicamente del retoque fotográfico de alto nivel; digitalización de páginas de texto para su tratamiento OCR, o escaneado de documentos para su gestión en soporte magnético, entre otros cometidos.
Para aconsejaros bien de cara a la adquisición de este periférico, es preciso explicar antes su funcionamiento, así que vamos allá.
¿CÓMO FUCIONA?
El proceso de captación de una imagen resulta casi idéntico para cualquier escáner: se ilumina la imagen con un foco de luz, se conduce mediante espejos la luz reflejada hacia un dispositivo denominado CCD que transforma la luz en señales eléctricas, se transforma dichas señales eléctricas a formato digital en un DAC (conversor analógico-digital) y se transmite el caudal de bits resultante al ordenador.
El CCD (Charge Coupled Device, dispositivo acoplado por carga -eléctrica-) es el elemento fundamental de todo escáner, independientemente de su forma, tamaño o mecánica. Consiste en un elemento electrónico que reacciona ante la luz, transmitiendo más o menos electricidad según sea la intensidad y el color de la luz que recibe; es un auténtico ojo electrónico. Hoy en día es bastante común, puede que alguno de vosotros poseáis uno sin saberlo: en su cámara de vídeo, en su fax, en su cámara de fotos digital...
La calidad final del escaneado dependerá fundamentalmente de la calidad del CCD; los demás elementos podrán hacer un trabajo mejor o peor, pero si la imagen no es captada con fidelidad cualquier operación posterior no podrá arreglar el problema. Teniendo en cuenta lo anterior, también debemos tener en cuenta la calidad del DAC, puesto que de nada sirve captar la luz con enorme precisión si perdemos mucha de esa información al transformar el caudal eléctrico a bits.
Por este motivo se suele decir que son preferibles los escáners de marcas de prestigio como Nikon o Kodak a otros con una mayor resolución teórica, pero con CCDs que no captan con fidelidad los colores o DACs que no aprovechan bien la señal eléctrica, dando resultados más pobres, más planos.
Este es, a grandes rasgos, el funcionamiento del escáner. Sin embargo, necesitamos conocer más conceptos; por ejemplo, LA RESOLUCIÓN. Cuando se habla de una resolución óptica de 600 ppp (puntos por pulgada), estamos indicando que su dispositivo CCD posee 600 elementos. Cuanta mayor sea la resolución, más calidad tendrá el resultado; en la actualidad, lo mínimo son 300 ppp, aunque 600 ppp es una resolución más conveniente si vamos a digitalizar fotografías. No obstante, la mayoría de escáneres pueden alcanzar mayor resolución, mediante la interpolación; se trata de un algoritmo por el cual el escáner calcula el valor situado entre dos píxeles digitalizados, a partir del valor de estos. Por ello, hay que saber diferenciar entre la resolución óptica (real) y la interpolada.
Tenemos también la resolución interpolada; consiste en superar los límites que impone la resolución óptica (300x600 ppp, por ejemplo) mediante la estimación matemática de cuáles podrían ser los valores de los puntos que añadimos por software a la imagen. Por ejemplo, si el escáner capta físicamente dos puntos contiguos, uno blanco y otro negro, supondrá que de haber podido captar un punto extra entre ambos sería de algún tono de gris. De esta forma podemos llegar a resoluciones absurdamente altas, de hasta 9.600x9.600 ppp, aunque en realidad no obtenemos más información real que la que proporciona la resolución óptica máxima del aparato. Evidentemente este valor es el que más gusta a los anunciantes de escáners...
Por último está la propia resolución de escaneado, aquella que seleccionamos para captar una imagen concreta. Su valor irá desde un cierto mínimo (típicamente unos 75 ppp) hasta el máximo de la resolución interpolada. En este caso el valor es siempre idéntico para la resolución horizontal y la vertical, ya que si no la imagen tendría las dimensiones deformadas.
PROFUNDIDAD DE COLOR
Este parámetro, expresado en bits, indica el número de tonalidades de color que un pixel puede adoptar; lo normal en la actualidad es un valor de 24 bits por pixels. Deciros que ESTE ESCÁNNER HP TIENE 48 BITS POR PÍXEL!!!!, para que os hagáis una idea. Aunque hasta hace poco los escáneres de blanco y negro, tonos de grises o 256 colores eran muy populares, lo cierto es que los 24 bits de color se han convertido en un estándar, lógico si se tiene en cuenta que en la actualidad cualquier tarjeta gráfica es capaz de mostrar esta cantidad de colores.
¿CUÁNTO OCUPA UNA IMAGEN?
Depende de la imagen (genial respuesta, ¿verdad?, jejejeje). Para saber exactamente cuál va a ser el tamaño de una imagen, deberemos usar la siguiente fórmula:
Tamaño imagen (KB) = L x A x RH x RV x bits / 8.192
Donde L y A son las dimensiones de la imagen en pulgadas (una pulgada = 2,54 cm) y RH y RV las resoluciones horizontal y vertical respectivamente. Hagamos un ejemplo rápido: una imagen DIN-A4 (aproximadamente 11,7x8,3 pulgadas) escaneada a 300 ppp (300x300) con 24 bits de color (color real) ocupa ¡25.490 KB!! (unos 25 MB, 25 megas!!
). La cifra resulta impactante, pero no se preocupe; existen muchos métodos para reducir el tamaño de las imágenes, tanto a la hora de manejarlas en memoria como a la de almacenarlas en el disco duro.
El primer método consiste en escanear a menor resolución; la calidad es menor, pero el tamaño del fichero resultante también. Si la imagen va a tener como destino la pantalla de un ordenador, 75 ppp serán casi siempre suficientes, lo que reduciría el tamaño de la imagen anterior a apenas 1.593 KB, poco más de 1,5 MB.
Como segundo método tenemos reducir la profundidad de color. Si la imagen anterior es un dibujo a tinta china, con escanear a 1 bit (en blanco y negro) puede que tengamos suficiente. Esto reduciría el tamaño a tan sólo 1.062 KB, casi exactamente 1 MB.
Por último podemos archivar la imagen en formato comprimido. En este caso el tamaño de la imagen en memoria permanece invariable (25 MB), pero el tamaño en disco puede quedar en menos de una quinta parte sin pérdida de calidad, o incluso menos si la compresión se realiza eliminando información redundante. Como ejemplo de formatos de archivo de imagen con compresión tenemos los JPEG (o JPG), GIF o TIFF, frente al clásico BMP que carece de compresión alguna.
Lo más importante es que podemos combinar los factores anteriores para conseguir resultados realmente optimizados; así, escaneando la imagen del ejemplo a 75 ppp, con 1 bit de color y guardándola en formato GIF, el resultado puede ocupar tan sólo 66 KB en memoria y menos de 15 KB en disco.
SOFTWARE INCLUIDO
Generalmente, se incluye software de regalo con el escáner; suele tratarse de versiones reducidas de excelentes programas de retoque o de OCR (Reconocimiento Optico de Caracteres), pero también de otras aplicaciones más sencillas, que pueden quedarse cortas según qué usuarios las em pleen. Aquí es evidente que no se puede exigir demasiado, pero es preciso buscar un escáner que incluya al menos un buen software de tratamiento de imágenes y otro de OCR. En algunos casos se añade algún programa de gestión documental, que puede venirnos bien si vamos a archivar gran cantidad de documentos; en cualquier caso, es una sabia norma el buscar un software lo más potente posible, ya que es mejor pasarse que quedarse cortos.
RECOMENDACIONES
No hay que olvidar que la inmensa mayoría de los escáneres trabajan a 24 bits de color; esto significa que, incluso aunque no necesitásemos más de 256 colores, el dispositivo no va a dar buen resultado con una profundidad de color inferior. Resumiendo, nuestra tarjeta gráfica deberá estar configurada para esa cantidad de colores, si no queremos obtener resultados más pobres de lo normal.
Otra recomendación, relacionada con la primera es que no debemos adquirir un escáner sin antes comprobar si nuestro equipo podrá estar a la altura. No basta con tener un 486 con 8 Megas de memoria y un disco duro normalito, para que nos vamos a engañar; la digitalización y tratamiento de imágenes exige un uso intensivo de la CPU, así como una buena cantidad de memoria y mucho, mucho espacio en disco.
En definitiva, se impone un análisis de nuestro PC, previo a la compra de cualquier tipo de escáner.
LA MEJOR CONEXIÓN
Un escáner puede tener diferentes formas de conectarse al ordenador, cada una con ventajas e inconvenientes. Una conexión por puerto paralelo nos ahorra la necesidad de abrir el PC y facilita la instalación, pero es notoriamente más lenta que otras soluciones.
La alternativa SCSI es mucho más rápida y fiable, aunque es preciso abrir el equipo, y lidiar con la clásica configuración de la cadena de dispositivos SCSI; otro detalle a tener en cuenta es el tipo de tarjeta SCSI que el escáner puede incluir. Si ésta tiene un diseño propietario y no es totalmente compatible con la norma (lo cual no es infrecuente), podemos tener problemas a la hora de conectar el escáner en otros ordenadores con tarjeta SCSI. De todas formas PARA MÍ LA MEJOR SOLUCIÓN ES EL USB.
PUERTO USB
Este es el método que se usa hoy en día. Es lo último en escáners; tanto, que hace poco más de un año sencillamente no existía ningún escáner en el mercado con este tipo de conexión. Los puertos USB están presentes en la mayoría de ordenadores Pentium II, AMD K6-2 o más modernos, así como en algunos Pentium MMX.
En general podríamos decir que los escáners USB se sitúan en un punto intermedio de calidad/precio. La velocidad de transmisión ronda los 1,5 MB/s, algo más que el puerto paralelo pero bastante menos que el SCSI; la facilidad de instalación es casi insuperable, ya que se basa en el famoso Plug and Play (enchufar y listo) que casi siempre funciona; todos los ordenadores modernos tienen el USB incorporado (los Pentium normales ya son antiguos... ¡qué se le va a hacer!!); y además dejan el puerto paralelo libre para imprimir o conectar otros dispositivos.
Se trata, en fin, de una solución claramente enfocada al usuario doméstico u oficinista, lo que se nota en su precio, sólo algo por encima del de los escáners de puerto paralelo. En realidad dicha diferencia de precio no debería existir, ya que fabricar un escáner de uno u otro tipo cuesta prácticamente lo mismo, pero al ser una tecnología reciente nos cobran la novedad; es de suponer que dentro de unos meses cuesten lo mismo que los de puerto paralelo, que probablemente acaben por desaparecer en unos años.
CALIBRACIÓN
Efectivamente, estos dispositivos también necesitan ser calibrados; esto se realiza de diversas formas. Por ejemplo, muchos escáneres de mano incluyen una hoja con diferentes tonalidades de color, que debe ser digitalizada para que nuestro periférico establezca los patrones necesarios. Asimismo, es importante que nuestra impresora de color pueda reproducir correctamente la imagen original; para ello es preciso establecer una relación entre los colores que ésta puede imprimir, y los que el escáner puede digitalizar. Se suele emplear un modelo, que primero se imprime en la impresora y posteriormente se digitaliza; se comparan las diferencias y se crea un archivo de configuración, conteniendo los ajustes que permitirán corregirlas.
Aunque no todos los modelos permiten este tipo de calibración, lo cierto es que cada vez se utiliza con mayor frecuencia.
TMA
Caracterizado por un adaptador de materiales transparente (TMA) incorporado, este modelo es capaz de escanear hasta dieciséis diapositivas de 35 mm o 30 negativos de una sola vez, en tan sólo 10 segundos. Esto hace que el escáner fotográfico Scanjet 4890 de HP sea el escáner ideal para la preservación de fotografías, nuevas o viejas, en formato digital.
REAL LIFE
Gracias a la tecnología Real Life de HP, este escáner fotográfico permite la restauración de fotografías viejas y deterioradas, eliminando de ellas la suciedad, ralladuras e incluso, restaurando el color de las imágenes. Además, utilizando los softwares integrados Image Zone e Instant Share de HP, las imágenes escaneadas se pueden guardar, organizar en archivos para crear álbumes y proyectos, y compartir con los amigos a través del correo electrónico.
PDF
El Scanjet 4890 de HP puede crear archivos en PDF. Se pueden escanear títulos académicos, certificados y todo tipo de documentos legales, obteniendo textos tan nítidos como los originales. Con una tapa adaptable, gracias a una resistente bisagra metálica, el escáner permite trabajar también con materiales de mayor tamaño como libros, carpetas encuadernadas u objetos en tres dimensiones de cualquier tipo.
DISEÑO
Aquí hay que decir que este escáner fotográfico optimiza el espacio de una forma impresionante, gracias sobre todo a su elegante y estilizado diseño, a la vez que resulta hasta incluso un elemento decorativo.
COMPATIBILIDAD
Este escáner es totalmente compatible con otras plataformas y formatos tanto con PC como con Mac, gracias a su puerto de alta velocidad USB.
MI EXPERIENCIA HASTA EL MOMENTO
Bueno, digamos que adquirí este escánner por un motivo principal: su diseño compactísimo hacía de él un periférico ideales para guardar en un cajón, en un maletín o incluso en posición vertical en una estantería, cualidad que me venía perfecta, como anillo al dedo, a mi problema de espacio físico en mi escritorio.
Pero también lo escogí por su alta velocidad y por su color real de 48 bits, el cual me garantizaba imágenes con una excelente calidad y brillo.
También he de deciros que es muy fácil de usar, ya que tiene cuatro botones rápidos que permiten "escanear", "copiar", "enviar a la impresora" y "modo ahorro de energía", por lo que al principio no tienes porqué ser ningún experto en diseño gráfico para poder usarlo, ya que con estas teclas básicas y con un poco de intuición, podemos utilizarlo perfectamente.
Del precio no os quiero hablar mucho, pués me lo compré hace ya más de un año, y habrá bajado un montón, pero a mí me costó algo así como unas 40 mil de las antiguas pesetas, por si os sirve de algo...
Bueno, espero no haberos aburrido con todo este rollo de teoría sobre cómo funciona un escanner por dentro, pero es que no he visto ninguna opi por ahí que nos lo cuente, de modo que me he puesto a recordar... y he encontrado por ahí mis apuntes de mi asignatura de "Estructura y tecnología de los computadores", que tanto me costó aprobar...
Saludos y felíz 2006 para todos los ciaoadictos!
Informacion Tecnica exhaustiva