He terminado este libro y me gustaría dar a conocer mi opinión sobre él porque creo que su autor merece la pena.
DATOS BÁSICOS
Autor: David Foster Wallace
Título original: Consider the lobster
Publicación: 2006
(en castellano 2007) Mondadori
Traducción de Javier Calvo
La portada, en tapa dura, tiene una imagen de una mujer con un disfraz de langosta.
Consta de 235 páginas.
INTRODUCCIÓN
El que ha sido considerado “mejor voz literaria de la generación X” publicó este libro 2006, aunque los textos fueron escritos unos años antes. Es un ensayo de lo más variopinto: temas periodísticos de gran profundidad y que abarcan temas diversos (eso sí, muy muy norteamericanos…).
Escrito con una profusión de datos tremenda, y con una prosa repleta de información, que abre camino a nuevas ideas, resulta una lectura un tanto compleja para lectores que no tengan cierta formación previa mínima respecto del tema del que se trata. Es decir, Wallace no pasa por aquello de lo que habla de forma tangencial; se mete de lleno a bucear en las profundas aguas de la idea principal, y, a partir de ahí, desarrolla sin descanso todo un cuerpo argumental que deja a quien está leyendo un tanto exhausto (tanta información y tan extensamente desarrollada no siempre resulta fácil de digerir).
Me ha gustado muchísimo este libro, por momentos me ha entusiasmado (sobre todo en los temas que atañen a la lengua y sus expresiones: léxico, etc) y tanto el autor como sus textos me parecen de una brillantez asombrosa y de una erudición pocas veces vista en una persona que, cuando lo escribía era bastante joven todavía como para tener ese vastísimo bagaje cultural. Todo ello aderezado con una visión del mundo que parte de la ironía, conforman un libro absolutamente genial, aunque, como dije antes, no apto para todos los lectores.
Es justo reconocer que, aunque en gran parte el libro me ha encantado, hay partes que no me han gustado; no tanto por estar, a mi juicio, mal escritas, sino por tratar un tema que no me interesa mucho (el último capítulo, por ejemplo) o que, a pesar de ser interesante, está redactado de una forma un tanto caótica y con un evidente exceso de información que, al menos así lo veo yo, resulta innecesaria y hace la lectura de algunos párrafos, confusa y cargante.
EL LIBRO: BUCEANDO ENTRE LÍNEAS
El libro se divide en artículos y el título corresponde a uno de estos artículos (que, por cierto, no va en primer lugar). Entre paréntesis he puesto el nombre de la revista en la que cada artículo fue publicado).
Así, la organización es la siguiente:
¨¨¨¨1.- GRAN HIJO ROJO¨¨¨¨ (Premiere )
En el aspecto formal, este largo artículo tiene muchas notas aclaratorias a pie de página, en letra algo más pequeña que la del resto del texto, aunque perfectamente legible. A su vez, dentro de estas aclaraciones a pie de página, hay sub-apartados (éstos con asteriscos).
La información aquí tiene, por tanto, mucha miga, y forma parte esencial del argumento central del artículo.
En cuanto a su contenido, el título es así porque es el nombre que se le da en los EE.
UU. a la industria del cine para adultos. Es decir,
el gran hijo rojo del cine comercial sería el porno .
Aprovecha para escribir del tema, un evento: los premios anuales de la AVN (Adult Video News), la revista de la industria americana del porno.
Aunque resulta curioso como tema, en algunos pasajes llegó a aburrirme un poco, la verdad.
¨¨¨¨2.- CIERTAMENTE EL FINAL DE ALGUNA COSA, O POR LO MENOS ESO ES LO QUE A UNO LE DA POR PENSAR¨¨¨¨ (New York Observer)
Aquí trata sobre el escritor
John Updike y su obra “Hacia el final del tiempo”.
Analiza en profundidad su obra, detallando tanto su estilo como el contenido para terminar con un duro juicio sobre el escritor estadounidense.
Como no he leído nada de Updike (algo que tendré que hacer algún día), probablemente me he perdido mucho de este texto. Aún así me resultó Interesante.
¨¨¨¨3.- ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LO GRACIOSO QUE ES KAFKA, DE LOS CUALES PROBABLEMENTE NO HE QUITADO BASTANTE¨¨¨¨
De aquí lo que me parece más reseñable son frases que Kafka escribió, geniales, a mi juicio. De entre ellas destaco dos:
Hay esperanza, pero no para nosotrosy una definiendo qué es la literatura, que me parece genial:
Un hacha con la que cortamos mares congelados que tenemos dentroDe éste se pasa al que ha sido para mi el mejor. Este artículo forma parte de los que me han entusiasmado y me ha parecido magnífico y es....
¨¨¨¨4.- LA AUTORIDAD Y EL USO DEL INGLÉS AMERICANO¨¨¨¨ (Harper’s)
Si te gusta la lengua (aunque en este caso se trata de lengua inglesa) resulta muy interesante y humorístico, porque trata de su propia neurosis obsesiva por la lengua que, el autor, no deja de reconocer. Comienza con una cita de San Agustín ( Dilige et quod vis fac ) algo así como "ama y haz lo que quieras".
Se basa en el diccionario de uso del inglés americano moderno (
Dictionary of Modern American usage , de Bryan Garner) que le sirve para exponer interesantes reflexiones sobre lo que significa un diccionario.
Me ha resultado apasionante, en cuanto que habla de un tema que me interesa, como es la lengua (y la inglesa en particular).
Dentro del artículo establece la “Declaración de la tesis del conjunto del artículo” y en él empieza por definir el espíritu democrático, que es equivalente a rigor+humildad,o sea, convicción+ respeto por las convicciones ajenas.
El autor sostiene (y desgraciadamente no se equivoca, en mi opinión), que es más fácil ser dogmático que democrático.
En la pág. 54 habla sobre la relación del ciudadano cuando busca información en el diccionario y se hace preguntas de no fácil respuesta:
-¿De dónde viene la autoridad de los autores de diccionarios para decidir lo que está bien y lo que no?. Quienes toman importantes decisiones acerca de la lengua de uso común no han sido elegidos por comicios.
Menciona ejemplos acerca del uso tradicional de algunas palabras y aparecen ejemplos de la evolución de pronombres personales como
you , derivado del arcaico
thou , etc.
También habla de debates sobre si el uso de la lengua ha de ser descriptivo o normativo.
La diferencia entre los lingüistas la establece de la siguiente manera:
- conservadores --> normativistas
- liberales --> descriptivistas
A partir de la página 58 realiza interesantes reflexiones sobre el aborto.
A continuación se enzarza en un discurso de índole filosófica y de gran trascendencia, con referencias a Wittgenstein y una explicación acerca del uso del lenguaje como convención.
Resulta curioso cómo las notas a pie de página ocupan tanto espacio que la página 62 es sólo de notas (¡ y la ocupa entera ¡), habla de sociolingüística el signo lingüístico y Ferdinand de Saussure ( de quien no sabía nada desde el instituto).
En el apartado llamado DE UNO MISMO A TRAVÉS DE LA CORTESÍA (pág. 77) lleva a cabo una interesantísima explicación acerca del lenguaje políticamente correcto y su aplicación y evolución.
El paternalismo y, sobre todo, la inutilidad, hacen que el autor critique sin paliativos el afán de corrección política existente en el idioma inglés (sobre todo en el ámbito universitario) .
De ahí pasa a cuestiones políticas: redistribución de la riqueza, consideraciones de superioridad moral, etc….
¨¨¨¨5.- LA VISTA DESDE LA CASA DE LA SEÑORA THOMPSON¨¨¨¨ (Rolling Stone)
El ataque terrorista de septiembre de 2001 a (entre otros objetivos) las Torres Gemelas de Nueva York, desde la visión de los habitantes de
Bloomington , una pequeña ciudad del medio oeste de los EE.UU.
Este ha sido uno de los que menos me ha interesado del libro.
¨¨¨¨6.- CÓMO TRACY AUSTIN ME ROMPIÓ EL CORAZÓN¨¨¨¨
(Philadelphia Inquirer)
¿Quién es Tracy Austin? Es la primera pregunta que me hice al abordar este capítulo del libro. A pesar de que su nombre tenía para mi reminiscencias de actriz porno, nada más lejos de la realidad.
Se trata de una tenista norteamericana y el artículo, escrito en 1994, empieza con un título muy demostrativo de lo que le ocurrió a nuestro autor con esta deportista, a quien de niño adoraba y a la que acabó casi odiando, debido a la lectura de un libro sobre su vida.
Es decir: la tenista Tracy Austin (o quien fuera, para el caso es lo mismo) escribió un libro llamado “Beyond Centex Court: My Story”, que viene a ser un libro de memorias bastante cursi. Foster lo define como sobrecogedoramente insulso y, a juzgar por los párrafos que incluye para ilustrar su afirmación, no encuentro mejor definición.
El autor, que de niño jugó al tenis y admiraba a esta deportista, sufre una profunda decepción cuando lee este biografía que en absoluto representa el personaje que, desde su infancia, admiró con devoción.
Me ha parecido interesante y divertido; esto último cuando refiere párrafos enteros copiados del libro de Tracy. Interesante en cuanto a que reflexiona sobre determinados fenómenos mediáticos, muchos de los cuales traspasan fronteras. Como ejemplo, valga este fragmento que me ha gustado especialmente (y que me recuerda, inevitablemente, al caso de algunos atletas y/o famosetes nacionales):
_________________________________________________________________
“Por supuesto, ni Austin ni su libro son casos aislados.
Es difícil no ver que ese mismo aire de banalidad robótica impregna no solamente el género de las memorias de deportista, sino también los rituales mediáticos en los que a los atletas de élite les piden que describan el contenido o el significado de su techné. Pongan ustedes cualquier entrevista televisiva después de una competición: «Kenny, ¿cómo te has sentido al atrapar por los pelos de forma tan sensacional esa bola que os ha dado el partido cuando ya no quedaba nada de tiempo, y quiero decir cero segundos de tiempo?». «Bueno, Frank, me he sentido muy contento. Me he sentido muy feliz y también contento. Todos hemos trabajado mucho y hemos llegado muy lejos como equipo y siempre produce buenas sensaciones poder aportar lo tuyo.» «Mark, has conseguido home-runs las ocho últimas veces que has bateado y ahora vas líder de las dos ligas en carreras impulsadas. ¿Algún comentario?» «Bueno, Bob, yo miro siempre el lanzamiento que tengo delante. He estado concentrándome en las cosas básicas, ya sabes, y en tratar de aportar mi granito de arena, y todos sabemos que tenemos que mirar el partido que tenemos delante y estar ahí y no mirar más allá y limitarnos a hacerlo siempre lo mejor que podamos.» Estas cosas resultan pasmosas, y sin embargo parecen ser inevitables, tal vez casi hasta necesarias. Los mismos barítonos con sus blazers de las cadenas de televisión continúan apareciendo después de los partidos y pidiéndoles a esos genios físicos que suelten esas mismas sartas permutatorias de tópicos muertos, sartas que al cabo de un tiempo empiezan a sonar como una extraña canción de cuna, y que por supuesto ninguna cadena solicitaría y emitiría una vez detrás de otra si no hubiera un público grande y serio ahí fuera a quien esas banalidades le parecen correctas y adecuadas. Como si la vacuidad de las descripciones que hacen esos atletas de sus sentimientos confirmara algo que necesitamos creer.”
____________________________________________________________________
¨¨¨¨7.- ARRIBA, SIMBA¨¨¨¨ (Rolling Stone)
Cambio radical en el asunto, aunque sigamos en una temática muy muy norteamericana: las
campañas electorales.
En este caso, se trata de un apasionante artículo sobre el seguimiento que hizo el autor (enviado por la revista Rolling Stone) de la campaña del senador republicano McCain en el año 2000.
Foster define a
Joseph McCain como “un intransigente de mucho cuidado: un senador del ala derecha republicana de uno de los estados políticamente más trogloditas de la nación”.
Tras una introducción sobre el artículo, entramos de lleno en “materia”, con el título
A QUIEN LE IMPORTA (ojo, sin acento)
En el que desarrolla la idea que el senador trata por todos los medios de hacer entender a los electores de que él representa “a quien le importan las cosas de verdad”.
Habla del terrible cautiverio sufrido por McCain en su etapa como soldado en la guerra de Corea, en la que estuvo preso durante cuatro años en condiciones inhumanas y deplorables y que renunció a salir de la cárcel, con tal de no violar el código militar.
Por todo ello, el autor afirma que cuando el candidato habla de “causas más elevadas que el interés personal” se puede creer que habla en serio y que, en condiciones extremas, ha demostrado con hechos lo que en la campaña no son más que palabras….
También introduce (y esta es, para mi lo más curioso del extenso artículo) un glosario periodístico de vocabulario de campaña. En éste destaca un término como el de
dinero atado , que explica muchas cosas del funcionamiento de la política (y casi todo) en los EE.UU.
Así se denomina a los donantes que aportan dinero para las campañas electorales a nombre de otras personas (familiares, etc), debido al límite legal que hay de 1000 euros para aportar a favor de un candidato, eludiendo la norma.
Es curioso, tanto el lenguaje que emplea, como esa costumbre tan propia de los hablantes de inglés de construir palabras a base de iniciales. Por ejemplo: TDO (tiempo de desplazamiento optimista), que describe el tiempo que calculan los periodistas y técnicos que se tardará en llegar de un sitio a otro, sin tener en cuenta posibles incidencias o imprevistos, etc.
Me ha gustado especialmente (por divertido) un pasaje que transcribo literalmente, porque creo que merece la pena:
_____________________________________________________________________
“El peligro de la puerta del cuarto de baño del Trolas 1 es que se abre y se cierra en sentido lateral, deslizándose con un susurro a lo Star Trek en cuanto uno roza el botón PUERTA que hay justo dentro. Es decir, que uno entra, roza ligeramente PUERTA para cerrarla, hace sus asuntos y luego vuelve a tocar un poquito PUERTA para abrirla: simple... salvo por el hecho de que la ubicación del botón PUERTA queda a escasos centímetros del hombro izquierdo de cualquier periodista masculino que esté haciendo sus necesidades en el inodoro, un inodoro que no tiene raíles ni asas ni nada a lo que (por decirlo de alguna manera) agarrarse, y aun la más ligera sacudida o inclinación hacia la izquierda provoca que dicho hombro toque dicho botón —y recuerden que estamos en un autocar en movimiento—, causando que la puerta se abra con un susurro mientras uno está ahí en plenas necesidades, y las consecuencias de girarse en redondo de golpe para intentar aporrear el botón y cerrar la puerta de nuevo mientras uno está in medias res son demasiado obviamente horrorosas para contarlas con detalle, y el resultado es que para el 9 de febrero la gran norma implícita entre los habituales del Trolas 1 es que cuando un hombre se levanta y camina has¬ta el baño situado a los dos tercios del pasillo, todo el mundo que está cerca evacúa la zona y se asegura de que no está en el campo visual de la puerta. Y la horma en que se nota que un periodista es local o que las rotaciones lo acaban de poner en la Senda y que esta es su primera vez a bordo del Trolas 1 es el pequeño grito estrangulado que se oye siempre cuando está en el baño y la puerta se abre de forma inesperada con un susurro, y normalmente el viejo y entrecano plumilla del Charleston Post and Couríer sonríe y grita: «¡Bienvenido a la política nacional!
», mientras el novato golpea frenéticamente el botón, y Jay al volante da unos golpecitos suaves y joviales a la bocina con la base de la mano, aprovechando cualquier pequeña diversión que se pueda encontrar en este largo y mayormente tedioso TD.”
_________________________________________________________________
Más adelante, desarrolla el argumento sobre la falta de interés de los jóvenes en la política: interesante y demoledora a la vez (y muy veraz, me temo….)
El periodista y escritor va más allá en ser un mero narrador de lo que ocurre en la campaña electoral y se involucra en ésta de lleno, trasmitiendo frases de inmenso calado, como el no votar no existe (en cuanto a que no votar supone una forma más activa de la que nos creemos de participar en la política nacional. No votar no implica, por tanto, no participar; el no voto es un acto profundamente político).
Me reí mucho con la cuestión que se le plantea a McCain por parte de un asistente a un mítin (pág. 143) y cómo el veterano político sabe sortear una situación un tanto incómoda y me parece magistral la forma en que termina su artículo (páginas 153-154), que, de nuevo, no me resisto a transcribir aquí:
___________________________________________________________________
“Vendedor o líder, o ambas cosas, o ninguna, la paradoja final —la verdaderamente minúscula que hay en el centro de todo, en el fondo de todas las cajas y recuadros giratorios de los embrollos de la campaña que cubren capa a capa a McCain— es que la cuestión de si de verdad «es real» ahora ya no depende tanto de lo que hay en el corazón de él como de lo que puede haber en el de ustedes. Intenten permanecer despiertos.”
_________________________________________________________________
¨¨¨¨8.- HABLEMOS DE LANGOSTAS¨¨¨¨ (Gourmet)
Tras el magnífico y largo artículo político, pasamos al tema que da título a esta obra y que, a pesar de que en un principio pensé que se trataría de alguna metáfora, habla, efectivamente de langostas .
Aquí, con mucho sarcasmo y sentido del humor, se nos habla del Festival de la langosta de Maine, que se celebra todos los años en el mes de julio. Me resultó muy divertido (y aplicable a cualquier fiesta popular que se precie) cómo describe los inconvenientes de tratar de comer algo en condiciones dignas en un sitio como ése.
Dejando a un lado el aspecto más cómico de lo que habla, menciona las atrocidades de la industria alimentaria para con los animales (pág. 159).
Plantea, para terminar, una serie de interrogantes que ponen en cuestión el dilema ético que supone conjugar el comer bien con el bienestar animal.
¨¨¨¨9.- EL DOSTOIEVSKI DE JOSEPH FRANK¨¨¨¨ (Village Voice)
Aquí se habla sobre la obra de un estudioso a fondo de la vida y obra de Dostoievski; se trata de a obra del profesor de literatura comparada de la Universidad de Princeton, Joseph Frank.
Este estudio derivó en una publicación de cuatro volúmenes, titulados con el nombre del gran novelista ruso, cada uno de los cuales tiene un subtítulo.
Lamenta el que Dostoievski se haya convertido en un clásico, lo que le ha supuesto eso que Wallace llama “el beso de la muerte”: en él, el autor pasa a la categoría de casi intocable.
El escritor dice que convertir a alguien en un icono es convertirlo en una abstracción…
El estilo y contenido es de cierta complejidad y a ratos resulta demasiado denso.
¨¨¨¨10.- PRESENTADOR¨¨¨¨ (The Atlantic)
La última parte nos trae a John Ziegler, presentador del programa de radio “Cercano y directo”, en una emisora de Carolina del Sur llamada KFI.
Hace interesantes reflexiones sobre el mundo de la radio (al que me declaro adicta) como que “la radio disfruta de una audiencia cautiva”, que explica con razonamientos en parte extrapolables a otros casos.
Con motivo de la ejecución de un ciudadano norteamericano (Nick Berg) por parte de _Al Quaeda_ , se sirve de esta anécdota para reflexionar sobre la carga ideológica de un programa como el de Ziegler, en el que el locutor afirma sin tapujos que “los norteamericanos somos mejores que los árabes”.
En el aspecto formal, resulta curiosa la introducción de cuadros en los que inserta comentarios sobre el papel social de los medios de comunicación.
Apunta una idea muy interesante y desgraciadamente, puesta en práctica también en nuestro país (si no, que les pregunten a los conspiranoicos del 11-M):
_____________________________________________________________________
“si una historia, una acusación o una trivialidad se machaca lo bastante en los medios de comunicación conservadores, una y otra vez, día tras día, es casi inevitable que los grandes periódicos la recojan, aunque solo sea porque al final se convierte en noticia el hecho de que los medios conservadores le estén dando tanto bombo…”
__________________________________________________________________
Pasa por cuestiones tales como plantear el porqué de que las tertulias radiofónicas sean casi siempre de derechas, hasta el papel de las estrellas de la radio en la publicidad. Lo malo es que
el ámbito del texto resulta tremendamente local , lo que hace perder el interés del lector (sobre todo, si desconocemos quiénes son los personajes de los que habla o a qué temas se refiere). Sí reconocemos en sus palabras lo que quiere decir cuando habla de
radio basura y populista (inevitable el parangón con cierto personajillo ex presentador de la cadena de los obispos).
El artículo finaliza hablando de las llamadas de los oyentes y toca de pasada el tema de O.J. Simpson (el jugador de béisbol acusado de asesinar a su mujer y que fue absuelto, a pesar de que había numerosas evidencias que lo incriminaban)
Termina la obra con los
Agradecimientos . Aquí, Wallace se limita a enumerar aquellas personas a las que agradece su colaboración.
HABLEMOS DE DAVID
*Vida*
David Foster Wallace (1962 - 2008) fue un escritor norteamericano, autor tanto de obras de ficción como de ensayos, actividad que compaginaba con su trabajo como profesor de Literatura en California.Nacido en Ithaca (Nueva York) en el seno de una familia culta, pronto destacó en los estudios y se descubrió como escritor lleno de talento; desgraciadamente, una inteligencia desbordante y creativa no era incompatible con depresiones, que terminaron con su suicidio en 2008, mientras trabajaba en otra de sus inmensos trabajos:
El rey pálido (publicada en España hace apenas unos meses).
Una de sus obras, La broma infinita (1996), no sólo ha sido considerada por la crítica especializada como una obra maestra, sino que, según Time, se encuentra entre las mejores 100 novelas de todos los tiempos.
Su última (e inacabada) novela, El rey pálido ha sido publicada en 2011 y hay en curso una biografía del autor, que prevé su publicación (de momento, en inglés) para este año.
Ha sido calificado por algunos críticos como “uno de los escritores más influyentes e innovadores de los últimos 20 años”
*Obra*
Su obra consta de tres novelas:
- The Broom of the System (1987)
- La broma infinita (1996)
- El rey pálido (inacabada, 2011)
y numerosísimos trabajos periodísticos, así como cortas historias, para medios tan dispares como n Might, GQ, Playboy, The Paris Review, Harper's Magazine, Mid-American Review, Conjunctions, Esquire, Open City, Timothy McSweeney's Quarterly Concern, The New Yorker, y Science.
Hay también editados libros de historias cortas:
- La niña del pelo raro (1989)
- Brief Interviews with Hideous Men (1999)
- Oblivion: Stories
Ha recibido numerosos premios literarios y la crítica ha acogido sus obras (incluida la póstuma “El rey pálido”) con elogios.
*Estilo*
Si hay que definir el estilo de David Wallace Foster en dos palabras, creo que éstas serían: ironía y barroquismo.
Ironía, porque ésta forma parte fundamental del tono de todo el discurso (al menos en este libro); una especie de alejamiento del objeto/sujeto de quien expone el tema. Ironía necesaria para entretener y, por momentos, divertir a sus lectores mientras critica sin piedad determinadas actitudes (¿hay mejor arma que la ironía y el sentido del humor para afrontar aquello que detestamos?).
Barroquismo,porque el torrente de ideas (y, por tanto, de palabras) que emergen del autor, le obligan a llevarnos a un sinfín de notas a pie de página que, como dije antes, constituyen, ellas mismas, un subtexto de enorme complejidad y plagado de información fundamental para seguir el desarrollo de la lectura. También porque construye enormes frases (cuánta subordinada junta….) para no perder el hilo de ninguna de las ideas con las que refiere el desarrollo. Es verdad que resulta demasiado denso por momentos, pero las otras característica de su forma de escribir, la ironía, el sarcasmo, aligeran de alguna manera, los sofisticados meandros por los que fluye una prosa llena de talento.
Aunque domina la escritura, usa a veces abreviaturas, jergas y le encanta el uso de acrónimos, vocabulario propio (a menudo inventado) y una incansable (y me temo que insatisfecha) búsqueda de la verdad, más allá de palabras y lugares comunes. Su lectura nos lleva también a un profundo conocimiento de la variada, compleja y, a veces aterradora, sociedad estadounidense.
PARA TERMINAR
Creo haber dicho todo lo que este libro ha supuesto para mi. Ha sido mi primer libro de este autor; no será el último, ni mucho menos. De hecho, tengo pendiente su última e inacabada novela, por la que siento mucha curiosidad antes de leerla, pues será la primera obra de ficción que lea de este autor.
En cuanto a este libro, ha sido un hallazgo genial, porque me ha abierto la puerta a un escritor complejo e interesantísimo, distinto a cualquier otro autor que yo haya leído y que me recuerda, en todo caso, a otro feliz descubrimiento literario:
Roberto Bolaño .
Un autor éste, con el que comparte, a mi juicio, características tales como su temprana desaparición (aunque las causas sean diferentes) y su magnífica prosa, llena de ideas y de erudición.
No todo el libro me ha parecido igual de interesante y considero que tiene altibajos, pero en una calificación global, me parece que su obra merece ser conocida a fondo, y es algo que trataré de ir haciendo.
No es un libro este para todo el mundo; de hecho, imagino que al tratarse de un ensayo que toca temas algunos de los cuales no nos son demasiado cercanos, no tendrá cifras de venta altas en nuestro país. Lo que es seguro es que a quienes les guste descubrirán en él una nueva forma de describir el mundo, desde la ironía y el inmenso amor a la lengua. Sólo por eso, vale la pena haberlo conocido.
diamante merecido, saluditos.