¡Hola a todos! ¿Qué tal os va? Ya sabéis que no soy muy dada a ir al cine porque suelo ver las películas en casa (no porque no me guste, sino porque creo que está por las nubes el precio), así que cuando programo ir a ver una película a una sala grande, la escojo con mucho cuidado.
Ayer fue uno de esos días en los que pisé un cine. Hacía mucho tiempo que no iba y tenía muchísimas ganas. Además, otros factores influían, y es que desde que escuchamos que el protagonista de “Cómo conocí a vuestra madre” había hecho una película, un amigo y yo teníamos claro que queríamos verla. Esto fue allá por el mes de octubre. Lo primero que leímos en Cinemanía fue que se estrenaría en navidades. De ahí pasó a marzo, y no ha sido hasta el mes de abril cuando por fin la hemos podido disfrutar en España.
No se le ha dado apenas publicidad
, no está en casi ninguna sala, y poder verla en versión original (que era lo que queríamos) ha sido casi una odisea, pues solo la ponían en dos cines en todo Madrid y a días alternos… Menos mal que esta semana la cosa ha cambiado y hemos podido verla en los Renoir de Princesa.Con todos estos preparativos,
las expectativas eran enormes. No estaba nada convencida de que finalmente mereciera la pena tanta espera, pero lo primero que tengo que decir es que me ha entusiasmado, de modo que a pesar de que Ciao aún no la ha incluído en el catálogo, voy a ir escribiendo mi reseña para no olvidar nada de lo que vi anoche (jueves).
Antes de nada, os pondré en antecedentes por si no sabéis demasiado sobre Josh Radnor: Es el prota de “Cómo conocí a vuestra madre” y se ha liado la manta a la cabeza y ha escrito y dirigido este film, que también protagoniza. Sin duda, una apuesta arriesgada por aquello de salir de la pequeña pantalla haciendo un poco de todo, ¿verdad? Personalmente creo que lo ha bordado, así que iré analizando pormenorizadamente a partir de ahora:
Argumento
Nuestro protagonista es Sam Wexler (Josh Radnor), un joven aspirante a escritor que vive en Nueva York. Comienza teniendo un día horrible, levantándose con resaca y llegando tarde a una importante reunión con un director de una editorial.
Cuando va en el metro camino de su cita, ve como un niño de unos ocho años se queda solo en el vagón de metro (su familia ha salido y a él no le ha dado tiempo). Sam parece ser el único que se ha dado cuenta, así que sale con él en la siguiente parada para llevarlo a comisaría. Parece que el niño, Rasheen, no tiene ningún interés en que le deje con la policía, de modo que termina llevándoselo a la editorial por no dejarle solo.
Como ya imaginaréis, la cita resulta un completo desastre.
Su vida sentimental no va demasiado mejor ya que va saltando de relación en relación… Sin embargo, un día se cruza con Mississippi y se queda encandilado. Descubre que trabaja de camarera y la convence para que acepte un trato de lo más curioso: que pase tres días con él. Así no será un rollo de una noche, así podrán conocerse mejor.
Por otro lado, tenemos las historias de sus amigos, que son paralelas y que nos van contando lo que ocurre en sus vidas: Annie, su mejor amiga, que no puede entender cómo habiéndose quedado calva por una enfermedad, puede tener tan mala suerte con los hombres; Mary y Charlie son otra pareja de amigos que están a punto de romper porque cada uno quiere vivir en un sitio diferente…
Historias secundarias que muestran la realidad de un grupo de amigos que rondan la treintena y que son los típicos neoyorkinos que hemos visto en las series americanas o en las pelis de Woody Allen.
No os contaré nada más, que como veis, el argumento no es tal, es más bien un plantel de dudas sobre el amor, el afecto, la búsqueda personal, la realización como individuo en una sociedad complicada…
Personajes/ Reparto
Josh Radnor da vida a Sam Wexler. Además de ser conocido por protagonizar “Cómo conocí a vuestra madre” siendo el querido Ted Mosby, ha salido en otras series como “La Juez Amy”, “Ley y orden” o “Urgencias”. Su experiencia en el cine viene de la mano de “No es otra estúpida película americana”, pero esta es la primera película que protagoniza, dirige y escribe.
Su personaje es el de un joven que quiere labrarse un futuro como escritor. Es un mundillo muy complicado lo que hace que su vida no sea especialmente fácil. Se ha hecho un hueco en la gran ciudad que siente como su hogar, gracias sobre todo a sus amigos, con los que ha hecho una segunda familia.
Es un tío noble, tal y como demuestra el hecho de hacerse cargo de un niño que ha perdido a su madre en el metro. Al poco, se enterará de que esa madre es una madre de acogida y que Rasheen no está muy a gusto con ella, lo que hará que se encariñe con el crío y haga que se quede con él durante una temporada. Sabe que eso no traerá nada bueno, pero se ha creado un vínculo con él y no es capaz de “hacer lo que debe”.
Su vida amorosa es inexistente y cuando conoce a Mississippi le hace una propuesta rarísima, pero con ello demuestra que quiere algo más que un rollo de una noche, demuestra que quiere enamorarse y vivir una historia de amor.
Es un personaje que me ha encantado, me he sentido muy identificada con los sentimientos que proyecta.
Kate Mara es Mississippi. La verdad es que esta chica me sonaba, pero no la encuadraba en ninguna película. Lo bueno que tiene internet es precisamente que disipa estas dudas en unos segundos, y he podido ver que ha intervenido en pelícuas como “Brokeback Mountain”, “Transsiberian” o “Iron Man 2”.
Su personaje es el de una
chica que trabaja como camarera pero cuya gran afición es cantar. De hecho, lo hace cuando sale del bar, va a un cabaret y allí derrocha todo su potencial. Cuando Sam entra en su vida, la descabala, pues se había prometido a sí misma ir más despacio en lo que a relaciones se refiere. De ahí que a él se le ocurra lo de los tres días juntos, y ella acepta. Es una situación divertida que da para unas cuantas sonrisas. De nuevo veremos las ganas que tiene de enamorarse, pero también tiene claro qué es lo que no quiere…
Annie es la mejor amiga de Sam. Está interpretada por Malin Akerman. A esta chica también la hemos podido ver en otras comedias románticas como “27 vestidos” o “Matrimonio compulsivo”. Es canadiense, tiene ascendencia sueca y se nota en sus rasgos. Aquí la veremos como a una mujer que se ha quedado calva debido a una enfermedad. Siempre lleva turbantes y tampoco ha tenido suerte en el amor. Tiene un compañero de trabajo que no es especialmente guapo, pero que está coladito por ella… ¿se atreverá a ser feliz? Porque algunas veces es algo que nos negamos, como si intentáramos atraer todo aquello negativo porque creemos que no nos lo merecemos…
Zoe Kazan es Mary Catherine.
Lo del apellido no es casual: es la nieta del director Elia Kazan. En cine la hemos podido ver en “Fracture”, “En el valle de Elah” o “Revolutionary Road”. Da vida a otra de las amigas de Sam, en realidad son como primos porque los padres de ambos son muy amigos.
Tiene una relación con Charlie, que es interpretado por Pablo Schreiber, al que habíamos podido ver en “Vicky Cristina Barcelona” o en “Noches de tormenta”.
Parece que en esta pareja cada uno está optando por una vida diferente, uno quiere irse a Los Ángeles, y la otra no quiere moverse de Nueva York. ¿Podrán capear la crisis existencial?
Las historias de todos ellos están entretejidas, nos irán mostrando su propia realidad, las circunstancias que cada uno está atravesando y la amistad que les une.
Ficha Técnica
Título original: Happy Thank You More Please
Año: 2010
Duración: 100 minutos
País: Estados Unidos
Director: Josh Radnor
Guión: Josh Radnor
Música: Jay May
Fotografía: Seamus Tierney
Reparto: Kate Mara, Malin Akerman Josh Radnor, Dana Barron, Richard Jenkins, Zoe Kazan, Tony Hale, Pablo Schreiber, Fay Wolf, Michael Algieri, Peter Scanavino, María Elena Ramírez, Sawyer Novak.
Productora: Myriad Pictures/ Paper Street Films/ Tom Sawyer Entertainment
Premios
De nuevo haré este apartado para contaros que ha sido galardonada con el
Premio del Público del Festival Internacional de Cine de Sundance (2010), el
Premio a la Mejor Película de las Sección Panorama Internacional de Cineeuropa (Santiago de Compostela) y una
Mención Especial del Jurado Joven en el Festival de Cine Inédito de Mérida.
Una vez más, una película sin apenas publicidad y que se está haciendo un hueco gracias al saber hacer.
Fotografía
No podía dejar pasar el hablaros de las impresionantes imágenes de la ciudad de Nueva York, donde no solo disfrutaremos de las vistas desde rascacielos, sino que nos mostrará una ciudad cercana, una ciudad en la que se vive un día a día muy similar al nuestro.
Me ha enamorado esta parte casi tanto como todo lo demás (argumento, actores, música…) de modo que un punto más a su favor.
Opinión y conclusión
Algunas veces, tener demasiadas expectativas en algo suele llevar al desengaño. No ha sido el caso esta vez. He disfrutado la película de principio a fin. Me ha contagiado su optimismo, he salido del cine con una sensación estupenda, de esas que hacen que tengas ganas de hablar sobre lo que has visto, de comentar las cosas que te han hecho gracia, de repetir frases y extrapolarlas a tu vida.
Afortunadamente, mi amigo tuvo las mismas impresiones que yo, así que pudimos hablar largo y tendido sobre el tema. Por supuesto, esta opinión se la dedico (ya te dije que fue una noche perfecta, y desde aquí, lo reitero. Contigo, la combinación de peli y pizza alcanza sus cotas más altas).
Me ha enamorado la poca pretenciosidad que tiene, los guiños al cine de Woody Allen, los paseos por Nueva York, las conversaciones entre amigos independientemente de la edad que tengan, los puntos graciosos, la búsqueda de la identidad, la persecución de un sueño, las ganas de enamorarse, el lanzarse a la piscina, las miradas cómplices… Es fácil sentirse identificado con multitud de situaciones en lo que sentimientos se refiere, y eso es algo que valoro mucho a la hora de ver una peli.
Como os decía en mi opinión de “Los chicos están bien”,
el cine “indie” cada vez me da más alegrías, me cuenta historias cotidianas (o no tanto) pero desde un prisma mucho más intimista, sin grandes efectos especiales, sin grandes actores de renombre internacional, sin grandes presupuestos… solo historias sencillas que hacen que sea posible pensar en otro cine. Con eso me quedo.
Por supuesto, os animo a que la veáis. En versión original ha sido una maravilla, pero seguro que doblada estará igual de bien.
Ya me contaréis si os animáis a seguir mi consejo.
Muchas gracias a todos por vuestras lecturas, comentarios y valoraciones.
Besos.