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Tirar la toalla es lo que debería haber hecho. Dejarlo todo, cambiar de ambiente, de amigos, de trabajo, y en definitiva… cambiar de vida, pero una vez más no tuve el valor de hacerlo.
En esta ocasión, ni la excusa del trabajo me sirve de atenuante a mi favor para justificar mi decisión. Tampoco me sirve justificarme usando a los amigos, más que nada, porque desde que lo dejé con Nuria, estos brillan por su ausencia. Se podría decir que se acuerdan de mí cuando hay tormenta y no consiguen poner en marcha esa caja neolítica con su Windows 98.
No, no tengo excusa. Me siento solo. Estoy solo viendo como uno tras otro, los trenes de mi vida inician su marcha mientras los miro desde andén.
Solo 2 minutos le bastaron para poner fin a nuestra aventura. Lo siento, pero esto nuestro no funciona. Has cambiado, ya no eres la persona de la que me enamoré. No quería hacerte daño, pero no he tenido alternativa. Me voy de casa.
No luché por retenerla, como nunca he luchado, y creo que nunca lucharé, por retener a mi lado a nadie que haya tomado la decisión de poner distancia entre nosotros. De lo único que me arrepiento es de no haber luchado por mis antiguos amigos, cuando gracias ella, se fueron alejando de mí.
Por cierto, presto lector de este blog, obvia dejar comentarios de ánimo, ya que seguro, que en cuanto leas este post, ya será 'mañana', y seguro que habré encontrado pasaje en mi nuevo tren… aunque eso sí, te agradezco la atención prestada.
Estaréis conmigo en que, en muchas ocasiones, después de una debacle, resulta más que tedioso y complicado luchar por algo, luchar por uno mismo (como le pasa al personaje ficticio de la introducción que acabáis de leer) pero habitualmente debemos hacerlo, como también deben hacerlo los protagonistas de 'Hijos de los hombres (Children of men)'.
No se si es por su temática, por su dureza, o simplemente porque no goza de una producción que apueste firmemente por ella, pero, pese a que un servidor vuestro, se va convirtiendo en una especie de freak cinéfilo, me costó mucho enterarme que se planificaba esta película. No fue hasta finales de verano que, en el cine donde habitualmente voy, vi colgado un cartel que rezaba:
"El último en morir, que cierre la luz"
Ni que decir tengo, que captó toda mi atención (personalmente creo que es una frase brutal).
Fotografías
Julian y Theo
A las pocas semanas, mientras dudaba si acudía o no, vi que 'Children of men' sería la encargada de inaugurar el Festival de Cine Sitges 2006, fuera de concurso eso sí. Tengo entendido que su proyección causó furor, y la verdad, no me extraña, porque una vez vista, estoy con aquellos críticos que la consideran virtual ganadora del certamen (evidentemente, si se hubiese presentado en la sección oficial).
Por esto, por su director (Alfonso Cuarón, al que no considero un genio, pero como mínimo… me entretiene), y por qué su argumento me parece, indudablemente, atractivo, el pasado sábado 21 de octubre, me fui al cine, raudo y veloz dispuesto a disfrutar de la que algunos han calificado como 'la mejor película del 2006'.
La historia empieza en Londres, en un cercano 2027. En un mundo marcado por: la inexistencia de coches voladores, por superpoblación, por los graves problemas con la inmigración. En definitiva, un mundo que, aunque futurista… posible.
Más concretamente, la historia empieza justo el día en que muere, en Buenos Aires, el ser humano más joven del planeta. Tiene 18 años y pico.
Sí, más de 18 años sin nacimientos. Más de 18 años sin embarazos, a causa de un extraño virus que dejó infértiles a las hembras humanas, y con ello, evidentemente se dictó sentencia a toda la especie.
Pese a la evidencia de la inminente extinción de la vida, la violencia reina en el día a día de la sociedad, organizada en bandos o grupos. Entre otros:
- El gobierno totalitarista. Actúa de duro represor de la inmigración, la cual es recluida en campos de concentración, o de marginados sociales. - La resistencia. Son grupos de ciudadanos que luchan en contra de la represión del gobierno y a favor de los inmigrantes y refugiados. - Los Fugee. O sea, los inmigrantes.
En todo esto, aparece nuestro protagonista, Theo, un antiguo activista de la resistencia, que se ha sumido en una especie de parálisis emocional, a causa de una pasada separación y la pérdida de su hijo. Actualmente, trabaja de burócrata para el gobierno.
Al poco de conocerse la muerte del humano más joven, Theo, es reclutado por un grupo de la resistencia, para que les ayude en una acción. Pese a su negativa inicial, una fuerte suma de dinero (creo recordar que unas 5000 libras), el reencuentro con Julian, su 'ex' (y la posibilidad de rehacer su vida, que este hecho le hace renacer), y sobretodo el objetivo de su misión, le hacen aceptar la misma.
Y es que la misión no es otra que ayudar a la joven Kee, una Fugee, a llegar a la costa, donde deberá entrar en contacto con una organización humanitaria llamada 'El proyecto humano'.
Consiguen salvoconductos que les permiten cruzar el condado (sin ellos la policía les detendría y seguramente enviaría a Kee a alguno de los campos de refugiados), consiguen un coche, y consiguen marcarse un plan de acción.
Con lo único que no cuentan, es con las guerras de guerrilla entre policías y resistencia, ni en las continuas emboscadas. En una de ellas, nuestro grupo, se ve envuelto en un tiroteo, en el que pierde la vida Julian, y con ello, Theo se hunde un poco más.
Su grupo de resistentes, los peces, se hacen cargo de ellos, y les ofrecen su protección hasta que… sí, hasta que Kee, de a luz… y está de 8 meses. El objetivo de la misión de Theo es llevar a Kee al 'proyecto humano' para que no se pierda la última oportunidad de salvar a la especie humana.
Sin Julian las dudas y las preguntas se suceden, y más cuando Theo descubre que el grupo de los peces son unos traidores, y que en definitiva, son los responsables de ellos (Theo, Kee y su matrona) estén en la situación que están. Sin pensarlo mucho, abandonan el grupo, y se lanzan a su objetivo… dar con el proyecto hombre.
El camino no les es en absoluto fácil.
Pierden amigos, encuentran militares corruptos, son perseguidos tanto por la policía, como por los peces, mientras entran en contacto con gente que poco a poco, les van contando más sobre como contactar con el proyecto hombre. Su esperanza está en dar con un barco: el 'Mañana'.
Su única opción pasa por meterse en la boca del lobo. Para llegar a la costa, deben internarse en un campo de refugiados, desde donde, si lo consiguen, podrán coger una barca que les llevará hasta el 'Mañana'.
Un parto en la miseria, un secuestro, varios enfrentamientos entre el ejército y los peces, y estos últimos con Theo.
En definitiva, mil y una aventuras, a cada cual más violenta, que nuestros protagonistas deben superar, si quieren superar su objetivo. ¿Lo consiguen? Pues… aunque lo se, no os lo diré, porque sin duda, vale la pena que, por una película buena que llega a las carteleras los últimos meses, nos rasquemos el bolsillo para verla.
No se si acabo de suscribir la opinión de los críticos que la tildan como 'la mejor película del 2006', pero sin duda es una buenísima película, de la que destacaría:
- La dirección. Alfonso Cuarón, sin duda ha firmado la que hasta el momento, posiblemente es su mejor trabajo. Ha conseguido dotar una obra de pura ciencia ficción, de un realismo aplastante. En más de una ocasión uno tiene la tentación de pensar: "no estamos tan lejos de esto" o "¿seremos tan capullos de haber caído tan bajo?"
- La escenografía. Un mundo gris, destrozado por constantes guerras entre los humanos. Calles repletas de escombros, francotiradores en las azoteas, autobuses destrozados en las calles, edificios acribillados a balazos como vulgares quesos gruyere. Parece todo tan posible (Irak, Kosovo, … ¿porque no la destrucción total?)
- Los personajes. Si me tuviera que quedar con uno, me quedaría con Jasper (interpretado magistralmente por Michael Caine), el amigo de Theo (Clive Owen) y su esposa Julian (Julianne Moore). Me han parecido todos unos personajes muy bien trabajados, y representando cada uno, alguno de los estereotipos de nuestra sociedad: Theo, el luchador vencido por sus propias circunstancias; Jasper, ese amigo que lo da todo por los suyos, incluso su vida; Kee, la inmigrante y a la vez esperanza de toda la especie….
- El guión: Se nota a años luz, que no es una historia creada y construida para el cine. De hecho, 'Hijos de los hombres' está basada en la novela homónima de P.D. James (1992). Eso sí, el trabajo de adaptación… se me antoja 'excepcional'
Soy consciente que no se trata de una de esas películas 'facilonas'. Más bien al contrario. Uno se mete tanto en el desarrollo de la historia, que llega a sufrir por los balazos, por las explosiones, por las contracciones de Kee… y en momentos, incluso lagrimeando por el efecto del llanto del pequeño al cruzar en medio de los disparos cruzados de la resistencia con el ejército.
Personalmente, me enganchó, y no puedo dejar de recomendarla, aunque es evidente que no es apta para todos (ni para niños, ni para sensibles de estómago), para el resto, id al cine, veréis que 'Hijos de los hombres' es como una durísima fábula, y me confirmaréis que se toda podría resumir bajo el título que le he dado a esta opinión: 'La esperanza está en el Mañana'.
Venga, abrazos y besos para tod@s aquell@s que gusten de recibirlos.
30.08.2007 14:22
Execelente opinión!Tenía muchas ganas de verla y la verdad es que no me decepcionó
23.06.2007 19:12
la voy a ver ahora.. a ver ke tal esta..
21.04.2007 22:43
Me encanta Clive Owen y la peli esta bien, entretenida. Saludos