Opinión sobre

Hitachi DZ-MV 350

Impresión Total (11): Evaluación Total Hitachi DZ-MV 350

 

Todas las opiniones sobre Hitachi DZ-MV 350

 Escribir mi propia opinión


 


¡MIRO A MI ANTIGUA CAMARA CON CIERTA NOSTALGIA!

4  17.07.2004

Ventajas:
TODAS LAS DE LOS APARATOS DE ÚLTIMA GENERACIÓN

Desventajas:
PRÁCTICAMENTE NO TE DEJAN SER MÁS PROTAGONISTA DE LO QUE HACES .

Recomendable: Sí 

Detalles:

Calidad de visión

Calidad de sonido

Manejabilidad

Zoom óptico

Relación calidad precio:

más


JUBRIS

Sobre mí:

usuario desde:22.08.2003

Opiniones:12

Confianza conseguida:6

Comparte esta opinión en Google+
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 4 miembros de Ciao

Realmente no sabía donde introducir esta opinión, pero como vá de viodeocámaras... Pues aquí la presento.

Hace aproximadamente 30 años aparecen en España los primeros “magnetoscopios” que utilizaban cintas para grabar en formato Beta, comercializándose poco tiempo después el formato VHS, que logró la supremacía comercial y desplazó totalmente del mercado al anterior, manteniéndose hasta hoy en día.

Con la aparición de las cámaras de video desaparecen, casi de inmediato, las cámaras de “Súper 8”, que utilizaban rollos de película de celuloide (similares a los de fotografía, pero evidentemente más estrechos y de varios metros de longitud en las que se grababan decenas de fotogramas, casi iguales, para conformar uno o dos segundos de película), los cuales debían ser unidos con un pegamento especial y presión para montar las distintas secuencias de los diferentes rollos. Para ello, evidentemente, había que dedicar tiempo a seleccionar y desechar lo verdaderamente útil y lo inservible. Vamos, que había que realizar un curso de montaje y tener unas buenas dotes creativas para hacer un trabajo más o menos decente, dedicando un buen tiempo para esta operación. Además, había que enviar previamente las películas a los laboratorios especializados para su revelado y ¡rezando para que saliesen bien los fotogramas y no perder todo el trabajo realizado! ¡Qué vida aquella! ¡Especie de reporteros, cámara en ristre, cargados de rollos de película, a la caza y captura de imágenes de escenas familiares, fiestas populares, amigos las bodas y bautizos de familia y ajenos y, cómo no, los cumples de los niños propios y de los amigos..., todo mes a mes, año por año... ¡Verdaderos documentalistas de nuestra España de los 60 y 70s! Gracias a estos trabajos, muchos de ellos anónimos durante todos estos años, se alimentan algunos programas de televisión para traernos imágenes de aquella época.

Pues así, como en casi todas las cosas existentes, el ciclo también se cerró para aquella nostálgica forma de grabación, para muchos, abriendo las puertas a un comercio cada vez más desmesurado de cámaras de video que ya en los 80 empezó a tomar cuerpo. Sobretodo, cuando se logró unificar la cámara y el “camascopio” (grabador / reproductor) en un solo aparato, pues al principio, eran dos unidades que iban unidas por un cable que enviaba las señales de audio / video desde la cámara al grabador. Si a estas cámaras, que ya tenían un tamaño considerable, pues, aunque no demasiado grandes, había que apoyarlas en el hombro, les adaptadas unos objetivos / lentes gran angular, de aumento u otras prestaciones (multiimagen, difuminar alrededor, etc.) parecías realmente un profesional de los medios. ¡No era de extrañar que mientras grababas alguien se te acercara preguntando en que televisión trabajabas o en qué programa lo pondrían... Y uno, entre aguantando la risa, es decir “sonriente”, y según el estado de ánimo del momento, les respondía:
-¡Pues, mire usted, no lo sé, realmente no depende de mí, pero..., algún día de éstos!

Realmente durante esta década de los 80, me encantaba grabar a las personas mayores, ancianos, y les pedía que contaran algo sobre su vida o recitar algún poema... ¡Pensaban que les estaba haciendo una foto y tenían que estarse muy quietos para que “no saliera movida”! Y uno grabando y esperando que empezara y ellos..., cara seria y moviendo los ojillos como diciendo: “¡Disparas ya o qué!”. Hasta que después de un buen rato a ver quien rompía aquel instante casi eterno, parando la cámara para que no se registrara el sonido:
- ¡Nooo, siga usted hablando y moviéndose como si nada, que esto es como en la tele, hay que grabar todo lo que hace y lo que dice, porque si no, no tiene gracia y, cuando lo vean, van a pensar que es usted “un poquito parado”!
Les decía con ánimo de desinhibirles de la presión de la cámara. ¡Tremendas historias y paliques se pegaban algunos! Al final , te quedabas con los buenos momentos de charla, las risas, lo que te enseñaba la enorme experiencia de vida de aquellas personas, el haber conocido a pintorescos personajes, a veces, y, por último, casi siempre, el compartir un buen vaso de vino o whisky..., o dos..., o ttdeezz.... o cuuuaaattrddoooo! Acompañados de unos taquitos de queso con jamón serrano, para aguantar el empuje del alcohol, pero de veras que algunas veces casi sentía caerme si me levantaba del sitio. ¡Qué delicia! ¡Y todo gratis! Siempre me invitaban.

Llegaba la tarea del verdadero profesional para que aquello resultara digno de ver: el montaje. Primero, visionaba toda la cinta. Normalmente solían ser grabaciones de una hora, pues más tiempo es difícil mantener la atención si no es muy bueno lo que haces. A veces más, sobre todo en las bodas y los viajes. Realizaba una copia en otra cinta añadiendo títulos, comentarios o créditos, si era necesario y también incorporaba la música en una de las pistas de audio, todo ello con aquel equipo Hitachi que me había costado unas 325.000 ptas. Si a esto le añadías algunas imágenes realizadas con lentes y filtros especiales, realmente parecía el trabajo de un ‘profesional’. No era pues extraño, que durante años realizara el reportaje de boda de 14 amigos o conocidos de mis amigos. Todo sin cobrar, salvo la invitación al banquete de boda, para mí era un verdadero hobby y lo hacía con gusto.

Pero este tipo de grabación, como pasó con las películas de Súper 8, también ha ido desapareciendo y se ha abierto un nuevo camino, desde hace algunos años, a la era digital, con cámaras, a cuál más pequeña, con más prestaciones y con más calidad de imagen, sobre todo en filmación nocturna.

Esteréis diciendo... ¿y por qué habla en pasado: hacía, grababa, realizaba? Pues es verdad, algunas cosas hago, pero no tantas como antes, porque la cámara y el grabador, como todo, se estropean y los arreglos salen muy caros. Además, ya me pasó por último, hay una pieza que no hay en el Servicio Técnico Oficial, porque después de 20 años ya no se fabrica y..., claro está, el aparato ha tenido que quedarse para un uso muy particular, porque no puedes arriesgarte a ir a grabar a algún sitio con tremendo aparato, antorchas de iluminación, etc., y que te falle. ¡Quedaría fatal! Así que desde hace algunos años a todos les digo que tengo el equipo estropeado, y no es mentira. Si tuviera que recomendar un aparato estando en aquella época, sin duda diría que compraran el video VT7-E y la Cámara VK870 de Hitachi. He pensado si sería recomendable jubilarla definitivamente, pero... Ahí la tengo: Navidades en casa, los Reyes, alguna salida cerca... Pero..., su fin está muy próximo, porque “los hijos y nietos” de esta cámara de video son cada vez más numerosos. ¡Es la era digital! Nuevos soportes de cinta, tarjetas de memoria y últimamente el DVD, con lo que supone en calidad de imagen, sonido y efectos.

Además de prolongar la vida de las grabaciones, puesto que las cintas con el tiempo y el rozamiento de los cabezales durante la reproducción se van deteriorando y esas imágenes, exclusivas e irrepetibles, terminarán por desaparecer, la posibilidad de grabar y reproducir en DVD directamente nos abre un nuevo y útil horizonte. Aunque no lo parezca, supone un gran ahorro bastante interesante, tanto en dinero como en tiempo. Y algo que es seguro es que dentro de unos meses lo será aún más, con la llegada de los nuevos modelos que saldrán a la venta para las próximas navidades, los cuales se equipararán a los precios de mercado que vemos hoy y abaratando los existentes en este momento.

Quiero terminar invitando a todos los lectores para que piensen bien cómo y cuándo gastar el dinero en este tipo de aparatos. Aparentemente, estamos en REBAJAS, y es buena época para comprar, pero algunos comerciantes ya me han dicho que quieren dar salida a las existencias para introducir en unos dos meses los nuevos modelos, especialmente los que utilizan la última tecnología de tarjeta de memoria y DVD. Si alguien está pensando hacer compras mi recomendación es que pregunte en sitios de confianza y especializados en este tema. Esperando un poco más se podrá comprar cámaras de DVD a precio más asequible, con lo que no habrá que pasar las copias a otros aparatos, además de poder visualizar los discos en los actuales reproductores o en la unidad regrabadora de DVD correspondiente de un PC, pudiendo utilizarla para hacer copias, o incluso la propia cámara. Desde luego, la calidad de las imágenes es muy superior a la de las cintas copiadas a otra unidad, generalmente también en cinta. ¿Quién iba a decir hace unos años que la cinta VHS, reina y señora del comercio en estas dos decadas, iba a perder su supremacía comercial en favor del DVD?

Las cámaras en formato DVD comienzan a generalizarse, las existentes ahora mismo por 800 0 900 euros bajarán de precio. Igual está ocurriendo con los grabadores de DVD, que empiezan a sustituirse incluso por los que utilizan discos de doble cara para sus grabación, hasta 9 Mb, lo que supone la posibilidad de grabar películas de casi 3 horas, más o menos, en un solo Cd.
En fin, con estas notas llenas inicialmente de nostalgia quiero desearos ¡buen ojo en los negocios y felices vacaciones, para quienes disfruten de ellas!

Comparte esta opinión en Google+
Enlaces Patrocinados
Evaluar esta opinión

¿Cómo de útil te será esta opinión a la hora de tomar tu decisión de compra?

Directrices para las Evaluaciones

Comentarios sobre esta opinión
LEBRISE

LEBRISE

17.07.2004 06:18

Te dejo un Excepcional porque me encanta la manera en eque has presentado tu opinión. Aunque no hablas mucho de este producto, reealmente creo que lo que has escrito es... buenísimo. Te doy mi confianza. Salu2.

Escribe tu comentario

máximo 2000 alcanzado

  Publicar el comentario


Evaluaciones
Esta opinión sobre Hitachi DZ-MV 350 ha sido leída 2967 veces por los usuarios:

"excepcional" por (14%):
  1. LEBRISE

"muy útil" por (86%):
  1. larky
  2. JUREFER
  3. Concienciao
y de usuarios adicionales 3

La evaluación total de esta opinión no es únicamente el promedio de las evaluaciones individuales.
Productos interesantes para Usted
Hitachi DZ-GX 5020E Hitachi DZ-GX 5020E
0.42 kg - Zoom óptico: 30 x - Zoom digital: 1500 x - DVD - con estabilizador de imagen digital - con visor electrónico
3 Opiniones
Compra ahora
Hitachi DZ-BD7HE Hitachi DZ-BD7HE
Formato de grabación: HDD, DVD - Sensor: CMOS - visor electrónico - Estabilizador de imagen electrónico, con estabilizador de imagen digital
2 Opiniones
Compra ahora
Hitachi DZ-HS301 Hitachi DZ-HS301
con estabilizador de imagen digital
1 Opinión
En oferta a solo € 629,00