La ventaja de tener amigos en otro país es que puedes visitar su casa, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, hacer un recorrido majo por la zona descubriendo esos rincones que jamás llegan a las retinas de otros turistas. Mis amigos Sylvie y Laurent viven en Bourges, una ciudad preciosa en medio de Francia, con una catedral gotica que impresiona, llena de palacios y de casas medievales. La última vez estuvimos nosotros allí durante las vacaciones de verano. Y fueron ellos los que, al comentarles que otro año queríamos ir tres o cuatro días a París, nos hablaron de esta página. “Al final sale mejor de precio que un hotel y los pisos suelen estar bastante bien”. Después de todo, gracias a unos ahorrillos, estuvimos de hotel, pero como el mundo es un pañuelo al poco tiempo tuve ocasión de conocer el funcionamiento de Homelidays casi a la perfección.

Y es que el año pasado mis amigos decidieron venir una semana a Madrid en el mes de abril porque allí tenían varios días de vacaciones. Sabían que para nosotros eran días de trabajo y colegio por lo que me comentaron que casi era mejor que alquilaran algo en Madrid. Así podríamos quedar cuando nosotros estuviésemos libres y ellos tendrían libertad de movimientos por la ciudad. Me dio pena no poder compartir mi casa con ellos, pero comprendí que eran malas fechas para eso. En verano es otro cantar, desde luego. Ellos, desde allí, estuvieron mirando en Homalidays y me pidieron que lo hiciera también yo desde aquí porque había mucha oferta y yo conozco la ciudad y las zonas. Así podría aconsejarles.
LA PÁGINA WEB DE HOMELIDAYS
Lo cierto es que la página tiene de todo, pero se centra en estancias cortas, entre tres y quince días, generalmente. Y por todo el mundo, lo cual es una ventaja. Puedes elegir el tipo de alojamiento, porque tienen tanto pisos y apartamentos como chalets, casas, mansiones, casas rurales, cabañas de madera o de montaña y hasta mobil-homes y barcos. Sí, sí, como lo oís, barcos para vivir en ellos unos días, como Sonny Crockett en Corrupción en Miami pero sin cocodrilo. Puedes elegir casas de alquiler completo o por habitaciones.
Según entras hay una pequeña ficha que rellenas con los datos del inmueble que te interesa alquilar: qué tipo de alojamiento quieres, para cuantas personas, el país, la región y la ciudad y las fechas en las que te interesa. Y hala, pinchas a “Buscar”. Sorprende la cantidad de inmuebles que hay y el arco de precios tan amplio en el que se mueven los alquileres. Evidentemente en ciudades grandes como París o Madrid, que son las que más he cotilleado, el precio va en función de los barrios y zonas. Es decir, no es lo mismo alquilar un apartamento enfrente del Palacio Real que en la zona de Cuatro Caminos igual que en París tampoco lo será si eliges la zona del Louvre o la de Les Marais.
Lo que te sale es un listado con los inmuebles que la página te ha seleccionado en función de lo que has solicitado. Es como una sucesión de pequeñas fichas, que luego puedes ir ampliando, con una foto a la izquierda y el precio por semana más una breve descripción a la derecha.
Si quieres ampliar la información, pinchas sobre el que te gusta y te darán todas las características, el número de habitaciones, de camas, el menaje con el que cuenta, si hay wi-fi, televisión, parking... También, más abajo, el propietario suele dejar un comentario detallando la localización, la distancia a medios de transporte o lugares interesantes, monumentos y demás. Y, como dato adicional, las fechas en las que el apartamento está libre o ya alquilado. Lo cierto es que la información es muy completa.

Puedes, en ese momento, ponerte en contacto con el propietario. Eso es algo que me gusta bastante: el contacto será con los dueños directamente, no son inmobiliarias que se dedican a alquilar muchos apartamentos. Después de que tanto mis amigos como yo nos decidiésemos por uno de los apartamentos, Sylvie le mando un e-mail al dueño preguntando por la disponibilidad y el precio definitivo para las fechas que le interesaban (hay algunos apartamentos que el precio está marcado en una horquilla de dos, por ejemplo 300-495 euros por semana y que generalmente también depende de la temporada en la que se alquila). La respuesta fue en 24 horas: el precio eran 500 euros por semana para un apartamento de dos dormitorios, dos baños, tele de pantalla plana, wi-fi, cocina completa y todo el menaje más sábanas y toallas de sobra.
PUES VAMOS A ALQUILAR
En cuanto recibió este mail, mi amiga me llamó para pedirme si podría acercarme alguna mañana a ver en persona el apartamento elegido, porque ya sabemos todos que una cosa son las fotos que cuelgan y otra la realidad pura y dura. Como yo me paso muchas mañanas trotando por Madrid me pareció genial. Y el propietario nos dio todo tipo de facilidades, lo que creo que también es un punto muy a su favor. Tras recibir la petición de mi amiga, él mismo se puso en contacto conmigo para ver qué mañana me venía bien y quedamos un jueves a las diez y media. El apartamento está en una calle perpendicular a la calle Alcalá en su parte alta, casi por al número cuatrocientos y pico, muy cerca del metro Quintana.
A pesar de que aún ni siquiera estaba mandada la señal preceptiva para formalizar el alquiler, el dueño apareció puntual y amabilísimo. Eramos casi de la misma edad, así que nos entendimos bien. Me encantó el apartamento, todas las fotos que dejo son suyas. El edificio tenía sus años, pero el interior del piso estaba completamente reformado e impecable. Tenía los muebles justos, sin lujos pero muy buen puesto todo y la cocina contaba hasta con lavavajillas. Yo le hablé de mis amigos y sus hijos, que son una familia encantadora, y quedamos en que en cuanto llegase a casa llamaría a mi amiga para contárselo.
Al día siguiente mandaron la transferencia con el anticipo que les habían solicitado y todo quedó listo. El resto del pago se hace el día de la entrada y el dueño acostumbra a entregar un contrato con las condiciones básicas para esos días de estancia.
DESDE MI EXPERIENCIA, ABSOLUTAMENTE RECOMENDABLE
Pues sí, y de hecho me lo voy a plantear cada vez que tenga que ir a pasar unos días a cualquier ciudad.
Un apartamento te da una libertad que los hoteles a veces no ofrecen, sobre todo a las horas de limpieza de las habitaciones. Y es tanta la oferta de la página que difícilmente no encontrarás algo que merezca la pena. He leído por ahí quejas de gente que aseguraba haberse encontrado con apartamentos lejísimos del centro de la ciudad, por ejemplo, pero creo que debe ser por desconocimiento, porque, como os digo, en la ficha se detalla perfectamente dónde está situado cada inmueble.
Es verdad que para acceder a ciertos datos (como los mapas zonales de localización de los apartamentos) tienes que estar registrado, pero eso no te supone ningún trabajo y te aporta muchas ventajas, sobre todo si ya estás interesado. Tampoco te están dando la vara en tu mail constantemente con ofertas o promociones, así que con apenas minuto y medio para cumplir con el registro aumentas una información que ya de por sí es completísima.

El trato directo con los propietarios también creo que es toda una ventaja, al menos no te enfrentas a una maquinaria inmobiliaria llena de contestadores automáticos. El día que mis amigos llegaron, como era sábado y el dueño tenía un compromiso familiar, nos avisó de que vendría una prima suya a entregarnos las llaves y el contrato. Y así fue, nos estaba esperando en la puerta, enseñó el apartamento a mis franceses favoritos, firmaron el contrato, pagaron el resto del alquiler y a disfrutar. El último día el propietario fue personalmente a despedirles y a recoger las llaves. Todo muy agradable y muy bien hecho.
Sylvie, Laurent y sus dos hijos quedaron encantados con el apartamento, la zona (está llena de comercios) y el servicio que Homelidays les había dado. Imagino que cada uno cuenta la feria según le va, pero desde luego mi experiencia no ha podido ser más positiva. Para viajar a ciudades como Madrid, Barcelona, París o Londres es una alternativa estupenda, más barata que los hoteles y con la ventaja de sentirte como en casa. Echad un vistazo y veréis, seguro que algo os acaba interesando.
Estoy valorando esta opción para mis próximas vacaciones.