Del Homo Sapiens a la bestia teledirigida
29.09.2007
Ventajas:
Conocer más del mundo en el que vivimos
Desventajas:
Es una crítica a la televisión demasiado dura
Recomendable:
Sí
 Liduca
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SARTORI, Giovanni: Homo Videns. La sociedad teledirigida; Madrid; Taurus; 1998. La idea básica de la que parte Giovanni Sartori para elaborar este estudio es la de que la televisión está transformando al homo sapiens en homo videns porque empobrece su aparato cognoscitivo. El acto que él denomina de "tele-ver" está cambiando la naturaleza del hombre pero hasta hace poco este hecho ha pasado inadvertido. Giovanni Sartori se preocupa por la primacía de la imagen frente a lo inteligible -ver sin entender- Su inquietud radica en la formación de la opinión pública a través de los canales de comunicación pública y en el crecimiento del video-niño.
Para Sartori el lenguaje no es sólo un instrumento del comunicar, sino también del pensar y el pensamiento no necesita del ver ya que las civilizaciones se desarrollan con la escritura. La ruptura se produce a mediados del XX con la llegada de la TV. La imagen se vuelve entonces más importante que la palabra y el espectador se convierte en un animal más vidente que simbólico "mientras que la capacidad simbólica distancia al homo sapiens del animal, el hecho de ver lo acerca a sus capacidades ancestrales" . La televisión nos permite verlo todo sin necesidad de movernos y eso ya nos ha cambiado la vida pero la llegada de la edad "cibernética" con Internet cambia aún más las cosas… La televisión, al fin y al cabo, muestra realidades pero el ordenador nos puede enseñar imágenes imaginarias. El autor defiende que la televisión esta produciendo una metamorfosis en los procesos de formación de los adolescentes, está creando "un nuevo tipo de ser humano" La tesis se fundamenta en que los niños ven al televisión durante horas antes de aprender a leer y a escribir, con lo que "la televisión es la primera escuela del niño (…) y la predisposición a la violencia es sólo un detalle del problema" Afirma que el niño que se forma en la imagen será un hombre que no leerá y será un ser reblandecido por la televisión". Se crea así una "cultura de la incultura" . Sartori critica que los defensores de la televisión se escuden en la excusa de que la televisión llega a todo el mundo y que la prensa, por ejemplo, es un medio más elitista.
El autor también muestra una especial preocupación por el significado de la palabra "progreso". Para el autor cuando la televisión se define como un progreso se sobreentiende que se trata de un crecimiento bueno pero "por el contrario hay un regresión fundamental: el empobrecimiento de la capacidad de entender" . El problema para Sartori radica en que lo que nosotros vemos no produce ideas pero sí influyen en ellas y las significan. Este proceso se atrofia cuando el lenguaje conceptual abstracto es sustituido por el lenguaje perceptivo que da la televisión: concreto y mucho más pobre. El autor reconoce que la llegada de la televisión y de las tecnologías es inevitable, pero la palabra no se contrapone a la imagen. "La tesis es que el hombre que lee y el hombre que ve (…) dan lugar a una síntesis armoniosa (…) Si fuera así sería perfecto" . Pero esto no sucede así ya que el hombre que lee está desapareciendo según el autor.
En cuanto a la llegada de Internet Sartori se pregunta si está superada la televisión con este nuevo medio. Explica que si se trata de analizar la superioridad de las máquinas indudablemente sí lo está… pero en realidad no, porque ambos medios ofrecen productos diferentes (del mismo modo que la televisión no sustituyó a la radio). Dice que "el punto débil de la televisión es que generaliza (…) debe ofrecer productos de masa (…) e Internet puede ofrecer productos a medida de diferentes intereses" . Sin embargo la televisión está comenzando también a fragmentarse, de ahí que el autor defienda que la televisión resultará ganadora entre los perezosos mientras que Internet triunfará entre los más activos. Para saber si Internet producirá o no un crecimiento cultural habría que averiguar que número de personas la usan como instrumento de conocimiento. Aún así los que se acercan a Internet tienen ya un conocimiento televisivo de las cosas. Dice Sartori: "Como instrumento cultural (…) preveo que tiene un futuro modesto" . Está claro que cuando Sartori publicó este libro, pese a que Internet ya existía, aún no había experimentado el crecimiento de estos últimos años.
La televisión se caracteriza por ofrecer entretenimiento pero más allá de eso se debe tener en cuenta su importancia como medio de formación no sólo de los niños sino también de los adultos. Nos proporciona información de lo que sucede en el mundo, especialmente importante cuando se trata de información relativa a la política, algo que condiciona toda nuestra vida. "El término video-política (…) hace referencia sólo a uno de los múltiples aspectos del poder del video: su influencia en los procesos políticos y con ello una radical transformación de cómo ser políticos y cómo transformar la política (…) la televisión condiciona fuertemente el proceso electoral y las decisiones del gobierno" . En cuanto a la opinión pública Sartori afirma que "una opinión se denomina pública no sólo porque es del público sino también porque implica a la res publica (…), argumentos de naturaleza publica: los intereses generales, el bien común, los problemas colectivos" . La persona, para tener una opinión, debe estar expuesta a las informaciones sobre las cosas públicas. Sin embargo sucede que cuanto más se expone una opinión en los medios públicos más riesgo corre el público de convertirse en hetero-dirigido. Para Giovanni Sartori "El problema surgió con la televisión, en la medida en que el acto de ver suplantó al acto de discurrir" . En relación con lo anterior, Sartori critica que los medios de comunicación den demasiada importancia a los sondeos porque la mayoría de las opiniones que se recogen son débiles, volátiles e inventadas. Además, al exponerlas en los medios, producen un efecto reflectante de nuevo al público. Para el autor los sondeos son la expresión del poder de los medios de comunicación sobre la sociedad civil y no la opinión pública. Por eso los medios deberían tener menos sondeo-dependencia porque "llevan a tomar decisiones equivocadas sostenidas por simples rumores" . Las opiniones ciegas son aquellas preguntas que se contestan sin saber nada de los que se les pregunta. Los pollsters (expertos en sondeos) se limitan a preguntar qué piensan de ciertos temas sin saber lo que la persona sabe de ellos. Sartori apuesta por las encuestas de determinación de hechos (Fact.-finding polls) en las que se vería el grado de conocimiento y desconocimiento de la persona con respecto al tema que se le pregunta. De esa manera los sondeos de opinión estarían más ajustados a la realidad. Sartori distingue entre subinformación (información insuficiente) y desinformación (distorsión de la información, dar noticias falseadas - esto no siempre se hace a propósito-).Lo que llamamos información de masas aparece con la llegada de la radio, no sucedía con el periódico. El problema de la televisión es que la información que se cuenta es de la que tienen imágenes y si estas no existen no hay información.
Esto le da pie para criticar la aldea global de Mac Luhan porque la televisión se ha "aldeanizado" "en el sentido en que limita la televisión a lo cercano y deja al margen las localidades y los países problemas o a los que cuesta llegar" Sartori defiende que el hecho de informarse requiere una inversión de tiempo y de atención y "si las preferencias de la audiencia se concentran en las noticias nacionales y en las páginas de sucesos es porque las cadenas televisivas han producido ciudadanos que no saben nada y que se interesan por trivialidades" . Uno de los efectos que principalmente preocupan a Sartori de la video-política y su incidencia en la formación de la opinión pública y en el modo de gobernar es que la televisión personaliza las elecciones proponiendo unas determinadas personas. Así nace también la figura del video-líder, que pasa de transmitir un mensaje a serlo. "Cuando hablamos de personalización de las elecciones queremos decir que lo más importante son los "rostros" y que la personalización llega a generalizarse desde el momento en que la política en imágenes se fundamenta en la exhibición de personas" .Además los políticos cada vez se relacionan más con los acontecimientos mediáticos que con los genuinos y ésta reacción ante los acontecimientos mediáticos es especialmente grave en política internacional" porque los acontecimientos se agrandan o distorsionan. Por si fuera poco afirma Giovanni Sartori que "la video-política atribuye un peso absolutamente desproporcionado, y a menudo aplastante, a quien no representa una fuente autorizada, a quien no tiene ningún título de opinión maker" .
Afirma Sartori que debemos preguntarnos por la causa del alto grado de desinterés y de ignorancia del ciudadano medio ya que la reducción de la pobreza y el fuerte incremento de la alfabetización no han mejorado la situación de analfabetización política. Para el autor "la visión en conjunto es ésta: mientras la realidad se complica y las complejidades aumentan vertiginosamente, las mentes se simplifican y nosotros estamos cuidando a un video-niño que no crece, un adulto que se configura para toda la vida como un niño recurrente (…) nos encontramos ante un demos debilitado no sólo en su capacidad de entender y de tener una opinión autónoma, sino también en clave de <<pérdida de comunidad>>" . Somos hombres sometidos a las tecnologías y dominados por nuestras máquinas. Según Sartori "los <<digigeneracionales>> dicen libertad pero en realidad quieren decir (…) cantidad y velocidad (…) pero cantidad y velocidad no tienen nada que ver con libertad y elección" . Al final del libro, a modo de conclusión es el propio Giovanni Sartori el que resume el eje de la obra: "La tesis de fondo del libro es que un hombre que pierde la capacidad de abstracción es eo ipso incapaz de racionalizar y es, por tanto, un animal simbólico que ya no tiene capacidad para sostener y menos aún para alimentar el mundo construido por el homo sapiens" . Por último el autor hace un llamamiento para que regrese la capacidad de pensamiento y defender a ultranza la cultura escrita pero lo cierto es que ha elegido un mal medio para difundir su llamamiento, quizás en este caso sí le hubiese gustado tener el apoyo de la televisión.
¿POR QUÉ RECOMIENDO ESTE LIBRO? Porque se puede estar de acuerdo o no con el autor pero lo cierto es que la televisión ha cambiado nuestra vida... La idea de Giovanni Sartori puede ser muy radical pero algunos de sus fundamentos no están equivocados. ¿CUÁNTO CUESTA? 19,90 Euros en La Casa del Libro
¿A QUIÉN VA DIRIGIDO? A todos a quienes les interese el tema de la comunicación, la sociología o simplemente el mundo en el que vivimos. Espero que os haya gustado esta opinión... ¡¡llevo meses escribiéndola y por fín hoy la he terminado!!
Un beso.
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01.01.2008 21:21
muy interesante
10.10.2007 09:47
Resulta una lectura muy interesante, anotado queda para cuando termine todos los que tengo pendientes. Un beso.
01.10.2007 20:57
Una de las opiniones más trabajadas que he leído sobre un libro, la verdad que ésta clase d elibrso pueden hacerte cambiar de idea si no tienes las cosas muy bien amuebladas, pero si lo lees con criterio, acabas sacándoles mucho provecho, poruqe tiene mucha razón en según qué cosas. Un kissss!!