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La estética exterior del nuevo Accord está bastante conseguida, con una línea en cuña acusada y una trasera algo pesada en la que destacan las dos salidas cromadas del tubo de escape. Honda hace una apuesta muy fuerte en cuanto al equipamiento de serie y sólo se echa en falta el ordenador de a bordo y los limitadores de tensión en los cinturones de seguridad. Dispone de faros de xenón, control de estabilidad VSA, ABS con EBD y asistente a la frenada, airbags frontales, de cortina y laterales, cuero, climatizador dual, asiento del conductor con reglajes eléctricos, volante con regulación de altura y profundidad y mandos de la radio y del control de crucero, sensor de lluvia...Unido a unos materiales de buena calidad y bien rematados configuran un interior cómodo y muy agradable que invita a ser usado y disfrutado.
El conductor dispone de un magnífico asiento por tamaño y sujeción, con todos los reglajes necesarios para alcanzar una posición de conducción perfecta, en la que sólo se echa en falta algo más de espacio para las rodillas. Al alcance de la mano queda la corta palanca del cambio manual de 6 velocidades, de tacto bastante bueno y un pedalier con un acelerador de tabla articulado abajo, al más puro estilo de BMW.
El chasis del Accord se distingue por unas suspensiones bastante sofisticadas, la trasera multibrazo y la delantera con doble brazo oscilante, con unas opcionales llantas de 17 pulgadas y neumáticos de perfil 45.Tiene una ligera tendencia a cabecear en los cambios de ritmo en marchas cortas y hace gala de un buen aplomo de marcha.La suspensión es bastante firme y sujeta bien la carrocería y el filtrado de las irregularidades es mejorable, en parte perjudicado por la rigidez de unos neumáticos con perfil tan bajo.
Dispone de serie de control de estabilidad VSA, muy efectivo en general, pues evita cualquier desmán del eje trasero en retención y controla bastante bien los deslizamientos en tracción, aunque buscando el límite en curvas medias en aceleración en marchas cortas llega a subvirar con poca progresividad, y de nuevo puede tener su culpa en este hecho el perfil de los neumáticos. Pero en general el comportamiento es bueno, seguro y el Accord es un coche fácil de conducir, ágil y resulta hasta divertido.
En el placer de conducir el Accord también influye el motor, un 4 cilindros de 2,4 litros de tacto y sonido muy bueno, más propios de un buen 6 cilindros. Estira sin complejos hasta 7.300 rpm, con un corte de inyección con tirones, que no vuelve a inyectar hasta 7.000. Suena muy bien, tanto en aceleración a punta de gas como a plena carga y en retención. Las prestaciones del motor se ven afectadas en parte por los desarrollos del cambio, con una 6ª muy larga que obliga a un uso intensivo de la caja de cambios cuando el tráfico o la carretera se complica, siendo muy frecuente tener que recurrir a 3ª en zonas viradas si queremos mantener un ritmo de marcha vivo. A cambio, en autopista a velocidades legales el motor gira muy bajo de vueltas, con menos consumo y ruido.
En cuanto a los frenos, cuenta con ABS, repartidor electrónico y asistente a la frenada. Resulta potente, con muy buena deceleración, estable y aplomada, con un buen tacto de pedal.
Estamos ante una berlina de tacto deportivo, muy bien equipada, rematada y de calidad, con cualidades más que sobradas para plantar cara a las marcas alemanas que dominan el segmento de las berlinas de prestigio o "premium" y con una garantía de tres años. Cualidades no le faltan para tener éxito en el mercado.