Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 2 miembros de Ciao
Impresionante. Esa es la palabra que se me viene a la cabeza cada vez que me acuerdo del Honda Accord Type-R. Por fuera, algo denotaba que hay había gato encerrado. La doble salida de escape ya me daba que pensar, cuando me fije en las llantas (¿no es mucho 17 pulgadas para un Accord?) y en la línea maciza, mi corazón latía a un ritmo anormal. Decidí que lo mejor que podía hacer era entrar en el coche y tranquilizarme. Que cosas. Un volante de cuero de la marca MOMO del tamaño de una galleta María Fontaneda me dió la bienvenida (¿!), y el pomo de la palanca de cambio tenía un tacto muy preciso, me invitaba a usarlo. Será sólo la apariencia (pensé) y arranque el motor. Un sonido bronco invadió el habitáculo, y me dirigí a la carretera asustado (que menos). Aceleré y el Type-R me dió una patada en los riñones para hacerme ver su valía. La impresión fue de infarto, pero al cabo recorde los datos del dossier de prensa, -Par a 7.100 rpm. Respiré. Volví a acelerar. El Type-R subía de vueltas como un loco, 3.000, 4.000, 5.000 (que barbaridad) pero de repente, la aguja del cuentavueltas llegó a 6.000 rpm. No tengo palabras. Con un bramido la aguja alcanzó repentinamente las 8.000 rpm llegando al corte de inyección, mientras que el empuje era total. Si de 1.000 a 6.000 vueltas el empuje había sido bestial, de 6.000 a 8.000 había sido sobrehumano. Sólo 1,5 segundos en subir 2.000 vueltas en ese régimen. (¿Qué es esto? ¿Una maldita montaña rusa?) A todo esto, el sonido del motor es escalofriante, el Type-R parece que está poseído. De frenos, estabilidad y demás no cuento nada, a la altura deseada, pero el motor, hay que verlo (y sentirlo) para creerlo. La próxima vez que lo pruebe, me llevo los guantes y el casco. Lo juro.
03.06.2004 23:48
Muy buena opinión, esta mi padre por comprarse el 2.2 cdti. ¿Tienes algo que ver con oviedo televisión? Venga, saludos.