Hola a todos!!
Pues hoy os quiero contar acerca de este lugar maravilloso que mi familia y yo hemos descubierto recientemente, vamos este puente del Pilar en concreto. Oímos hablar de él por casualidad, porque uno de mis clientes había estado por allí y nos recomendó el lugar....nos fiamos y acertamos de pleno, vaya si acertamos!! Os cuento. Se encuentra ubicado en el corazón de la Sierra Norte de Sevilla, lindando con Córdoba y Badajoz, más o menos. Pertenece al pueblo de Cazalla de la Sierra, pero en realidad este lugar está a las afueras del pueblo, a unos tres kilómetros por una carretera infernal, eso sí. Pero cuando por fin llegamos nos quedamos extasiados ante un verdadero monasterio medieval restaurado por completo y en el que te puedes alojar en una verdadera celda de monje...aunque con comodidades burguesas, claro.
Bueno, pues ahora os cuento un poco acerca del lugar y de su historia. En concreto:
---------------------------------- LA HISTORIA -----------------------------------------
La zona en la que se halla ubicado el Monasterio Cartujo de Cazalla de la sierra es un lugar cargado de historia. Quizás la importancia que todos le han dado a este lugar resida en su altura y en su agua. Se trata de una zona que posee un gran manantial inagotable y que es un terreno en alto que domina sobre un valle. el primer asentamiento debió de ser fenicio porque este terreno forma parte de "La Ruta de la Plata". Más tarde, ya en tiempos de musulmanes, exactamente en el mismo sitio donde se halla el Maonasterio pudo estar ubicado el Castillo de los Caudillos de los Fihries, que llegó a ser walí del Al- Andalus y gobernó desde 747 al 756. Los Fihries eran procedentes del norte de África y se establecieron en el término de Cazalla de la sierra para explotar las minas de hierro. Después en el siglo XIV sostiene la tradición que el Rey Pedro I "El Cruel" venía a la zona llamada "El Castillejo" a cazar osos con el Príncipe de Gales "El Príncipe Negro". En dicha zona el rey poseía un pabellón de caza que le servía de hospedaje, y seguramente tal edificación no era otra que el Castillo de los Fihries.
Posteriormente, en 1418, Fray Lope de Olmedo funda un monasterio Jerónimo, filial de San Isidoro del Campo, en Santiponce, y en 1476 pasa a la orden de los Cartujos. En 1836, tras la desamortización de Mendizábal, los cartujos abandonan el monasterio y los terrenos se venden y se comparn pasando de unas manos a otras sin concederles más importancia que los pingües beneficios del expolio del edificio que muy pronto se vería convertido en aprisco para el ganado y varias pequeñas huertas alrededor del manantial. En 1973 compra la finca un inglés que en 1977 se la vende a los actuales propietarios, la Cartuja de Sevilla S.L., dirigida por Carmen Ladrón de Guevara y Bracho, que ha conseguido salvar el monumento y convertirlo en un centro cultural, de fomento a las artes y amor a la naturaleza.
-------------------------------EL ALOJAMIENTO-------------------------------------
Una de las cuatro cartujas andaluzas situada en un recóndito lugar de la sierra norte de Sevilla, un silencioso paraje natural ideal para el descanso donde se pueden realizar diferentes actividades culturales y de ocio.
El claustro de monjes dispone de cuatro habitaciones con salón, o suites, y la Hospedería de 6 habitaciones dobles y 2 individuales, todas con baño, además de una pequeña casa ajardinada para grupos familiares con niños dotada de tres habitaciones, cocina y baño.
Los precios de las suites, que es donde me alojé yo, son de 120 euros por noche y por habitación con desayuno e iva incluidos. Los precios de las demás estancias no los sé, pero podéis consultarlos fácilemente en la página web: www.cartujadecazalla.com o www.turismoruralhidalgo.com.
-----------------------EL RESTAURANTE--------------------------------------
Está sobre un alto, a modo de mirador, y cuenta con dos salones: uno interior, precioso y acogedor, y otro exterior, perfecto para desayunar.
El desayuno consta de café o té, zumo de naranja, tostadas con aceite, y dulce de membrillo, y huevos fritos o revueltos. Está bie, es ecológico y suficiente, pero como veis no es nada variado ni sofisticado, pero olvidaros aquí de los buffets tipo de los hoteles, pero aquí todo es en plan rústico y sencillo. Ahora sí, todo está muy bueno.
El almuerzo os recomiendo que no lo hagáis allí, por varios motivos que os explicaré después, pero principalmente porque te cobran 25 euros por persona por una mini ensalada y un plato expres tipo macarrones. El problema principal es que las mismas chicas que hacen el desayuno y el almuerzo tienen que asear las habitaciones y los salones...con lo cual no dan abasto a todo. La cocinera llega a las cinco, así que ya me diréis. Por eso, y porque a mediodía la dueña está por allí y es una mujer insoportable, os recomiendo que almorcéis fuera, en el pueblo por ejemplo que es muy bonito.
En cuanto a la cena, os recomiendo que pagueis encarecidamente el dinero que cuesta (los mismos 25 euros que el almuerzo por persona, pero ahora sí merecen la pena). Como os decía la cocinera de verdad llega a las cinco para hacer exqwuisiteces que presenta en la cena. Nosotros el primer día comimos crema de verduras, lomo a la pimienta con mermelada de menta y empanda de atún, con macedonia de membrillo de postre. El segundo día comimos sopa de primavera, mussaka y natillas. Todo casero y superrico. Y lo más importante, son cenas muy íntimas, en unos alones antiguos preciosos, con chimenea, manteles y vajillas de cuento, música instrumental medieval, velitas en los candelabros...vamos, de película, en verdad. Os lo recomiendo de corazón porque ese dinero sí merece la pena. El vino, aunque os digan en principio lo contrario, os lo cobrarán aparte, así que si no vais sobrados de dinero tened cuidado con esto, porque a nosotros nos soplaron 25 euros aparte por una botella de chardonnay, que no me hubiera importado pagar de haberlo sabido de primera hora, que no me gusta que me engañen.
-----------------------------EXPERIENCIA PERSONAL-----------------------------
Yo me fui muy estresada y necesiteba un kitkat, asi que buscaba exactamente lo que encontré un lugar idílico y espiritual retirado en la montaña, sin cobertura, sin tecnología......
sin nada de nada que nos moleste. el personal es sumamente encantador, las chicas que trabajan allí son encantadoras y están pendientes de hacerte la estancia lo más agradable posible.....Nada que ver con la dueña, que es el mayor y único inconveniente del lugar. Os pongo un ejemplo: nos llevamos a mi niño, claro está, y pedimos que le hicieran un purecito de verduras. Lo pedimos en julio cuando hicimos la reserva pero yo unos días antes de llegar llamé para asegurarme de que no había problemas con la comida del peque porque no tenía pensado llevarme potitos ni nada....Bueno, pues cuando llegamos, esta santa señora nos dice que es imposible porque no va a poner a la cocinera a trabajar para un puré por el que no me podía cobrar más de 6 euros......Mira, porque iba en plan tranqui y me lo tomé con filosofía, proque si no le doy dos tortas a la tía esta, que va paseándose por todo el complejo en plan diva y ricachona y hace que te entren ganas de irte. De hecho el domingo (día de nuestra vuelta a casa), teníamos pensado irnos después de almorzar, pero de nuevo la buena señora vino a incordiarnos diciéndonos que llegaban clientes nuevos y que por favor nos marchásemos ?!?!?!?!?!?! No dimos crédito porque sólo queríamos almorzar, ya que la habitación la habíamos dejado a las diez de la mañana y no molestábamos a los clientes nuevos. En fin, se ve que no le caímos muy bien a la mujer.... Yo no creo que volvamos por allí, porque en andalucía hay muchos lugares rurales y no nos gusta repetir, asi que dudo que repitamos. No obstante, y a pesar de la dueña, yo os recomiendo este lugar porque es estupendo. Ahora eso sí, a mediodía iros, que es cuando únicamente está la "tocapelotas" (y siento llamarla así) de la dueña.
Lo0s alrededores son preciosos con un montón de animales y los peques se lo pasan pipa. De verdad que merece la pena ir.
Besitos.
Debe ser un sitio precioso. A nosotros nos encantan este tipo de alojamientos.