Situado en una de las zonas más carismáticas de la cuidad, a escasos metros del centro histórico, y dando la espalda a la Universidad, la Plaza de España y el Parque de María Luisa, este hotel se ha convertido en uno de los símbolos mundiales de reconocimiento de Sevilla.
Posee todo aquello que el visitante podría desear para pasar unos días inolvidables en la ciudad.
El ambiente es agradable, el servicio es afable y la decoración es lujosa y exquisita.
Caro y tradicional.
Para sentirse en un palacio de reyes a precio de reyes.
28.11.2008 12:33
muy buena localización pero excesivamente caro, saludos