Hola a todos!
He encontrado el momento de ponerme a contaros cositas sobre mi viaje a Roma y creo que empezaré por el hotel donde nos alojamos.
Deciros que estoy de vacaciones y no sé si será eso, pero estoy bastante vaga y aunque me apetece mucho hablaros de Roma y contaros mi experiencia sobre esta bonita ciudad, no encuentro el tiempo ni las ganas, porque creo que es una opinión para escribir pausadamente y no dejarme detalle, para aquellos que no hayáis visitado la ciudad y necesitéis una pequeña guía, como necesitamos nosotros antes de ir, o simplemente para aquellos que sí habéis estado y os apetece recordar el viaje. Así que empezaré por eso a hablaros del hotel donde estuvimos y a partir de ahí, poco a poco.
… ANTECEDENTES…
Lo de ir a Roma fue todo muy repentino. A principios de Julio pensé que podríamos irnos unos días fuera, para desconectar y porque necesitaba alejarme de todo y mi primer pensamiento fue ir a La Toscana, ningún lugar me atraía más, ni me venía a la cabeza. Se lo comenté a Alex una mañana desde el trabajo y a partir del momento en que me dijo que estaba de acuerdo, nos pusimos a buscar vuelos y hoteles. Empezamos buscando hoteles por Florencia y de ahí nos moveríamos en coche por La Toscana. Yo pensaba ir a pequeños pueblos rodeados de viñas y árboles bajos, donde abundara el vino y el pan con aceite, no sé porqué era lo que más me atraía del viaje, pero la búsqueda resultó un tanto infructuosa, los hoteles que veíamos por Florencia no nos convencían o eran muy caros y luego además necesitaríamos alquilar un coche para movernos y por si fuera poco, los vuelos eran escasos y caros. El caso es que Alex me propuso ir a Roma y a mí la idea no me hacía ya tanta ilusión (y eso que no había estado nunca), el caso es que fue de estas cosas que empiezas a buscar sin querer y acabas inmersa totalmente y cuando te das cuentas has reservado hotel y avión, y eso que en un primer momento no era el lugar que más te apetecía visitar.
Por supuesto, poco a poco, mis dudas iniciales se disiparon y acabé encantada con la idea de visitar Roma.
La búsqueda del avión resultó medianamente fácil y eso que no había grandes ofertas, ni siquiera con los vuelos de bajo coste. Sin embargo, el hotel resultó más complicado, es posible que estuviéramos una semana buscando sin parar y sin decidirnos por ninguno. Yo busqué mucho en Ciao, tanto hoteles como experiencias en la ciudad y todos los que habéis estado, hablabais tan bien de Roma que me entusiasmé, a pesar de que el hotel se estaba convirtiendo en una traba. Por fin, Alex me comentó que había visto un hotel al lado de la estación de Termini, donde la mayoría de los turistas se alojan, y estuvimos leyendo opiniones sobre el sitio y parecía que todo el mundo que había estado alojado, estaba contento. Por otra parte, su situación y sus cuatro estrellas, ayudaban. Lo de las estrellas era un tema que nos traía un poco locos, todo el mundo que escribía en foros y con los que hablábamos que habían estado en la ciudad antes, nos decía que las estrellas de los hoteles no se corresponden con las de aquí, que la calidad es menor, etc.
De forma que pensamos que este estaría bien, ya que es un cuatro estrellas y posiblemente es España fuera de tres, de forma que con la idea que llevábamos, era lo que queríamos. A mí, sinceramente no me hubiera importado ir a uno de tres que vimos que también tenía buena pinta, pero Alex prefiero reservar este.
Así que el Hotel Ariston fue nuestro campamento base durante los cinco días que estuvimos en Roma.
… PRIMERA IMPRESIÓN…
El viernes día 1 de Agosto llegamos a Roma sobre las 19.30 de la tarde, un autobús donde habíamos reservado plaza, nos acercó desde el aeropuerto hasta la estación de Termini. Antes de bajarnos del bus, ya vimos de refilón el letrero con las letras "Ariston", así que no podíamos estar mejor situados.
Al bajarnos del bus, aterrizamos en Termini, un bullicio de colores, culturas y diversidad. Gente por todos lados, maletas por aquí, jóvenes y viejos por allá, niños, monjas, guardas de seguridad… Un enjambre de gentes desorganizado alrededor del transporte público. La verdad es que la zona de Termini tiene su encanto, está llena de tiendecitas de inmigrantes, de restaurantes acogedores y sitios de comida rápida, de hoteles con más y menos encanto, de vagabundos, de turistas, de algún borracho, de jóvenes, de coches que pasan a toda velocidad… Me impresionó porque es un sitio donde siempre hay gente y ruido, independientemente de la hora del día.
He de decir que la zona me fue gustando conforme pasaban los días, ya que reconozco que a simple vista puede echar un poco para atrás, o causar cierto temor a que nos roben, por ejemplo. Sin embargo, a medida que pasaban los días, me pareció una zona con cierto encanto, como os decía antes, y alojarse en un hotel que esté cerca de Termini es una bendición para moverse por Roma y no perderse.
Llegamos al hotel tras atravesar la estación por dentro y luego seguir un par de calles más andando, apenas cinco minutos de la estación al hotel. La fachada del hotel nos sorprendió para bien, un poco de luz en esas calles oscuras y viejas (podéis ver la foto de la fachada que os pongo).
Al entrar al hotel, la sensación es incluso mejor, parecía que ese vestíbulo podía situarse en un barrio como el de Termini o en otro con más lujo. Un hotel moderno, sobre todo, me pareció que tenía reminiscencias del Art Decó, no sé, un poco retro quizás.
Había una recepcionista que nos preguntó que idioma queríamos utilizar: italiano o inglés. Escogimos inglés por facilidad, aunque reconozco que fue Alex quien se comunicó con ella durante todo el tiempo. Nos pidió el DNI a cada uno y se lo quedó hasta la mañana siguiente.
Nos indicó nuestra habitación, la 650, sexta planta, y el horario para desayunar. También nos dio una tarjeta en la que se nos invitaba a un cóctel de bienvenida en el bar del hotel, cualquier día de nuestra estancia de 17 a 19 horas, aunque por desgracia no pudimos disfrutarlo, ya que la hora nos cortaba un poco el día y el hotel fue para nosotros un sitio donde dormir, ducharnos y desayunar nada más.
La recepción era bastante amplia, se entraba en el hotel por una puerta principal que se abría sola y a los lados de ésta, había dos puertas manuales de emergencia. Los colores que predominaban en la recepción eran el morado, el rojo y el negro, de hecho el uniforme de los recepcionistas era negro con corbata morada. El mostrador con los recepcionistas quedaba a la derecha de la entrada en diagonal y a la derecha del mostrador había una mesa con silla y lámpara con muchos folletos y mapas de la ciudad.
Si seguíamos hacia delante nos encontramos con unos sofás negros, si no recuerdo mal, una mesa de centro y varias pantallas planas de tv donde estaba puesta la MTV todo el día, sobre los sofás.
Si andábamos un poco más, a mano derecha nos encontrábamos el ascensor, solo uno, y las escaleras, además de unos baños. A mano izquierda quedaba, subiendo unas escaleritas, una sala más íntima con más sofás y sillones y al lado el bar, que estaba muy bien y se veía muy grande. Nunca llegamos a entrar al bar como tal, pero se veía que tenía un ambiente muy agradable desde el vestíbulo.
Al fondo, encontrábamos el salón donde se servía el desayuno por la mañana, donde había un letrero indicando el horario del mismo.
Todo el vestíbulo se encuentra adornado con alfombras, cuadros, y figuras en plan romano, de las que os pongo unas fotos abajo. Muy curioso.
Como veis, el vestíbulo es bastante grande y acogedor, a mí me sorprendió muy gratamente.
… LA HABITACIÓN…La habitación se situaba en la sexta planta, al salir del ascensor a la izquierda y caminando por un pasillo quedaba justo al frente.
Las puertas de las habitaciones, así como la del baño dentro de la nuestra, eran de madera de color gris, bastante gruesas. A mí me gustaron mucho, sobre todo por el color. La habitación me pareció pequeña, al entrar nos encontramos con la cama a la izquierda con dos mesitas de madera a cada lado, un armario en la pared y a su lado una banqueta para poner la maleta. Justo a los pies de la cama, queda una mesa escritorio, el minibar al lado y encima de éste una tele plana. Al lado del minibar, está la puerta del baño y a la derecha de ésta, una ventana que daba a un patio interior, pero donde se veían flores y plantas, parecía como un viejo patio, pero a mí me gustó mucho. El baño me encantó, en las fotos la verdad es que parece de la serie "Cuéntame", pero en persona es mucho más bonito, las paredes y el suelo estaban empapeladas con flores de color negras, el baño tenía ducha con un grifo termostato, lavabo, váter, bidet, un taburete y una pequeña balda donde nos habían dejado jabones, champús, loción corporal, y pequeñas toallas, así como secador de pelo. En el baño había una pequeña ventana que daba al mismo patio que la ventana de la habitación y por donde entraba suficiente luz como para no tener que utilizar la artificial.
Había mucha claridad en la habitación, la primera noche se nos olvidó cerrar la ventana, ya que no había persianas y había una doble ventana, la primera normal y luego una de madera de las que se abren hacia fuera, y no cerramos la exterior.
La cortina era doble, una con estampados de color amarillo y un visillo blanco.
La habitación estaba enmoquetada y las paredes también estaban empapeladas a conjunto con el color del armario. En éste había bastantes perchas, bolsas de plástico para la lavandería, dos mantas y una pequeña caja fuerte, menos a las mantas a todo le dimos buen uso.
La tele tenía unos cuantos canales, en español sólo estaba TV1 Internacional, aunque apenas la encendimos, así que no nos pareció una desventaja en sí mismo.
Por otra parte, el minibar era gratuito y es de agradecer, en su interior había dos zumos de pomelo, pepsi, lo que viene a ser fanta de naranja pero de marca italiana, botellas de agua sin gas y botellas con gas. Lo bueno era que conforme íbamos gastando las existencias, nos las reponían gratuitamente.
Se me olvidó decir que también había aire acondicionado, aunque pasamos un poco de calor porque daba la sensación de que hacía mucho calor a pesar de tenerlo puesto.
En general, he de decir que no he pasado tanto calor en mi vida, nunca, como esos cinco días en Roma, realmente agobiante, así que cuando llegábamos a la habitación lo que apetecía era ducharse y encender el aire, y había que bajar bastante la temperatura para que se notara fresquito, algo que no me gusta (el bajar mucho la temperatura del aire, digo). En general, a mí la habitación me gustó. Seguramente en España un hotel cuatro estrellas hubiera tenido una habitación mejor, pero sinceramente, nosotros la usábamos para dormir y ducharnos y poco más, así que resultó más que suficiente. Además, la cama era bastante cómoda, así como la almohada, algo para lo que yo soy un poco maniática, y estaba todo muy limpio, así que, suficiente!
… EL DESAYUNO…El desayuno estaba incluido en el precio de la habitación, se trataba de un buffet libre que se servía de 07.00 a 10.30. El salón era bastante amplio, habría como unas quince mesas y estaba bien iluminado. Había camareros que constantemente te quitaban los platos que ya habían sido usados y en general, los alimentos estaban buenos.
Os comento un poco, empezando por los zumos os diré que había de dos tipos, de piña y de mango, probé los dos y ambos me gustaron; siguiendo con la bebida, había leche caliente, café y agua caliente para las infusiones, en concreto té, donde había gran variedad de sabores.
Respecto a la comida, había distintos tipos de cereales, huevos revueltos, bacon, tostadas con pan normal y pan de molde, fiambre, fruta, bollería, esta última fue la que comí todos los días, una que es así… Había varios tipos de bizcochos, unos normales con una capa de chocolate y pepitas de colores y otro igual, pero todo de chocolate, a mí este último me gustó más. Luego, la bollería se reducía a croissants, con harinita por encima, que a mí me encantaron.
Aparte había mermeladas de distintos tipos y nutella, mantequilla, aceite para las tostadas, etc.
También había la posibilidad de comer crepes, pero éstos se cobraban aparte y los hacían allí mismo en el momento de pedirlos.
En cada mesa había una tarjeta con el precio de los crepes según lo que quisieras añadirle: chocolate, mermelada, nata, jamón, etc. Recuerdo que los de chocolate valían 4 euros y el más caro, era 5.
También cobraban aparte los huevos fritos, aunque no me fijé en el precio.
Lo que menos me gustó es que no hubiera cacao para añadir a la leche, ya que no tomo café y la leche sola con azúcar no me acaba de gustar. El primer día Alex pidió chocolate caliente, el camarero lo pidió en la cocina y me lo trajeron, pero los siguientes días nos decían que no quedaba. Hubo un día que vi una chica con un bote de cacao en polvo y entonces Alex le pidió al camarero si nos podía traer ese bote que no sé donde estaría, supongo que en la cocina, porque a la vista no estaba, y nos dijo el camarero que no quedaba… No sé, no entendí mucho si es que no nos lo quiso dar o ese no sabía que existía cacao.
Y luego, hubo un par de días que pedimos capuchinos y ahí no nos pusieron ningún problema. En fin, a mí en ese sentido, el trato no me gustó, aunque lo que comí, sí me gustó.
… UBICACIÓN…Sobre la ubicación no hay mucho más que decir, estábamos al lado de la estación de Termini, menos de cinco minutos andando y a dos calles de Santa María la Mayor, de hecho fue lo que vimos la primera noche.
Como ubicación me pareció excepcional ya que nosotros lo que solíamos hacer era irnos por la mañana y estar todo el día por ahí hasta las 18, más o menos, volvíamos al hotel, nos duchábamos de nuevo y descansábamos un rato y nos volvíamos a ir toda la tarde noche. Normalmente, cuando nos íbamos a las 19 cogíamos algún autobús y luego a la vuelta igual, así que no puedo quejarme de la cercanía a cualquier lugar desde el hotel a través del autobús o el metro.
… ALGUNAS COSAS QUE NO ME GUSTARON…
Unas pequeñas líneas para comentar aspectos del hotel que no me gustaron:
El personal del hotel: No es que fueran estúpidos, pero tampoco me resultaron muy agradables, quizás nosotros tampoco nos paramos mucho a hablar con nadie en concreto, me refiero más que nada a los recepcionistas, o quizás fuera el idioma, que en mi caso de italiano no tengo idea y de inglés tampoco es que sea muy buena, así que es posible que fuera algo de eso, pero en general, no me parecieron muy simpáticos.
El tema del desayuno: Lo que os decía antes, que no quisieron servirme chocolate o bien decirme que no quedaba cacao en polvo cuando lo había visto a otra chica servirse antes. No me gustó ese detalle.
El aire acondicionado me parece que no tenía mucha fuerza, había que bajar demasiado la temperatura para que se notara.
El grifo de la ducha era fijo, a mí me parece una desventaja porque prefiero que lleven cable para moverlo a mi gusto, más que nada por no mojarme el pelo si no me lo voy a lavar. Por otra parte, el agua salía demasiado caliente y Alex tuvo que hablar con el personal de mantenimiento para que lo mirasen, aunque lo arreglaron, así que no puedo decir nada en contra.
El ascensor era tremendamente lento, lentísimo, sobre todo cuando lo llamábamos para que subiera a la sexta planta, no sé porqué pero cuando subíamos nosotros o lo llamábamos para bajar no tardaba tanto, sin embargo cuando subía, os prometo que hubiéramos tardado lo mismo bajando por la escalera.
… LO QUE ME GUSTÓ…Algunos detalles que me gustaron y destacaría:
El minibar gratuito, realmente un detalle, además lo reponían conforme íbamos consumiendo las bebidas.
La limpieza de la habitación y el baño.
La ubicación del hotel realmente buena.
Los croissants del desayuno, jaja.
Los geles, champús y loción corporal que había en el baño, todos de almendras, me encantaron. Estaban hechos en Italia en una tienda que me recordó a Bottega Verde.
El cóctel de bienvenida gratuito, aunque no lo tomamos.
… DISTANCIAS A ALGUNOS PUNTOS DE INTERÉS…
Stazione Roma Termini se encuentra a una distancia de 1.02 Km
Coliseo se encuentra a una distancia de 1.94 Km
Ara Pacis se encuentra a una distancia de 2.06 Km
Arco di Constantino se encuentra a una distancia de 2.08 Km
Templo di Venere e Roma se encuentra a una distancia de 2.10 Km
Basilica di Constantino se encuentra a una distancia de 2.18 Km
Arco di Tito se encuentra a una distancia de 2.19 Km
Basilica Emilia se encuentra a una distancia de 2.31 Km
Foro Traiano se encuentra a una distancia de 2.34 Km
Foro Romano se encuentra a una distancia de 2.35 Km
… EL PRECIO Y OTROS DATOS…
Para acabar, me queda comentaros por cuanto nos salieron los seis días y cinco noche que pasamos en el hotel. La noche nos salió a 90 euros, excepto la última que fue más cara, 115, desayuno incluido. En total, 475 euros entre los dos, alojamiento y desayuno y con una perfecta ubicación. Creemos que para un cuatro estrellas en Roma no está nada mal, la verdad es que es de cuatro, pero pagamos como si fuera de tres, comparando otros hoteles que vimos en las webs donde buscábamos donde los precios eran mucho más elevados.
Quitando las desventajas que comentaba antes, ninguna me parece lo suficiente relevante como para no recomendarlo o para no repetir incluso si es volvemos a Roma.
Creo que tiene un precio adecuado y, aunque quizás es un hotel en el que lo mejor es no estar demasiado en él, en el sentido de que podría cansar desayunar lo mismo todos los días, o la habitación nos resultaría pequeña si pasáramos más de una semana, me parece realmente bueno si uno va a Roma como turista a pasar el día en la calle y utiliza el hotel como base para descansar y recuperar fuerzas.
Por último, os dejo algunos datos prácticos del hotel, como la dirección y el teléfono:
Via Filippo Turati, 16
00185 Roma (RM), Italy
+39 06 4465399
Os lo recomiendo sin duda, por su ubicación, precio, limpieza y comodidad.
Gracias por leerme. Saludos!!
Excelente opinión con muchísimos datos. Estoy mirando hoteles para Roma para ir en Septiembre de este año y este pinta muy bien, pelín caro quizás para lo que tenemos pensado pero la situación es un punto muy a favor. Saludos.