Hola a todos mis amigos de CIAO:
Voy a contaros mis venturas y desventuras de las pasadas vacaciones veraniegas en el hotel que nos hospedamos en nuestras vacaciones en Lanzarote.
Lo primero voy a daros "una vuelta" por este hotel y las instalaciones que he frecuentado, posiblemente haya alguna que me deje pero será por desconocimiento, que no voy a opinar de lo que no conozco o no sé que existe.
El Hotel Beatriz Playa Spa es un hotel que se encuentra a pocos kilómetros del aeropuerto de Lanzarote, en la Urbanización Matagorda, en el Puerto del Carmen, por lo que tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Las buenas son que en un pis pas y a pocos euros en taxi te encuentras en el hotel. Las malas: que si eres un poco especial con los ruidos te encontrarás en un hotel por el que pasan casi continuamente aviones que aterrizan o despegan del aeropuerto con el consiguiente ruido. Eso si tengo que decir que por las noches no los he oído, no sé si es que prácticamente no habrá tráfico aéreo.
Este hotel está en primera línea de playa y aunque a primera vista desde las terrazas de algunas habitaciones, según lo que ves, piensas que si quieres bañarte te vas a tener que dejar los pies en las piedras, no es así hay un trozo de playa de arena que aunque tiene alguna piedra es fácilmente localizable gracias a la transparencia del agua, ya que nos encontramos con una playa que tiene la categoría de azul y puedo decir que merecida, de los siete días que hemos estado los siete hemos tenido un agua totalmente clara y transparente. Una maravilla, daba gusto bañarse en esa agua que además para mi tenía una temperatura estupenda.
El hotel también cuenta con animación y tiene un pequeño campo de mini golf y pista de tenis.
En la recepción del hotel podemos alquilar coches, bicicletas, y te dan información para contratar algunas excursiones por la isla.
Pero a lo que vamos que es a la opinión del hotel.
Es un hotel en forma de U, con la recepción en la planta baja del brazo que une las dos alas y todo el resto del espacio ocupado en sus alturas por las habitaciones dispuestas a su vez en torno a dos patios, uno de ellos por cada ala, en cuyas plantas -1 encontraremos, en uno de ellos, los restaurantes: uno asiático, otro italiano, la hamburguesería y comedor del buffet, así como la entrada a un bar que también comunicará con el pasadizo, en el que encontraremos un distribuidor hacia otras partes del hotel,
Fotos de Hotel Beatriz Playa, Lanzarote
una sala de juegos recreativos, estancias de relax y descanso o para tomar algo tranquilamente y diferentes tiendas. Este pasadizo da acceso al otro patio en el que encontramos algunos salones y el bar donde por la tarde a última hora podremos tomar algo y por la noche podremos disfrutar de la amenización que cada día nos ofrece el hotel. Estos dos patios están adornados con profusión de plantas, y unos bancos y sillones realizados con troncos de árboles de formas bastante originales y cascadas de agua. También en estos patios encontramos diversos ascensores exteriores con los que desplazarnos de una planta a otra. En el espacio libre de la U se encuentra en un patio de la planta -1 una heladería, y en la planta de recepción el bar-restaurante de la piscina, y la piscina propiamente dicha. Enfrente nos encontraremos con el mar, aunque nuestra vista no podrá disfrutar de esta visión desde la piscina.
Este hotel tiene varios tipos de habitaciones, yo puedo describir como era la que me asignaron porque no tuve acceso a otras aunque pienso que todas eran muy similares.
La estancia estaba distribuida en dos alturas, y según entrabas a la derecha podías encontrar el cuarto de baño con una bañera bastante grande con ducha, secador, dos lavabos y un wc. Si bien el cuarto de baño era grande, habría que ponerle varias pegas. Una de ellas era que necesitaba un remozado, por ejemplo la bañera estaba llena de arañazos, y aunque se veía limpia, la primera impresión no era la mejor. En segundo lugar la ducha si bien era de las llamadas de teléfono y no era fija no tenía barra con lo cual sólo podías ponerla en una posición y como la persona que fuera a ducharse tuviera una estatura tirando a baja, no tendría opción ni de coger la ducha ni si estaba suelta colocarla arriba. Por otro lado, como he dicho estaba limpio y nos encontrábamos todos los días con toallas limpias y jabón, y sobres gel y champú como es habitual en este tipo de establecimientos y categoría.
Volvemos a la habitación, en la parte alta nos encontramos con un armario de puertas correderas bastante grande con una balda superior a forma de maletero, una barra con perchas, tres cajones y otra balda en la que encontraremos la caja de seguridad. Volviendo a la habitación nos encontramos además dos mesillas y dos camas que debían ser de 80. Bajando un par de escaloncitos nos encontramos una especie de saloncito con sofá cama, una mesa de salón y un escritorio donde estaba el televisor y el mini-bar debajo. Primera sorpresa ni un solo cajón ni en las mesillas ni en el mueble escritorio (nos pasamos la semana con todo por encima de este último, no había donde colocar nuestras pertenencias, con la consiguiente sensación de desorden permanente.
Otra sorpresa, y esta más grande todavía, el mini-bar estaba cerrado con llave. Después mirando nos encontramos que había que pagar para tenerlo a tu disposición 3 Euros al día y te hacía un descuento si era por toda la semana (consumiciones a parte, con una lista de precios), eso sí todo un detalle, si consumías más de 15 Euros diarios era gratis.
El sofá cama, era una especie de cama nido (podía convertirse en dos camas) en el que lo primero que te llamaba la atención era la tapicería. Estaba llena de manchas y bastante sucia. En líneas generales la estancia era bastante espaciosa, estaba limpia pero necesitaba una redecoración urgentemente, ya que los muebles estaban un tanto vapuleados.
La habitación también disponía de una hermosa terraza, protegida de miradas curiosas de otras habitaciones, con una mesa y un par de sillas de plástico y un tendedero que si bien no era muy grande si era muy práctico. Teníamos vistas a una urbanización cercana y al mar. De lejos también veíamos parte del aeropuerto y los aviones que despegaban.
La habitación contaba con aire acondicionado. El aire daba directamente sobre la cama, con tres posiciones y cuando lo tenías puesto no solo sabías que lo tenías puesto por la temperatura, sino también por el ruido que hacía.
Se que me voy a extender, pero quiero que esta opinión sirva de referencia a quien vaya a hospedarse aquí y no se encuentre las sorpresas que nos encontramos nosotros.
Cuando decidimos contratar las vacaciones optamos por hacerlo en régimen de Todo Incluido, así tendríamos más controlados los gastos. Pero cuando llegamos allí resultó que el Todo Incluido no era tal.
Ya he mencionado el tema del mini-bar de la habitación y habia una franja horaria en la que el único sitio para tomar algo no estaba incluido en el régimen de todo incluido. También resultó que en los horarios en que estaban abiertos los bares y terrazas si pedías que te hicieran un café de máquina te mandaban a la máquina automática que había para que te lo pusieras tú. Por supuesto una Coca-cola o una Fanta o una tónica era de dispensador, cualquier bebida alcohólica que se quisiera tomar era de marca totalmente desconocida. Siempre que accedías a realizar una de las comidas tomaban nota de tu habitación, y si a la hora del aperitivo querías tomar algo en el bar de la piscina, único que estaba abierto y querías picar algo, lo único que te daban eran unas aceitunas o unos panchitos, no podías entrar en el buffet a coger algo más que tomar con tu bebida, sólo podías entrar a comer.
Y lo peor, si querías agua durante el día ni soñar que te dieran una botella, para el todo incluido había unos dispensadores con una gran botella de agua que decía ser de manantial y otros de agua purificada, ¡¡¡¡vamos ni que el agua fuera un gran reserva!!!!.
Si querías cenar en el restaurante asiático no era suficiente con que reservases, aunque tuvieses "todo incluido" tenías que pagar un suplemento de 3 Euros por comensal.
Vamos que al final el todo incluido pasaba a ser un casi todo incluido o algo incluido.
Otra de las cosas que no me gustó demasiado es que en el SpA (de pago por supuesto) no te hacen reserva vas entrando según llegas y pagas, lo cual lleva a que si tienes la suerte de que cuando entres no hay nadie puedes hacer el circuito tranquilamente y sin esperas, pero si cuando entras ya hay gente dentro, como no regulan el número de personas que entran puede que tengas que hacer cola para poder disfrutar de los distintos apartados de la piscina o las otras instalaciones, con lo cual la gente se cansa de esperar y no guardan su turno utilizando sectores del circuito a los que corresponde acceder a otra persona con lo cual se termina formando un caos total.
En cuanto al personal decir que nos encontramos con algunos empleados muy amables, pero otros parecía que te estaban haciendo un favor. También se quejaban entre ellos de que había una falta de personal considerable.
Y todo esto en un hotel de cuatro estrellas, pagando un precio acorde a un hotel de esta categoría.
En definitiva, no voy a decir que es un mal hotel, pero si que es un hotel que no corresponde ni con la categoría que tiene ni con lo que se ha pagado por él. Desde luego a mi no van a volver a verme por ahí, y si alguien me pide consejo desde luego que no lo recomendaré e intentaré quitárselo de la cabeza.
Quizás alguien piense que soy un poco especial, o exigente pero pude comprobar que no sólo yo opinaba así. No era raro oir a la gente hablando quejándose de lo que habían pagado por un servicio que no obtenían del todo.
Muchas gracias a todos por vuestras lecturas, comentarios y valoraciones.
Esta opinión está publicada en dooyoo con mi nick cofergil
18.01.2010 18:06
Pues si la relación calidad precio no es convincente... Besos.
17.01.2010 20:42
De vuelta
17.01.2010 14:56
Yo estuve en un Beatriz en Talavera y no me gustó mucho, aunque donde vivo ahora hay uno que es impresionante..besoss