Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 5 miembros de Ciao
Por motivos de trabajo, debo viajar a Luxemburgo con bastante regularidad, y después de mucha prueba y error he llegado a la conclusión de que este es el mejor hotel para este tipo de viajes. Se puede llegar directamente desde el aeropuerto y viceversa, cogiendo el autobús 16, que te deja en el intercambiador de Hamilius, apenas a tres minutos andando del hotel. El Casanova está en pleno centro de la ciudad, la Place Guillaume, enfrente del Ayuntamiento y al lado del centro de información turística. El precio ronda los 100 euros por noche, lo cual es más que razonable en este carísimo país, y además hacen descuentos a las empresas. En el mismo hotel hay un agradable restaurante italiano, algo carillo debido a la situación. Las habitaciones son algo pequeñas, pero en un viaje de negocios eso algo de relativamente escasa importancia. En la televisión hay unos 40 canales de TV en francés, inglés, alemán, italiano y español, lo que no es de desdeñar teniendo en cuenta las pocas posibilidades de la noche luxemburguesa. Para los más intelectuales, también hay a pocos metros del hotel una de las mejores librerías de la ciudad, la "Librairie Française". El desayuno es muy abundante, con croissants, jamón, muesli, varios tipos de zumo y, fundamental, espresso a go-gó, nada de esas horribles jarras de aguachirri que ponen en otros hoteles.
Para comer hay centenares de sitios a menos de cinco minutos, especialmente en la zona de la Place d'Armes, que está a medio minuto de camino. Se puede elegir entre lugares que van desde el Pizza Hut hasta los restaurantes más lujosos, psando por los numerosos puestos que existen en los que se pueden comprar bocadillos y ensaladas "take away". Por supuesto, todo es carísimo, dado que estamos en el país más caro de Europa. En el barrio portugués, que no está lejos, hay abundancia de lugares más baratos. Desde Hamilius que, como ya he dicho, está a tres minutos, se puede llegar en autobús a todos los lugares de la ciudad. Al Kirchberg se tarda unos diez minutos, y algo menos de media hora hasta el aeropuerto. El billete cuesta 1.50 euros, y durante la media hora siguiente a su adquisición se pueden coger todos los autobuses que hagan falta con tan sólo mostrárselo al conductor. Si se compra un bono cada billete sale por la mitad. La puntualidad de los autobuses luxemburgueses es legendaria, y pasan con mucha frecuencia. Eso sí, si pensáis cogerlo en hora punta (+/- 8.30 de la mañana), preved cierta antelación, ya que a menudo pasan tan llenos que es imposible subir, especialmente los que van al Quartier Européen.
18.02.2009 14:58
tiene muy buena pinta. besos