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Me hospedé en el Chiqui la tercera semana de septiembre de 2010, la situación, al final de las playas y junto al mataleñas, está justo al lado del acceso para hacer el recorrido por el mataleñas y llegar hasta el faro, desde donse se tiene una bella panorámica de toda la bahía.
Comenzando por el precio, que calificaría de normal, siempre que os den una habitación con terraza, insistid en este extremo, pues si no, no es lo mismo. Creo, según me dijeron, que las terrazas las adjudican por orden de reserva. La terraza os garantiza una fantástica vista, aunque a mi me la dieron muy esquinada, no obstante tenía una vista bastanten amplia.
El centro, paseo de Pereda, queda algo lejos, un buen paseo de tres cuartos de hora a paso lento, y media hora a paso vivo. No obstante si no conoces la ciudad, y te gusta pasear es una gozada. La magdaelna queda más cerca, un cuato de hora, allí puedes irte de picnic. Aunque también podeis comoer el en el hotel como yo hice, Tiene al lado, en los bajos de una urbanización un supermercado Lupa, donde comprar y tomartelo tranquilamente en la terreza.
La habitación la hacen todos los días, y el desayuno, que es lo único que tomaba yo del hotel, es normal, como en todos los hoteles, no es especialmente bueno ni malo. El trato con el personal de recepción fue agradable, incluso me permitieron dejarles por allí la maleta y volver a recogerla por la noche de mi ultimo día, pues tenía que dejar la habitación a medio día.