Sobre mí:Estoy en www.librosyliteratura.es/tag/I van-Pedrosa.html
usuario desde:14.08.2007
Opiniones:58
Confianza conseguida:46
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 13 miembros de Ciao
Hola a todos, no sé si a vosotros os pasa, pero a mí siempre me apetece más escribir sobre cosas que me han sorprendido positivamente, entusiasmado o simplemente me han parecido interesantes, que sobre las que me han disgustado o decepcionado. Sin embargo, he de reconocer que una buena advertencia a tiempo suele resultar por lo común mucho más útil que cualquier recomendación por bienintencionada que ésta sea. Así pues hoy voy a escribir sobre mi experiencia en el hotel Ciudad de Haro, que ya digo que es la mía y la de mis circunstancias, y tal vez muy distinta de la de otros usuarios, pero al fin y al cabo esa es la funcionalidad de Ciao: que cada uno cuente su experiencia y los demás saquen las conclusiones.
Os pongo en antecedentes. Esta primavera, mi novia y yo decidimos hacer un viaje como los solíamos hacer antes, una especie de vuelta a los orígenes, es decir, olvidarnos de aviones y de aeropuertos y de maletas y hasta del coche: nos cogimos nuestras mochilas y con ellas al hombro nos subimos al tren, dispuestos a cruzarnos España desde el cantábrico al mediterráneo. Como podéis imaginar en ese trayecto conocimos alojamientos de muy diversa índole, de más y menos estrellas, hostales, hoteles de playa y hasta un apartamento. Cada uno de ellos respondió más o menos a las expectativas que de él nos habíamos formado, excepto en este caso que por fin me dispongo a relatar.
--- La llegada ---
En la página web del hotel se informaba de su localización a las afueras de Haro. No se especificaban distancias pero sí que estaba 'muy bien comunicado'. Nosotros llegamos a Haro en tren con la intención de caminar hasta el hotel (que imaginábamos no muy lejos de allí, después de todo es Haro una población pequeña en la que todo queda bastante cerca…).
Cual fue nuestra sorpresa cuando la chica de la oficina de turismo nos informó muy amablemente de todos los detalles del pueblo y sus bodegas, incluido el dato de que el hotel Ciudad de Haro distaba sus buenos tres kilómetros de allí. Subimos al autobús y el conductor nos completa la información: el hotel se encuentra junto a la carretera nacional y el transporte local no llega hasta allí, de todas formas se ofrece muy amablemente a dejarnos y recogernos lo más cerca posible (increíble la hospitalidad de la gente de Haro, un lugar donde todo el mundo nos saludaba al subir y bajar del autobús).
Por fin llegamos al hotel tras cruzar a pie la nacional. En la recepción nos dan la llave de la habitación y ahí empiezo a sospechar que el hotel hace muchos años que no disfruta de una remodelación (no me malentendáis, no soy ningún fanático de la modernidad y he visitado preciosos hotelitos rurales sin necesidad de la conocida llave magnética, pero cuando en un cuatro estrellas te dan una enorme llave de metal que pesa cosa de medio kilo, pues como que se te pone la mosca detrás de la oreja…).
--- La habitación ---
Bueno, pues eso, que subimos y vemos que cada habitación lleva el nombre de un compositor, la nuestra creo recordar que era Beethoven. Abrimos la puerta con la susodicha llave y nos encontramos con un decorado más propio de un episodio de 'Cúentame' que de un cuatro estrellas de este siglo: suelo de baldosa, dos pequeñas alfombras que tenían pinta de tener lo menos quince o veinte años, lo mismo que decir de la colcha, y del mobiliario totalmente caduco. La habitación estaba bien de tamaño, pero el aspecto general era más de hostal de carretera que de otra cosa, eso sí, con minibar y aire acondicionado, pero la decolorada pintura de las paredes, las viejas persianas y ventanas de madera, todo necesitaba de un reforma integral. Disponía de terraza con mesas y sillas, pero claro, las vistas a la nacional y el ruido de los camiones no la hacían muy acogedora. Por cierto, que los camiones pasando por la nacional se oían también por la noche, porque aislamiento acústico era aún un término desconocido cuando se reformó por última vez aquella habitación. El baño no estaba mal, sin lujos y con la cisterna que no funcionaba muy bien, pero así todo era mejor y más nuevo que el resto de la estancia.
Como gesto de buena voluntad y tratando de ser objetivo, comentar que en la página web del hotel se muestran unas habitaciones que no tienen nada que ver con lo que yo he descrito: suelos de parquet, muebles modernos, paredes pintadas, ventanas nuevas… Quiero creer que tales habitaciones existen y no se trata de un mero engaño, y que el hotel es grande y probablemente vaya reformando sus instalaciones por partes, pero claro, yo solo puedo hablar de la habitación que nos dieron a nosotros, y si existían otras habitaciones mejores nadie nos las ofreció, y además estaréis de acuerdo conmigo en que no se deberían cobrar al mismo precio habitaciones tan dispares…
--- El resto del hotel y el desayuno---
Utilizamos el hotel para dormir exclusivamente, por lo que no puedo hablar mucho del resto de las instalaciones, exceptuando la zona de la piscina, que aunque estaba en obras tenía bastante buena pinta para el verano, ya que daba a la parte trasera del hotel y desde allí no se alcanzaba a oír el molesto tráfico de la nacional.
En cuanto al desayuno, nos abstuvimos de pagar los doce euros que costaba (hablo de memoria, euro arriba euro abajo). Creo que hicimos bien, porque nos tomamos en la cafetería un café con un croissant y vimos que el buffet se servía allí mismo, y no era nada del otro mundo, más bien consistía en una especie de barra libre sobre las existencias del mostrador de la cafetería.
--- Para finalizar, un par de consejos ---
La habitación, desayuno excluido, nos costó unos 65 euros (sigo hablando de memoria). No es demasiado, ya lo sé, pero es cuestión de valorar la relación calidad-precio. Por poner un ejemplo, por el mismo dinero nos habíamos alojado la noche anterior en el Silken Ciudad de Vitoria, y os aseguro que ese sí es un señor hotel que merece cada una de sus cuatro estrellas. Cada uno que compare y elija. Yo, personalmente, si vuelvo a Haro, que seguramente lo haré porque es una zona preciosa con una increíble hospitalidad de toda su población, probaré en otro hotel.
Para finalizar, recomendaros la visita a cualquiera de las bodegas del pueblo. Nosotros visitamos dos: Muga y Rioja Santiago. Las dos muy bonitas y con una atención amable y personalizada, degustación de vinos incluida. En Muga cobraban tres euros mientras que en Rioja Santiago tanto la visita como la degustación eran gratuitas. Un saludo a todos.
Pues un buen consejo, ya sé de un hotel al que no ir, y ya no me meto en el precio, que es muy relativo, hay hoteles muy buenos aunque no tengan tantas estrellas y al contrario hoteles de estrellas a los que le sobran, como seria este caso..bicos
itaciones y cinco suites. En el elegante hall de entrada hay ascensores y un área de recepción abierta las 24 horas del día. Asimismo, le ofrece un bar, una cafetería, una ...
12.11.2007 16:17
Gracias por la info, me lo apunto!! Saludos
08.10.2007 20:48
Pues un buen consejo, ya sé de un hotel al que no ir, y ya no me meto en el precio, que es muy relativo, hay hoteles muy buenos aunque no tengan tantas estrellas y al contrario hoteles de estrellas a los que le sobran, como seria este caso..bicos
03.10.2007 23:19
Una opi estupenda.Saludos