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La isla de Vulcano es de las más visitadas y menos habitadas. Está formada por cuatro cráteres, y ofrece un delicioso baño de barros calientes que curan los reumas y los dolores articulares. Según la Odisea, Vulcano fue la morada de Eolo, dios del viento. Es la más panorámica pero, lo que menos me gustó de esta isla, es su desorden inmobiliario porque, a mi juicio, se adueña de su litoral. La última erupción del volcán se remonta a 1890, y hoy la mayoría de los traunseúntes de un solo día acuden atraídos por la pacífica ascensión guiada que se puede hacer al Gran Cráter de 364 metros de altura y 500 m. de diámetro. Este volcán permanece dormido desde 1890, aunque de sus grietas emanan vapores de azufre que delatan su estado latente, por lo que puede despertar en cualquier momento. Los turistas también van a la isla de Vulcano para darse un baño de lodo en Porto di Levante y gozar de los humeantes fanghi bollenti a los que se atribuyen efectos curativos de los dolores articulares. El ascenso al cráter de Vulcano es un paseo muy agradable de menos de una hora por un sendero repleto de manchas amarillas de azufre cristalizado, cenizas a medio arder y un olor penetrante a huevo podrido. Desde la cima, se puede contemplar el archipiélago, y las islas de Lípari y Salina se divisan muy bien. Al bajar del Vulcano, podemos ir a los baños de lodo situados junto al Porto di Levante, que son unas fuentes terapeúticas con propiedades medicinales y que son utilizadas desde hace ya más de tres mil años. En este pequeño lago de propiedades terapeúticas se pueden tomar baños de lodo a cielo abierto, y se accede a él pagando tan sólo 1 euro. Las aguas desprenden vapores de azufre que alivian enfermedades como la artrosis. Hay que aplicarse los barros sobre la piel (evitando la piel de la cara), y luego se retiran con un baño en la playa que está a pocos metros del lago. Para finalizar el tratamiento, hay que exponer la parte doliente a las emanaciones gaseosas que desprenden las grietas de las rocas. A dos kilómetros de Lípari están las Termas de San Calogero, que es un balneario del siglo XVII a.C. y que, cuando yo visité las islas, estaba cerrado por obras. Me habían recomendado mucho este lugar porque dicen que las aguas que emanan de sus rocas son ricas en sodio, bicarbonato y sulfatos, y que son utilizadas en baños para el tratamiento de enfermedades reumáticas y articulares pero, debido a las obras, no pude visitarlo. Si os gusta el submarinismo, en Vulcano merece la pena visitar la Parette della Sirenetta, que es un escollo situado al este de la isla y que recibe ese nombre porque está coronado por la estatua de una sirena. Los fondos de esta zona son conocidos por su variedad de flora y fauna, entre la que abundan los bancos de langostas. También es bonita la zona del Capo Grosso, que es una rara estructura rocosa que se adentra en el mar y que se caracteriza por ser lisa y vertical. Para llegar a Vulcano, desde Milazzo parten varios barcos cada día, que tardan una hora y cuarenta minutos en hacer el recorrido. También se puede ir en aliscafo en tan sólo una hora y, aunque el precio es un poco más caro, merece la pena por el ahorro de tiempo. En Vulcano hay muchos hoteles, por lo que podéis elegir alojamiento entre una amplia oferta. Yo os puedo recomendar los dos hoteles que conozco, ambos situados sobre la playa de Porto Ponente, de arena negra, en la que hay una serie de edificios y bungalows de arquitectura tradicional mediterránea. El hotel Conti, tiene tres estrellas y dos restaurantes que ofrecen cocina local a buen precio. Por otra parte, el hotel Les Sables Noirs, de cuatro estrellas, es un lujoso hotel panorámico que tiene unas habitaciones muy cómodas y un servicio excelente. Durante nuestra estancia nos alojamos en este segundo hotel, llamado Les Sables Noirs, y la verdad es que nos encantó. La verdad es que tanto por su ubicación como por las comodidades que nos ofrece yo lo calificaría de excelente. Está situado justo al lado de una bonita playa de Porto Ponente, una playa amplia y de arena negra en la que podremos tomar el sol y disfrutar del mar. El hotel Les Sables Noirs tiene categoría de cuatro estrellas, y las habitaciones están completamente equipadas. El diseño y la decoración son excelentes, el hotel es muy acogedor, nos dispensan un trato exquisito, podemos disfrutar de sus amplios jardines y servicio de comedor, cafetería, etc. Las habitaciones son muy acogedoras y nos harán disfrutar de una estancia muy placentera. Tienen televisión, caja fuerte, aire acondicionado, muebles elegantes y de buena calidad, baño completo, teléfono, terraza, etc. En cuanto a la comida en el hotel, yo diría que es excelente, y está elaborada a base de ingredientes de buena calidad que nos harán disfrutar de la gastronomía de la zona. En el hotel podremos probar los platos más típicos y a precios más asequibles que en los restaurantes de la isla. En el restaurante del hotel, además de una amplia oferta de comida disponemos también de una carta de vinos muy variada. Como os decía, en el hotel Les Sables Noirs nos dispensan un trato exquisito, y nos harán sentirnos como en casa. Además, todo está muy limpio, muy bien decorado, el ambiente es muy agradable, ... yo os lo recomendaría. En Vulcano hay restaurantes, pero todos tienen precios exorbitados. Yo os recomiendo comer en los hoteles, ya que se puede comer a buen precio en casi todos los hoteles de la isla. En Porto Levante conozco el Bar Ristorante Faraglione, que es un local agradable en el que se pueden degustar los platos tradicionales de las islas Eolias. Además, en verano sirven deliciosos helados y granizados de sabores.
21.06.2006 10:36
Aun no he estado en Sicilia pero tengo muy buenas referencias de amigos que han estado y ahora tu opinion. Saludos
20.06.2006 16:21
No conozco Sicilia y tal como lo pintas está muy apetecible. Saludos
20.06.2006 11:42
Me falta por visitar Sicilia, a pesar de mi estrecha amistad con varios sicilianos. Un beso