Sobre mí:"Cuando me casé tenía seis teorías para educar a mis hijos. Ahora tengo seis hijos y ninguna te...
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Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 7 miembros de Ciao
El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define las vacaciones como "Descanso temporal de una actividad habitual, principalmente del trabajo remunerado o de los estudios". Descanso temporal, no sé, pero lo que sí sé es que trabajo remunerado o no (dícese del que hacemos tod@ hij@ de vecin@ en casa) sí hace que "nos cansemos" de estar siempre de fregoteo, planchoteo y un largo etcétera que l@s am@s de casa conocemos muy bien. En esta guisa y desde hace dos años, mi ideal de vacaciones ha sido y creo que será por los restos el que, por lo menos, "disfrute" de un "pequeño" tiempo de asueto en un lugar que no tenga que preocuparme de si las camas están hechas, de que si llega la hora de hacer la comida y/o la cena, etc, etc… El año pasado nos fuimos a Andorra y aunque la experiencia no fue excepcionalmente buena, sobretodo porque mis hijas eran muy pequeñas (y total la diferencia del año pasado a ésta es de un año, pero… ¡¡¡cómo se nota!!!), este año decidimos pasar una semanita a "cuerpo de rey" en un hotel de la Costa Brava. Nuestra primera opción se alejaba hasta la preciosa Cadaqués pero los precios con los que nos encontrábamos no se adecuaban a nuestro presupuesto no cubriendo nuestras expectativas de servicio por parte del hotel y por orientación de un comercial de una agencia de viajes nos decantamos por Tossa de Mar, población, que según nos comentó, era tranquila y contaba con un amplio margen de hoteles y presupuestos. Consultando catálogos y páginas web y sobre todo por las fotos colgadas en internet nos decantamos por el HOTEL COSTA BRAVA, la primera impresión nos daba buenas vibraciones y con la reserva ya hecha empecé a buscar por la red las opiniones de usuarios y clientes que habían pasado por sus instalaciones. La verdad es que después de haber dado la señal y leer todo lo que leí me quedé como vulgarmente se dice "con la mosca detrás de la oreja" porque las opiniones no es que fueran justamente buenas, pero decidido estaba y ganas había y muchas de vacaciones y por otra pensé que las impresiones de los demás podrían ser distintas desde nuestra experiencia. Un 25 de Agosto hicimos camino hacia allá con el propósito de pasar 7 días lo mejor posible y la verdad como parece que iba "sobre aviso" nuestra experiencia fue estupenda, a excepción de lo que en todas las opiniones se resalta y que fue el buffet del hotel: flojo, flojo, flojo. La primera impresión que uno se lleva cuando llega a la puerta del hotel es que le han "timado" y entendamos esta expresión en este sentido: si consultas las fotos colgadas en la red la verdad es que parece un hotel distinto, parece alejado del entorno, y luego está rodeado de edificios, pero tiene una buena ubicación, porque sí hay que decir que está a 200 metros escasos de la playa, en 5-10 minutos te plantas en sus arenas, en las cuales yo no podía casi ni pisar porque me hacían cosquillas (más que arena es una especie de gravilla que, por otro lado, es muy fácil de limpiar cuando abandonas la playa), pero aparte de esto, que tampoco lo veo inconveniente, sus aguas eran claras y eso sí había que tener cuidado al entrar al agua porque en menos de nada te llegaba al cuello. Bien, retomando el hotel, primera impresión un poco "decepcionante", pero ya sabéis, guardando distancias. La entrada sin lujos, hay que resaltar que es un tres estrellas, un distribuidor hacia las diferentes partes del hotel: cafetería, piscina, recepción, sala de televisión y acceso hacia el comedor. Cuando llegamos, estábamos algo cansados y nerviosos, habíamos contratado pensión completa con la idea de hacer la comida de la entrada y así el último día salir después de desayunar dirección a casa, pero con tanto peaje y colas kilométricas llegamos a un cuarto de hora de cerrar el comedor y la recepcionista nos indicó que no nos preocupáramos que esa comida no la perdíamos y que si nuestra intención era salir el último día tal como lo habíamos planificado, el día anterior podíamos pedir un picnic y comer por el camino, con lo que no nos pareció mala idea. Al acceder a nuestra habitación me dio sensación de "agobio", cuatro camitas en una habitación no muy grande con su balconcillo, su televisor y su cuarto de baño completo, me daba la sensación de que íbamos a estar encajonados, pero con todo el ánimo de pasarlo bien y pasado el agobio del primer momento, todo fue cuestión de organizarse, vaciar maletas, guardar la ropa lo mejor posible en los armarios, guardar las maletas para que estorbaran lo menos posible y reducir al máximo el número de "trastos" por medio y… nos organizamos. La habitación estaba limpia y el cuarto de baño también, para mi gusto disponían de poco personal de limpieza ya que había días en que accedías a la habitación cerca de las 13.30 hs. y todavía no te habían acondicionado la habitación (dícese hacer camas, cambiar toallas si decidías que te las cambiaran, en fin arreglarte la habitación), pero estabas bien, o por lo menos, nosotros lo estuvimos, sí que achacábamos bastante el colchón, sobretodo mi marido y yo y sí que "sufríamos" la insolidaridad de la gente cuando accedían a las habitaciones contiguas, sobre todo por la noche, ya que las paredes parecían de papel, pero por lo menos, nuestra habitación estaba bien orientada y por la tarde no daba el sol, con lo que la temperatura de la habitación incluso con las ventanas cerradas y sin el aire acondicionado era estupenda y os lo digo yo que soy una persona muy calurosa. La piscina estaba bastante bien, para mis hijas ¡genial!, Lucía (5 años) disfrutó cosa mala y yo más de ver los avances que se habían producido en ella tras un año de natación, Carolina (3 años) no estaba tan "suelta" pero también lo pasaba bien, no era una piscina muy concurrida y siempre disponías de una hamaca para tumbarte a leer, tomar el sol o simplemente relajarte, desde la piscina se tenía acceso a una piscina-jacuzzi interior que te permitía disfrutar un ratillo de los chorros de agua y las burbujas que tenía, si querías hacer algo de deporte disponías de una pequeña sala con un aparato de pesas y unas bicicletas y si no recuerdo mal, porque no hice por curiosear, había un sauna y un solárium o rayos uva, no sabría deciros con exactitud. Las noches y algunas mañanas y tardes las horas estaban ocupadas por una animadora, que la verdad, como comentó un camarero, era final de temporada y parecía que la habían sacado de una tienda de todo a 100 o de saldos: mala, mala, mala y los comentarios que hacía como que no se hacía con la gente con lo cual en las actividades que ella organizaba la gente casi "brillaba por su ausencia". Todas las noches había algún pequeño show, si no era un faquir con sus serpientes, cuchillos y fuego, era baile flamenco y si no un espectáculo de un payaso que si bien a los adultos "ni fú ni fá" en los niños hacía delicias de risas y carcajadas, recuerdo a un pequeño de unos tres años que daba gusto oírlo reír, se encanaba con las charlotadas del payaso. Y por lo menos las noches ya no se te hacían tan sosas, después de cenar tenías tu espectáculo y cuando te retirabas a dormir daba la sensación de que habías salido a una sala de fiestas. El personal del hotel era agradable, sobretodo los camareros, pero de lo que sí pecaba y mucho era del buffet, muy flojo. Sí que hay que decir en su defensa, que era, como os he comentado antes, un tres estrellas sin pretensiones, pero la verdad es que en la comida podían "estirarse" y esmerarse algo más, había comidas que si no se repetían "te daba en la nariz" que era un "reciclado" de una comida anterior de la que les había quedado grandes cantidades, la comida no estaba mal para el paladar si no eres muy exigente. Estaba todo cocinado muy sencillamente pero le faltaba algo más de variedad y cuidado con respecto a las personas que vamos de otras comunidades porque el día que me pusieron la "fideuá" con fideos de sopa o un arroz tipo paella que ni era paella ni arroz, la verdad es que me dejaron de piedra, somos de la tierra del arroz y os he de decir que incluso en el sitio más malo que he podido comer un arroz en la Comunidad Valenciana me ha estado cien veces mejor que el arroz que allí hicieron, ¡¡pobres hijas mías!!, yo todo era obligarlas a comérselo y cuando lo probé, la verdad es que no me extrañaba que no lo quisieran. Sé que es más trabajo pero remodelando un poco el comedor creo que el tema de las carnes, cuando estaban fritas o asadas tal cual, valdría más la pena que adecuaran una pequeña plancha y que en crudo te hicieran la carne que quisieras, te la comerías a tu gusto y creo que se desperdiciaría menos comida y no daría la impresión de "refritos". Junto a todo esto, haceros resaltar que la impresión que me causó el hotel fue de muy familiar, con eso identificar lo familiar con el hecho de que estaba plagado de familias con niños, por lo que no muy recomendable para parejas que busquen paz y sosiego o unos días de descanso de ruidos y gritos. El entorno muy bonito, Tossa de Mar es una maravilla de pueblo, subir hasta el faro donde se encuentra la muralla de la ciudad te da una vista de las calas y el entorno divina, hay una vista desde el faro que te da la sensación de ser el amo del mundo y al mismo tiempo de paz y sosiego, siempre y cuando no tengas a una petardilla que te está gritando al oído, callejear resulta muy agradable independientemente de que cada 2 metros tengas una tienda para comprar souvenirs o cualquier cosa que se te antoje y en general la gente de allí es muy atenta y agradable. Tiene servicios de todo tipo, por desgracia, tuve que hacer uso de su servicio médico de urgencias y una noche en que una crisis de migraña me llevaba atormentando más de 12 horas la atención que recibí fue de quitarse el sombrero. Sin quitarle importancia haceros resaltar lugares de excursión una vez emplazados en Tossa: a unos 90 kilómetros tenéis un auténtico pueblo medieval: Besalú, a 100, más o menos, Cadaqués, Roses y Ampurias, a 50 Gerona, su barrio de la judería es precioso, a unos 80, Figueres con el museo Dalí y si tenéis tiempo y ganas de hacer kilómetros está Carcasonne, de este último no os puedo decir nada en especial porque no tuve la suerte de visitarlo pero me han dicho que el tema de castillos es sorprendente, del resto sólo visité Besalú con mis hijas porque la excursión no fue acertada ya que tuvimos la mala suerte de coger el día más caluroso de nuestra estancia y porque no estaban por la labor de haber excursiones, hicimos sólo esa excursión y "una y no más Santo Tomás", pero el resto hace unos años, cuando estaba soltera pero con novio lo visité con tranquilidad y fue y es un recuerdo agradable. Sin duda si en un futuro vuelvo a la Costa Brava, obviando lo no tan agradable, pienso y creo que volveré a Tossa de Mar y al mismo hotel, aunque peque en el tema comida el resto no me desagradó. Besitos dulces
Muy buena opi!! pero ultimamente ando escasa de excepcionales! se nota que todos hemos vuelto de vacaciones con las pilas cargadas y estamos motivados para escribir! jejeje. saludos!!!
vicios para disfrutar de sus vacaciones: jardín, parque infantil, piscina interior climatizada y piscinas exteriores, para adultos y niños, uva, gimnasio, ducha hidroterá...
20.09.2007 23:58
lo prometido es deuda... vuelvo con mi excepcional! saludos!
20.09.2007 12:52
Muy buena opi!! pero ultimamente ando escasa de excepcionales! se nota que todos hemos vuelto de vacaciones con las pilas cargadas y estamos motivados para escribir! jejeje. saludos!!!
15.09.2007 11:30
Excelente y muy bien explicada la opi.. muaksssss