Hola amigos de ciao:
Este verano he realizado un viaje que llevaba años deseando hacer, y el lugar no es otro que la bella ciudad de Lisboa.
Bien asesorados, elegimos para hospedarnos mi pareja y yo un hotel céntrico, bien de precio, cómodo, acogedor y de total garantía, ya que pertenece a una conocida cadena de hoteles: Dom Carlos Park, y de verdad os digo que no me arrepiento nada.
HOTEL DOM CARLOS PARK (segun información promocional).
El Dom Carlos Park es un hotel de 8 plantas (3 estrellas) que nos da la bienvenida con una atmósfera clásica según los hoteles tradicionales europeos. Combinando un nivel alto de comodidad y modernidad, ofrece un servicio personalizado que centra la atención particular al más pequeño de los detalles e indudablemente contribuye al equilibrio excelente entre la calidad y el precio, que de siempre han caracterizado el hotel.

La reciente renovación reciente del Dom Carlos Park fue concluida en 2005 con muchas mejoras, ampliando sus habitaciones a 76, e incluyendo el acceso de alta velocidad de Internet gratis, canales de cable, Tv LCD, lámparas de lectura ajustables y cajas fuertes digitales. Además, los cambios también han afectado a las áreas comunes con la creación del Salón de Dom Carlos. A la hora del desayuno, este espacio integrado se convierte en un bufet refinado. En el mediodía es transformado en un salón agradable con una biblioteca, periódicos y revistas, TV de plasma, música de fondo de calidad, Internet wifi de acceso libre y el autoservicio de bocadillos y bebidas.
El hotel incluye servicio de lavandería, garaje y un servicio de consigna de 24 horas.
Está situado al lado de la Plaza de Marqués de Pombal, una de las plazas más importantes de Lisboa., y perfectamente comunicado con el resto de la ciudad por la cercana estación de metro o paradas de bus.
LAS HABITACIONES.
A mi, personalmente, me encantó la habitación en la que estuvimos. Como en la mayoría de los hoteles actuales, accedes con una tarjeta que metes en un lector situado en la misma puerta, y que también sirve para activar en su interior toda la corriente eléctrica, depositándola mientras permanezcas dentro en una ranura junto a la entrada habilitada a tal efecto.
A la izquierda nos encontramos con el cuarto de baño, todo ello de marmol, con una bañera más bien grande, y un espejo corrido que abarcaba toda una pared. Enfrente del cuarto de baño un amplio armario, con la caja fuerte en su interior (que no utilicé), con unas puertas correderas que a su vez también eran espejos. De ahi, pasabamos al dormitorio en si. La única pega que puedo poner es que pedimos cama de matrimonio, pero al no estar disponibles, nos pusieron dos individuales juntas, eso sí, bien grandes. El suelo estaba todo enmoquetado, y junto a las camas, dos mesillas con el teléfono y un boligrafo y papel. En el cabecero de la cama había unas lámparas fijas y unas regulables muy prácticas. Frente a la cama un armario-aparador bastante grande, con muchos cajones, mueble bar, y la televisón LCD.
Tres ventanales enormes llenaban de luz la habitación, y nos proporcionaban vistas a un edificio de oficinas, la plaza de Marqués de Pomball y una plaza más pequeña llena de árboles frondosos.
El único "pero" a la habitación era una enorme columna que teníamos en medio de la habitación, frente a la cama y junto a la ventana, pero bueno, nos hicimos enseguida a su presencia.
Ah, se me olvidaba, otro buen detalle: tiene diferentes tipos de almohadas para elegir, para que durmamos con la que más comodidad nos ofrezca. Los colchones tiran a duros.LOS DESAYUNOS.
Una de las cosas que más me gustó de este hotel, fue que incluía en el precio buffet libre, y de bastante calidad. Al acceder al salón, cogías una bandeja y los cubiertos necesarios. En una primera mesa tenías ya la oportunidad de escoger infusioens, cacao, etc, así como unas bandejas cubiertas en las que se ofrecía bacón, salchichas o huevos revueltos (todo muy rico pero a esas horas a mi no me entra). En la siguiente mesa había fruta pelada y cortada en gajos, destacando el mango y la piña. Junto a la fruta estaba el zumo, siempre de naranja (¡¡recién exprimida!!) y de manzana. Creo que me paraba al tercer vaso... Un montón de yogures donde elegir completaban esta mesa.
En la mesa siguiente podías escoger el pan (molde, rústico, integral..) asi como el fiambre que te apeteciera, todo depositado en bandejas cubiertas.
En la cuarta mesa había bandejas y bandejas de repostería, riquísima, aunque sobre todo destacaban los típicos "pasteis do Belem", una gozada para el paladar.
Y por último estaba la mesa en la que podíamos coger la leche y el café, junto con una tostadora.
Una vez servido, nos sentabamos junto a los enormes ventanales, en unas sillas estilo Luis XV (¿o era Luis XVI?), a degustar tan maravillosos productos, bajo la atenta mirada de un camarero, dispuesto a ayudarte en cuanto precisaras de su ayuda.
EL SERVICIO.
No tengo ni una sola queja al respecto. Ya desde que llegamos, nos atendieron fenomenal, cogiendo nuestras maletas y llevándolas hasta el ascensor. En recepción nos atendió un chico oriental, al que hasta yo entendía perfectamente su inglés (que risas!!), ya que no sabía castellano. Las mujeres de la limpieza eran super agradables, y cada día nos dejaban la habitación como los chorros del oro. El último día, nuestro avión salía a las 19.40 h, y al tener que dejar la habitación a las 12.00 h, no sabíamos qué hacer con las maletas, y en recepción se ofrecieron a dejarnoslas alli hasta que quisieramos, con lo que pudimos salir a pasear toda la mañana sin preocuparnos por ellas.
MI OPINIÓN FINAL.
Decididamente os recomiendo acudir a este hotel en caso de que vayais por Lisboa. Tiene buen precio, a nosotros nos cobraron unos 76 € la habitación doble. Está muy bien situado, es cómodo, y la gente que allí trabaja es muy agradable. Y el desayuno es fenomenal, para entonarte desde el primer momento, que luego hay mucho que andar y visitar cada día por la ciudad. Nos fuímos de allí muy satisfechos, y deseando volver.
LOCALIZACIÓN.
HOTEL DOM CARLOS PARK
Avenida Duque de Loulé, 121
1050 - 089, Lisboa.
Reservas: (+351) 21 317 35 75
Fax: (+351) 21 352 02 72
General: (+351) 21 351 25 90
Fax: (+351) 21 352 07 28
Espero esta opinión os haya sido de utilidad por si andais buscando dónde alojaros en Lisboa.
Saludos.
Quique
He hecho varios viajes por la zona y seguro que repito porque me encanta. Me apuntaré este hotel por si acaso. Besos pucelanos!