Para lo caros que son los hoteles en Roma y la ubicación, está muy bien de precio. Pero es un hotel basico. Es un antiguo edificio ubicado en la Via Nazionale no muy lejos de Termini. No dispone de recepción a pie de calle, sino en un piso superior. Se trata de habitaciones reformadas en la tercera planta de un edificio antiguo, a lo largo de un pasillo larguisimo. En el ascensor casi ni caben las maletas. Las habitaciones no son como aparecen en Internet, pero limpias. El personal trata de hacer lo posible para ayudar, pero algunos solo hablan italiano. No hay comedor ni ningun tipo de estancias comunes. El desayuno es optativo, pero por lo que vimos no es gran cosa. A una cuadra sobre la vereda de enfrente hay un supermercado donde puede conseguir lo que quiera. Enfrente del hotel hay un puesto donde puede adquirir los tickets para los buses para ir al Vaticano y diferentes atracciones. Se puede ir caminando hasta el Coliseo. Lo mejor la ubicación. Basico y relativamente limpio.