Un hotel ideal
23.10.2007
Ventajas:
Habitaciones, instalaciones, servicios, comida . . .
Desventajas:
Pocos
Recomendable:
Sí
 Xaida
Sobre mí:
usuario desde:21.02.2006
Opiniones:7
Confianza conseguida:2
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 8 miembros de Ciao
El Hotel: La entrada del hotel está a pié de una carretera en la que no hay nada a lado y lado. De pronto llegas y ves que pone Iberostar Hacienda Dominicus. Bajas del autocar con un frío que ni en diciembre, y sientes el agradable calor de Bayahibe. Bajan las maletas, y te van a recibir. A nosotros, nos atendió Makelele, un chico muy simpático y atento de recepción que se quedó con mi nombre enseguida. Te explica un poco cosas generales del hotel, y te da un sobre. Dentro hay dos pegatinas que debes poner a la maleta, para que la lleven los maleteros hasta la habitación. Te coloca las pulseritas (amarillas para adultos y azules para menores) y te explica que dentro del sobre están las tarjetas de las toallas y las llaves de la habitación. Mientras vas yendo hacia los edificios de habitaciones, te van explicando todo lo que hay en el hotel (restaurantes, tiendas, teatro...). Llegas a los edificios, y la gente se iba quedando, hasta que quedan los del edificio 4 (junior suties). A nosotros, los de este bloque,nos acompañó uno a uno a la habitación, nos mostró todo lo que teníamos, corrió la cortina para que pudiéramos descansar mejor y nos apuntó su teléfono directo. Supongo que lo hizo por ser de las Junior Suite. La recepción es muy grande, y aquí es dónde puedes cambiar dinero a pesos (39 pesos 1€) y comprar el código de la caja de seguridad (2€ al día) y pedir el código de acceso a internet (5$ 30 minutos). Detrás de ésta está el consultorio médico, el cajero y la habitación de cortesía. También hay unos teléfonos, que si vas con alguna pareja más, los puedes llamar desde ahí a la habitación sin cargo. También disponen de servicio de SPA (solo entra en el todo incluido el jacuzzi, la sauna y el gimnasio). Los masajes son de pago, igual que el servicio de peluquería. Las chicas son muy majas, y siempre tienen faena, así que es mejor llamar al SPA para pedir hora si te quieres hacer algún tratamiento. Cerca, hay una caseta con las toallas, que las puedes cambiar todas las veces que quieras por unas limpias y secas. Siempre te las cambian con una sonrisa de oreja a oreja, la verdad es que da gusto. Siguiendo el caminito, se llega al club de buceo, con el que contratamos un paquete de una clase teórica + una introducción en la piscina y dos inmersiones en el mar. Cuesta sobre unos 100€, y es una delicia. Cuando tenga las fotos, os las cuelgo! Hay mucha gente trabajando en el club, gente de todas las nacionalidades, todos muy simpáticos. A nosotros nos dio la clase Isa, una chica de Madrid encantadora, y las inmersiones las hicimos con Aney (o algo así ) un alemán que hablaba bastante bien castellano. Si no os da miedo, os recomiendo hacer las inmersiones, ya que los fondos son increibles! A nosotros nos llevamos a Guaraguao y a El Deseo, dos parajes idílicos llenos de corales, algas, caracolas, muchísimos peces... vamos, una delicia. La habitación: una pasada. Yo había mandado mails pidiendo esa habitación, y me la concedieron. Era la 4019, que me dijeron que era la mejor del complejo. Entras, y a la izquierda tienes un señor baño con bañera, secador "auténtico" como el que tengo en casa vamos, no como los de las piscinas; un lavabo muy grande con un espejo del mismo tamaño, con uno de aumento en la pared, todo adornado con flores frescas. Sigues por el pasillito, en el que hay un armario con tabla de planchar y plancha y hay un descalzador. Seguido está el comedor gigante, con una mesa en la que nos habían dejado un platillo con frutas y una botella de ron. Hay dos butacas, un sofá, una mesa y el mueble de la tele con el minibar debajo (hay agua, agua con gas, coca.cola normal y light, fanta, sprite y cerveza). Luego hay una puerta que da a la habitación, también muy grande, cama 2x2 (perdía a mi pareja y todo!), otra tele encima de un escritorio, y otro armario grande. Tanto la habitación como el comedor tenían terracita. El mobiliario estaba impecable, todo muy bien cuidado y no era hortera ni estridente, si no más bien todo harmónico. Las demás jr suite, no tienen comedor, son solo una habitación con unos metros de más, pero con la ventaja de que te aseguras tener el edificio 4, el más cercano a la playa. Depende de los gustos de cada uno, puesto cada edificio tiene lo suyo. Los que están cerca del restaurante, por esto, los que están en medio, pues eso, q están en medio y el de la playa, la tienes a tiro de piedra. Al ser un complejo no muy grande, pues da igual en que edificio te toque. A nosotros cada día nos hacían los cisnes con las toallas y nos colocaban flores frescas en todas las estancias, pero cada día variando las formas, la posición... Y también nos hacían figuritas con los pijamas. En cuanto a los enchufes, todos están preparados para meter clavija americana y europea. Yo cargué el móvil, y me tardó igual que aquí (lo cargué en el baño, que era el único lugar donde tenía algo de cobertura!) La habitación dispone de cafetera y todos los útiles para hacerte café, por si te apetece mientras estás allí. Desde la habitación, utilicé el servicio España Directo para llamar a casa, cuesta 0.009cts + 30pesos que te cobra el hotel por la conexión.
El restaurante principal: Mucha cantidad de comida y mucha variedad, hay de todo. El que tiene que variar lo que come es uno mismo. Todo lo que probé, estaba muy bueno! Tenía un toque que hacía que no pareciera comida de buffet. Hay carnes, pescados, arroces, pastas, pizzas, ensaladas, salsas para las ensaladas, verdura, embutidos, tartas, postres, frutas, zumos... Vamos, para todos los gustos! Por las noches, hay un rincón temático, donde ponen comida dependiendo de la temática (vegetariano, español, italiano, oriental, mexicano...). También hay show cooking diferente en cada comida. En los desayunos eran huevos a la plancha, tortilla de lo que quisieras... Vamos, que no te lo acabas. En este se sirven desayunos comidas y cenas. Los camareros eran muy atentos, ya que casi siempre solo bebíamos agua y estaban al quite cuando le dábamos un sorbito para volver a llevar la copa. Puedes pedir también vino, que por cierto no probamos. Una noche, hicieron una cena romántica, en la que a toda niña/chica/mujer que entraba le daban una rosa, bajaron la intensidad de la luz y pusieron velas en las mesas. Palapa de la playa: Sirven desayunos tardíos y comidas. La variedad es mucho mas limitada, pero la calidad sigue siendo buena (o sea, la misma!). A desayunar no fui ningún día, pero para comer siempre tienen pizza, pasta, hamburguesas, patatas fritas, pollo, ensaladas, arroz y algo más. De postre helados, tartas y frutas (mucho mas escaso que el otro). Está muy cerquita de la playa, y no hace falta ir de punta en blanco para comer ni nada, así que suele haber gente. En este no hay servicio de camareros igual que en el principal, solo te recogen los platos y limpian las mesas. También hay nachos con un recipiente con cheddar para echarles y palomitas, por si quieres ir a picar algo entre horas.
Bar de la playa: Solo sirven bebidas, y la verdad es que solo me acerqué una vez. Hacen cocktails como quieras... Si tienen de lo que pides, encantados de atenderte! Por la playa, a veces pasan ofreciéndote bebidas, así que muchas veces, no hace falta ni acercarse. Barra húmeda: Lo mejor de la barra, sin duda es Raúl. Es un chico muy simpático y con mucho aguante (sobre todo con los ingleses...). Sirven también cocktails, y cada vez que iba, me preparaban alguno que no tuviera alcohol y fresquito. Me enganché a beber bananamama, piñas coladas, cocolocos, tropical coconut...
Lobby Bar: Donde preparan los mejores cocktails sin duda. Puedes pedir en la barra o sirven en las mesas. Hay dos cartas, la de cocktails y la del servicio de bar. Por la tarde, puedes pedir también unos cacaos para picar. Es un sitio bastante bonito, y mientras tomas algo oyes el ruido de las fuentes y está todo rodeado de verde. Restaurantes de especialidades:
Japonés: Quizá es el más curioso, ya que te cocinan delante tuyo. Te dan un platito con sushi (bastante occidentalizado), y otro con un rollito con verduras fritas. Luego tu eliges de la carta una sopa, un wok o teppanayaky y un arroz. La comida está bastante bien, y se te hace muy ameno. Para finalizar, un chupito de sake y un bailecito. Steak House: La palapa de la playa por la noche se convierte en este restaurante de carnes. De primero te sirves tipo buffet y de segundo pides la carne deseada. Este dia no tenia mucha hambre, así que no me supo especialmente exquisita la comida, pero no estaba mal.
Mexicano: De primero, muchos burritos, nachos, frijoles en un buffet. De segundo, un plato de la carta. Bastante correcto, y la comida también correcta. Gourmet: A mi el que menos me gustó. Es un menú cerrado a excepción del último plato. De aperitivo gelatina de melón, caramelo y chupito de melón. De primero, rollitos de salmón rellenos con philadelphia con cangrejo; segundo crema de esparragos y de tercero pedimos los cuatro langosta. Lo vi muy justito para ser el gourmet, pero para probar, no está mal.
Piscinas: Está el lago, que es la principal, donde tiene la barra húmeda (con Raúl al frente) y un jacusi en el interior. El agua está bien, y está rodeado de tumbonas y sombrillas. No está permitido el top-less. Luego hay una piscina tranquila, redonda, la de actividades con dos canastas, red de volleyball... y la infantil, dentro del miniclub. La playa: Aguas azules/verde esmeralda, arena blanca y palmeras. El agua tibia, es decir, que entrabas y ni frío ni calor. Llena de tumbonas y sombrillas, que a las 6 de la mañana ya no quedaba ninguna libre en primera fila. Aquí está permitido el top-less (te dan una hoja informativa). Depende de la zona, hay rocas y algas, pero muy pocas, que se soluciona moviéndote un metro para un lado. A la derecha, hay unos puestos, a los que solo pasé una vez por delante y creí que no salía viva. Suerte que yo tengo más morro que ellos y sobreviví. No compré nada, ya que es un agobio. Un poco más alante, hay un trozo de playa que queda entre los dos hoteles, y el fin de semana se llena ese trozo de gente del pueblo, que hacen su picnic y tienen su chiringuito en la playa. Era la parte más congestionada de la playa!
Animación: No puedo opinar sobre ella, porque no me va a mi hacer las actividades que proponen, pero hay que decir que a Lenny y a Bethania, nos los encontrábamos hasta en la sopa! Casi cada día, organizan alguna comida en la playa, en un chiringuito que tienen montado para ello; hacen paella, fideuá, mejillones, BBQ... Por la noche, a las 21.45 hacían espectáculos, pero no fuimos tampoco a ninguno, ya que solíamos madrugar bastante... La discoteca, es pequeña y ambientada como un submarino, a la que solo estuve cuando retransmitieron un partido de fútbol (creo que inglés). Los trabajadores del hotel, son lo mejor. Siempre amables y ayudándote en todo lo que pueden. Incluso, a mi pareja le mancharon el pantalón en el restaurante Japonés, y se lo lavaron sin ningún coste. En la recepción, siempre nos llamaban por nuestro nombre, y nos preguntaban que tal y siempre muy cordiales. Los camareros, siempre pendientes de cualquier cosa, te retiraban el plato cuando acababas, si les preguntabas algo, te contestaban con una sonrisa en la boca. La verdad es que son todos una maravilla.
Médico del hotel: Por desgracia, tuvimos que hacer uso de este servicio. Primero me puse yo enferma, y tuvimos que ir, ya que me dio fiebre alta. Me atendió una mujer muy graciosa. Me miró todo y me dijo que si me pasaba cualquier cosa que llamara, que tenían siempre una ambulancia y que me podían llevar a la clínica de Santo Domingo, allí tienen medicamentos, así que no hay ningún problema. Al día siguiente, yo ya casi recuperada, se puso enfermo mi novio, con algo parecido a lo que me pasó a mi, pero el pobre también con descomposición. También lo trató perfectamente y al día siguiente como nuevo. Lástima que fue el día que teníamos que ir con el Gringo. El servicio médico entra por el seguro de viaje, así que no hay que pagar nada (siempre que lo que tengas entre dentro de la cobertura!) Excursiones: Como nos pusimos malitos, solo hicimos las dos inmersiones (recomendables 100%). Una tarde bajamos a ver el pueblo de Bayahibe. Es un pueblo pequeño, pero la playa es una pasada, aunque esté llena de lanchas para ir a Saona. Está bien para salir del complejo y ver un poco lo que hay por allí. Nos costó 20 pesos por persona y trayecto la guagua, y en 10 minutos de lleva de la puerta del hotel hasta el pueblo. El día antes de irnos, fuimos a Altos del Chavón. No teníamos pensado ir, pero como nos habíamos quedado dos días en el hotel sin salir, porque estábamos malitos, y era algo que estaba cerca, pues nos decidimos. Para mi, me pareció un poco como el pueblo español de Barcelona. La entrada son 5$ (creo recordar). No me mató mucho, pero las vistas sobre el río son muy bonitas. Y para ver algo diferente de la playa, pues bueno. Me llamó muchísimo la atención la Casa de Campo. Las casas, las carreteras, la seguridad... Una pasada!
Recomiendo este hotel 100%. Está todo muy cuidado y bastante bien. Hay gente de todo tipo: Parejas adultas, jóvenes, con niños, adolescentes... No me atrevería a hacer una media de edad, ya que era gente de todas las edades! Si podeis elegir este hotel, no lo dudeis!!! Saludos.
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23.10.2007 11:14
Excelente opi, Iberostar es la mejor eleccion para un todo incluido en la Rep. Dominicana, el unico problema es el precio, te invito a pasarte por mis opiniones sobre la Rep. Dominicana, saludos.
23.10.2007 10:26
Muy buena opinión, yo estoy "enamorado" de ese pais y sus gentes, fui tres veces, dos de turista, y espero volver. Es el paraiso.
23.10.2007 01:31
Una opinión muy completa, enhorabuena.