Aunque os voy soltando la info con cuentagotas, seguro que estáis disfrutando de mi viaje a Croacia tanto como yo (jajaja, soy la maldad personificada :p). Le toca ahora el turno a uno de los hoteles en los que nos alojamos, el Hotel Ivka de Dubrovnik.
****** Situación del hotel ******
Ubicado en la parte verde de la zona de Lapad, muy cercano al distrito comercial de Dubrovnik. Próximo a la estación terminal de ómnibus, y del aeropuerto, como también al puerto marítimo Gruz. A medio camino entre el Lapad y la ciudad vieja, por la calle anexa para el bus número seis, que hace el recorrido desde la ciudad nueva a la Puerta Pile, que es la puerta principal de la ciudad vieja.
****** Características generales ******
El hotel tiene 72 habitaciones que incluyen, además de las normales simples, dobles y triples, un departamento, 6 habitaciones para las familias (esto es, cada habitación se compone a su vez de dos habitaciones) y 4 habitaciones adaptables para personas con dificultades de movilidad y discapacitados físicos. Todas las habitaciones tienen aire acondicionado, teléfono, TV satélite, Internet, caja fuerte y secador.El hotel dispone también de dos restaurantes, bar aperitivo (allí tienen mucha tradición de tomar aperitivo), garaje, lavado de ropa, cambio de dinero (aunque cobran una pequeña comisión), alquiler de vehículos…
****** Precios ******
Nosotros íbamos con el viaje contratado en pensión completa ya todo incluido en el precio final del viaje, así que no sé cuál fue el coste real para nosotros, pero sí puedo deciros las tarifas estándar.
Se puede elegir entre noche y desayuno, que puede ir de 31€ a 88€ según sea temporada alta, baja o media, y media pensión, cuyos precios oscilan entre los 35€ y los 93€. También influye si se va sólo o se comparte habitación, pero en general parece que en temporada baja no está mal, pero en temporada alta puede llegar a ser prohibitivo.
Si quieres pensión completa la tienes por 9€ más (a añadir sobre la media pensión, claro). Esto ya sale un pelín más razonable, que ya se sabe que comer por ahí siempre es tela de caro.
****** Nuestra estancia ******
Nosotros éramos tres y, por tanto, nos alojamos siempre en habitaciones triples. En este caso nos pusieron tres camas individuales, dos de ellas pegadas. Y ya que menciono este punto me gustaría saber por qué en los hoteles juntan las camas individuales, es algo que no entiendo. Si quieres dormir con tu acompañante, lo normal es hacerlo en una cama de matrimonio, no? Porque, al menos a mi me pasa, cuando duermo acompañada suelo pegarme al medio, y en dos camas pegadas en el medio suele haber un precioso agujero. En cambio, si quiero dormir a mi aire, quiero dormir a mi aire, que se me cuelguen los pies por ambos lados de la cama, no estar tropezando con el vecino de cama. Así, sinceramente, lo de juntar las camas individuales me parece del género bobo o un intento de engañarnos "visualmente".
Quitando este detalle, que es una crítica general a los hoteles, no a éste en particular, la estancia fue casi de lujoo.
En este hotel permanecimos 4 noches, y llegó a hacérsenos muy acogedor. En el armario podíamos encontrar todo tipo de ropa de cama, según fuésemos más o menos frioleros (colchas, mantas peluditas), y almohadas, que es siempre el eterno problema cuando duermes por ahí. Lo malo es que en este caso sólo había una de repuesto, y en realidad nos hubiese hecho falta alguna más porque eran todas muy blanditas, demasiado bajitas. Aún así, dormimos genial cada noche, mezcla del cansancio del día, y de lo confortable del colchón.

Efectivamente, había aire acondicionado, pero señalo un detalle curioso: éste no funcionaba si la ventana estaba abierta. Y además, al irnos a informar de ello, nos enteramos también de que el hotel tiene un sistema para saber en todo momento qué puertas y ventanas están abiertas, lo cual me parece genial como medida de seguridad. Todo esto que comento a lo mejor a los hotel-adictos (damaviajera :D) os parece normal, pero la verdad es que yo era la primera vez que lo veía.
El baño era grande, pero el techo era muy bajo en uno de sus lados, hacía una forma tipo buhardilla. No tenía bañera, sólo ducha, pero estaba separada con una mampara de cristal y era bastante grande. Tras la ducha y sin visibilidad hacia esa zona, estaban el lavabo y el WC, todo muy austero pero higiénico y práctico. En lugar de rollos de papel higiénico había un dispensador de toallitas que pudimos ver en otros muchos sitios de determinada categoría.
Para los amantes de llevarse recuerdos de los hoteles, no hay aquí mucho que llevarse, puesto que los jabones se hallan en dispensadores monodosis pegados a la pared, tanto en la ducha como en el lavabo. Eso sí: los vasos estaba correctamente esterilizados en sus bolsitas individuales, disponíamos de bolsas y papeleras higiénicas y de secador, así como de multitud de toallas, incluida una específica para los pies.
Lo único que se echó en falta fue un bidet, pero descubrimos que, en general, no son muy amigos de este artefacto, creo que la cosa se quedó más en Europa occidental.
Teníamos, como se anuncia en su página web, teléfono en la habitación, de muy sencillo uso, y se oía genial: cuando llamé a España me parecía que tenía a mi familia en la habitación de al lado. La TV era por satélite, de modo que pudimos ver el canal internacional de TVE, aunque no sé si sería mejor estar sin este "lujo", ya que tuvimos que aguantar a Paz Padilla y personajes similares (los Morancos, oh noooooo).
Más mobiliario: armario espacioso, mesa de escritorio doble, un taburetito para las maletas y un par de cuadros, además de una silla. No tenía persianas (ni en este ni en ningún hotel las había), pero las cortinas eran pesadas y oscuras. En fin, que era amplio y suficiente para la estancia de tres personas durante cuatro días.
Lo más curioso era la tarjeta/llave de la habitación. Nos dieron únicamente una, la verdad es que con eso no estaba demasiado de acuerdo, pero aún así tenía un funcionamiento curioso: no era necesario introducirla en ninguna ranura para abrir la puerta, con acercarla a un receptor era suficiente para que ésta se abriese.
Luego sí que había que meterla en una ranura para que funcionase la electricidad de la habitación y, en el mismo panel, se podía seleccionar varias opciones, como por ejemplo, si hay gente la habitación, si la doncella puede pasar a hacer las camas, si por el contrario no queremos que pasen, y si necesitamos ayuda. Nos costó los cuatro días comprender todo el funcionamiento, pero fue divertido.
Por cierto: al lado de la ducha había un timbre SOS, pero no era muy efectivo, porque yo tiré de cordoncillo sin querer… y allí no apareció nadie. En fin, menos mal que sólo fue una falsa alarma…
Las horas de las comidas eran las siguientes:
- Desayuno: 6:30-10
- Comida: 12-14
- Cena: 7:30-9:30
Como veis, las horas eran un poco tempranas, pero hay que tener en cuenta que allí anochece un par de horas antes, pero en cambio no hay diferencia horaria con respecto a nuestro país, así que se han organizado con dos horas de antelación para aprovechar más la luz solar.
Los tres turnos de comidas eran en buffet libre, lo único que se pedía aparte eran las bebidas, porque también se pagaban aparte (los que llevábamos todo contratado teníamos que pagar las bebidas en todas partes). Había bastante variedad como para no aburrirse de comer siempre lo mismo, o como para poder comer variado sin necesidad de andar con "esto no me gusta". La comida es muy parecida a la nuestra, utilizan los mismos ingredientes, es muy mediterránea, pero la preparan de forma diferente.***** Puntos negativos ******
En realidad los únicos puntos negativos se derivan, yo creo, de una diferencia de costumbres, por la ausencia de bidet, de persianas, las almohadas bajas… Pero en general el hotel era pulcro, aseado, completo y acogedor. Incluso los recepcionistas hacían grandes esfuerzos por entendernos y complacernos (alguno hablaba inglés, pero de español ni papa, y ya se sabe que dos no ingleses hablando inglés puede ser una risa). De hecho, la última noche les pedí un martillo para intentar arreglar mi maleta abollada por las maravillosas Dubrovnik Airlines y el recepcionista tardó un rato, pero al final regresó con el mazador de carne, por ver si me podría servir. La verdad es que es una anécdota curiosa, aunque mi maleta regresó igual de abollada.
En fin, que si vais a Dubrovnik yo elegiría este hotel, porque los otros dos que hay son descaradamente caro uno y descaradamente cutre el otro.
PD: no tengo ni una sola foto del hotel en cuestión porque, en cuatro días, lo fui dejando lo fui dejando… y al final nos fuimos sin hacerlas. Las que os pongo son de la página web, pero son realmente válidas.
Un viajero saludo.