**Situación**
Yo creo que es lo que le hace aún más especial, no sé si es porque esta zona de París me encanta, o simplemente por estar situado en el mismo centro de París, a pocas decenas de metros del punto 0.
La calle es 1, Quai Saint-Michel 75005, París.
La zona es buenísima porque está justo en la entrada al "Barrio Latino" de la capital parisina, donde hay mucho ambiente por las noches, hay muchísimos lugares para comer con mucha variedad (comida turca,griega,italiana,francesa,árabe) y con precios muy económicos. Además, el hotel hace esquina en una cafetería típica francesa con las mesas pequeñas y siempre está llena.
El hotel tiene vistas a la espectacular y elegante catedral Notre Dame de París y está pegado al río Sena (en la acera de enfrente).
**Precio**
El precio yo creo que es muy elevado para ser un 3 estrellas, pero también hay que tener en cuenta la situación inmejorable del hotel. Disfrutamos muchísimo de la estancia allí gracias a lo bien que está el hotel, y a su gran situación que hace que no estés cogiendo tanto metro para todo. Existen dos tipos de habitaciones, las que tienen vistas a Notre Dame, y las que dan a un patio interior. El precio también varía según el día que vayas.
Nosotros fuimos a una habitación que daba al interior porque estaban todas las otras ocupadas, y además, éstas son más económicas. Aún así, aunque diera a un patio interior, estábamos comodísimos en ella.
El precio de la habitación doble interior por noche es de 189 euros. Las otras se elevaban a 200 y algo euros (no recuerdo bien).
El desayuno cuesta 9 euros por persona (pero el desayuno en sí no vale la pena, solo vale la pena por la cafetería con vistas a la catedral).
**La habitación**
Para llegar a las habitaciones hay que subir por un ascensor muy muy pequeño (que caben dos personas muy apretadas), y pasar por un pasillo muy estrecho también.
La habitación es insonorizada. El suelo está totalmente cubierto por una alfombra limpísima y decorada al estilo azulejo de piedra, lo que te permite caminar perfectamente descalzo por la habitación.
Las paredes están empapeladas y decoradas por lo que te hace sentirte muy acogedor dentro de la habitación.
Además, hay dos televisiones enormes de pantalla plana en la habitación. En ambas, cuando la enciendes pero sin poner ningun canal, sale una camara web en directo enfocando todo el rato a Notre Dame. Por lo que puedes ver en directo lo que está pasando fuera del hotel en cualquier momento.
Impacta mucho para bien entrar en la habitación, y encontrarte esa maravilla.
También hay aire acondicionado, como no, hay unos altavoces preparados para colocar el Iphone, hay varios cargadores, varias lámpadas y luces (por ejemplo puedes poner la luz del techo, si quieres tener bastante luz, o unas luces que estan a media altura de la pared y estar más a media luz para relajarte).
El baño está bien, es moderno y tiene todo lo necesario, aunque tampoco es nada del otro mundo.Lo importante es que está limpísimo e impecable.
Las camas son comodísimas, son bien grandes y están las sábanas también impecables.
**Servicio**
Son muy atentos. Cuando llegamos había un chico que hablaba castellano. Sin embargo, otros días había una mujer y una chica que no hablaban castellano, pero puedes comunicarte con ellas en inglés o por supuesto, en francés.
Te ofrecen si quieres contratar un vehículo para llevarte al aeropuerto.
El desayuno para mi gusto no vale mucho la pena, lo único es sentarte y ver Notre Dame desde la sala donde se come, pero nosotros también hay que decir que nos esperábamos un desayuno tipo buffet como hay en casi todos los hoteles a los que he ido. No es así, pagas 9 euros y te traen: un zumo de naranja, leche con nesquik o algo parecido, una napolitana, un croissant, y un panecillo chiquitito con mantequilla y mermelada.
No había embutido, ni chocolate. Por eso nos decepcionamos un poco.Yo creo que es mejor desayunar en uno de los múltiples lugares que hay alrededor del hotel, porque lo dicho, la zona hay mucho donde elegir, y aprovecho para decir que son muy pesados los captadores de gente de los restaurantes/cafeterías, a mi me hacen sentir incómoda.
**Conclusiones**
Para mí es el mejor hotel de los que he estado de largo, yo creo que vale la pena pagar un poquito más y asegurarte el bienestar en tu viaje a París. Antes de ir a este hotel habíamos reservado uno cerca de la Torre Eiffel y aparentemente no estaba mal, y pagábamos unos 50 euros cada uno menos por noche que este, lo que pasa es que no nos gustó nada, y la zona era un poco rarilla de día, asi que de noche ni os imaginéis.
Entonces un día paseando por Notre Dame nos topamos con este hotel y nos impresionó tanto, que decidimos dejar el otro sin pensárnoslo y la calidad de nuestros días en la ciudad cambió radicalmente para bien, ya que es una comodidad poder ir caminando al hotel sin tener miedo a que ocurra nada, teniendo muchos sitios para ir a comer, muchos lugares para ir a pasear, y el saber que llegarás tranquilamente al hotel, y que te encontrarás tan bien acogido , te hace disfrutar aún mucho más del viaje.
Además, hay varias paradas de metro alrededor, y una parada de "Cercanías" (por si quereis ir a Disney!!!)
Por lo que, si os lo podeis permitir, lo recomiendo encarecidamente.
Se ve que está genial y la zona es realmente buena, pero sí es caro. Saludos.