No hace falta ver "Cine de barriada", porque si lo que te apetece es una regresión al mundo de Landa, no tienes más que ir a este hotel. ENtras en su subterránea recepción y parece que van a aparecer todos juntos: la chica yeyé, sor Citröen, Genaro (el de los catorce), Pepe (que vuelve de Alemania), Onofre (que ya tiene un hijo), las que tienen que servir...
Lo digo porque la recepción de este hotel tiene pinta de ser la misma de los años 79, sin cambiar ni los ceniceros tochos ni esas lámparas que son como timones o algo así.
Sin embargo, lo que en cualquier otra "dimensión" a mí me parecería el colmo de la horterez, en el caso del Meliá de Torremolinos me parece de una autenticidad admirable.
Al contrario que la mayor parte de hoteles del mundo, NO VAN DE NADA, no disfrazan su sencillez con un boato impropio del veraneante de chancla y colchoneta. Se trata de un hotel de trato amigable y nada pretencioso en su forma, por lo cuál, precisamente, lo valoro con más generosidad aún. Son pocos los que hoy se atreven a mostrarse con sencillez, y en esete caso la sencillez no está reñida con la comodidad.
Lo que nunca he entendido (a pesar de haber pasado muchísimas noches en este hotel) es el tema de las salidas. Tiene una entrada al nivel de la calle, pero por ahí sólo entran los chancleteros. En ella está el restaurante que creo recordar que se llama "La Proa". En él puedes comer cosas tan normalitas como deliciosas, ya sea paella, pescado frito, ¡costillas!.
Incluso un par de veces que me encontraba mal me prepararon una de las mejores tortillas francesas que he tomado en mi vida, no sólo por el sabor y la textura, sino por el cariño con que me la prepararon.
Ya sé que por cómo hablo parece que trabajo allí, pero no es así. Los recepcionistas son los típicos currantes de toda la vida, ni chavales en prácticas ni ninguno de esos trabajadores que tanto abundan. Son los típicos señores con la sonrisa puesta todo el día, amigables sin ser entrometidos. Siempre tienen un comentario amable, a cualquier hora del día o de la noche.
EL HOTEL: está formado por dos edificios de siete plantas u tiene 289 habitaciones y 7 suites. Casi todas ellas dan al mar.
Como he ido muchísimas veces, alguna que otra vez me han dado una suite a la que yo sólo le habría quitado una especie de estatua de estilo romano que a pesar de su buena disposición y de pasarse toda la noche vigilante, no me dió nada de conversación. De esto hace cuatro o cinco años, así que supongo que el romano está criando malvas, porque la última vez que estuve, hace dos años, estaban terminando de remodelar las últimas habitaciones.
También tienen unas habitaciones que a veces me han dado con un saloncito (con otra tele) y una enorme terraza que hace esquina.
La decoración de antes de las habitaciones la verdad es que se veía muy antigua. Los baños me encantaban, a pesar de todo, porque era en lo que más esmero se veía que habían puesto: con azulejos decorados y tan sencillo como impecable, y es que no siempre hay que ir a un sitio caro para encontrar limpieza, y prueba de ello es este hotel.
La nueva decoración de las habitaciones es más actual, claro, pero a mí me parece más propia de un hotel de hombres de negocios (qué expresión más antigua la mía, ¿no?) que de chancleteros. Además, como dicen las madres, no parece muy sufrida.
¿Y lo contentos que nos contaban los de recepción que nos iban a dar una "de las nuevas"?
El desayuno tipo buffet es lo que menos me gusta, pero estoy empezando a llegar a la conclusión de que el problema lo tengo yo, y no los hoteles, que parecen aplicar la máxima "o calvo o tres pelucas". En este caso, calvo.
Al tratarse de un hotel funcional para turistas, no se esmeran mucho, porque a los guiris que lo frecuentan parece darles lo mismo ocho que ochenta. Es un desayuno como de "vamos a ponernos las botas de grasorra, que se acaba": salchichazas grasientillas, bacon por un tubo, tortilla de patata, batidos que más de una vez me han hecho ir corriendo a contemplar los azulejos del baño detenidamente...
Entiendo que es un desayuno como de "amortizar", y te puedes poner las botas con una variedad de productos increíbles a horas tempranas, como salmón ahumado, chorizamen, pimientos y, si no estoy delirando, juraría haber visto incluso anchoas en salazón. Entenderéis que semejantes mezclas con un batido de fresa son memorables, lo malo es que sólo desvarías el primer día y luego te centras en tu huevito revuelto y tu leche, que combinan mucho mejor ¡dónde va a parar!
Como este hotel a mí me parece un laberinto, sólo podría decir que cada vez que he ido a desayunar me he guiado por el GPS de los guiris, que siempre encuentran la zampa rápido (más aún si es un buffet). Está en la planta superior a la de la salida de los chancleteros, pero supongo que cualquier cobaya sería capaz de encontrar el restaurante con más facilidad que yo.
Luego tiene esas cosas que sólo aprecias cuando tienes menos de doce años, como salón de juegos y reuniones, zona recreativa junto a la piscina y demás.
La playa la tienes cruzando la calle, con sus "cienes y cienes" de chiringuitos, y a poca distancia se encuentra La Carihuela, para comer "algo más mejor". En el peor de los casos, siempre puedes pedir algo de comer a la habitación por un precio módico y a una velocidad inusual.
El hotel tiene cuatro estrellas y un precio aproximado de 75 euros por noche.
A lo mejor no es la oferta que más apetece a cierta edad, pero desde luego está muy bien para una semanita de apalanque con o sin niños, dedicándose únicamente a "chancletear".
06.04.2006 07:57
Jajajaaj...Vacaciones temáticas ALfredo Landa...algo parecido me pasó en un Melía en Mallorca sobre el cual he escrito una opinión, aunque en mi caso el hotel estaba muy bien y el trato era muy profesional así como sus servicios, pero la decoración , pelín caducada. Lo dicho , escelente y simpática opinión. Saludos
11.09.2005 20:58
jajajaja que bueno lo de los batidos y los azulejos....claro que después de la cutrería de buffet que acabo de "disfrutar" en el hotel de mis vacaciones, casi como que me habría hecho ilu tomarme un batidito....
07.09.2005 20:43
Con lo del GPS casi me muero de la risaaaaaaaaaaaaaaa jajaja tienes toda la razon y parece que los pobres no se enteran de nada. Besossssssssss