Buscábamos un hotel para pasar una noche en Ávila con el objetivo de ver la ciudad; después de mirar los posibles alojamientos cuidadosamente, tuvimos que asumir que la ciudad no es precisamente barata en tema de alojamiento y ya puestos elegimos este hotel que parecía muy bonito; y no nos equivocamos.
UBICACIÓN
Inmejorable, ya que se encuentra en plena plaza de la catedral de Ávila, así que más a mano para ver toda la ciudad no puede estar: pegado a la catedral, cerquísima de la Casa de las Carnicerías, que es la entrada más habitual para empezar la visita de las Murallas, y como la ciudad no es grande, pues realmente está a un pequeño paseo de todas las iglesias y monumentos que hay que ver en la ciudad.

Lo peor que tiene, por tanto, es el tema del aparcamiento, ya que no se puede tener todo, estar en pleno centro y aparcar bien no es algo que suela ser compatible; así que el hotel dispone de parking (de pago, por supuesto), pero si no te importa andar un poquito, realmente la ciudad es pequeña y en seguida sales del núcleo urbano de dentro de la muralla; puedes aparcar alrededor de la muralla, hay muchas zonas donde dejar el coche, y si lo dejas cerca del centro de recepción de visitantes que está en la Avenida de Madrid, realmente en 5 minutos estás en la puerta del hotel, no creo que merezca pagar por el parking a no ser que seas muy cómodo o te sobre el dinero!
Por lo demás, situación inmejorable como decía, perfecta para tener todo a mano y ver la ciudad de arriba a abajo teniendo un lugar para descansar en pleno centro de la ciudad.
INSTALACIONES Y SERVICIOS
El edificio del hotel es histórico, como su nombre indica es el antiguo Palacio de los Velada, un palacete que aparece como edificio de interés en las guías de la ciudad pero que no es visitable por el motivo evidente de que dentro han construido el hotel. El edificio en sí es, por tanto, muy bonito, aunque de él realmente sólo queda la fachada principal, con un torreón muy aparente, y el patio interior; el resto del edifico por dentro está totalmente reformado para poder crear espacios para las habitaciones del hotel, pero eso sí, el patio que queda es una maravilla: sólo una de las fachadas del patio es original, con sus arcos de piedra y sus corredores debajo, y ahí han puesto una cafetería en la que tomarse algo es una preciosidad.
Pero empezando por el principio, nada más pasas la puerta principal del palacete, te encuentras con la recepción, sencilla, con 2 o 3 personas atendiendo bastante agradables, ofrecen buen servicio. Y avanzando por el pasillo te encuentras ya en el patio interior con su cafetería, muy agradable como decía, aunque nosotros no tomamos nada, así que no sé cómo andarían los precios; está muy bien decorada, con mesas y sillones muy modernitos y cómodos, una barra al fondo, plantas decorando, un ambiente muy apetecible; además, como se trata de un patio abierto, lo han cubierto por una cristalera y ésta a su vez por unos toldos que pueden echarse o no, así que entra muchísima luz pero no da el sol de pleno, lo que resulta precioso y muy agradable; y como el aire acondicionado en las zonas comunes funciona estupendamente, pues no se tiene calor alguno, así que en mi opinión esta cafetería es la zona del hotel que uno no puede perderse, incluso no estando alojado yo creo que merece pasarse por aquí a tomar algo.
Por unas escaleras al fondo creo que también hay una especie de bar más nocturno, ya que cuando cerraron la cafetería por la noche los camareros nos indicaron que si queríamos tomar algo podíamos ir allí, pero no llegamos a ir, así que no sé qué tal estaría. Adicionalmente, el hotel cuenta también con restaurante, que creo que está nada más entrar al lado de la recepción, y con el salón de desayunos, un salón al fondo del patio central donde además pudimos comprobar que celebran multitud de bodas a lo largo del día y de la noche de los fines de semana.
Aparte de esto, poco más que señalar en cuanto a instalaciones, ya que el hotel no cuenta con nada más que habitaciones y salones para reuniones, bodas y comidas; en estancias y celebraciones es en lo que basan el hotel.
RESTAURANTE
Como dije antes, sólo hice uso del buffet del desayuno, así que sobre la cafetería y el restaurante no puedo opinar. En cuanto al desayuno, el horario creo recordar que era bastante amplio, de 7.30 a 11 más o menos; nosotros bajamos sobre las 9.30 h y no tuvimos absolutamente ningún problema para encontrar mesa, ya que el salón donde se sirve el desayuno es enorme, también acristalado y abierto por arriba, con unos toldos, al estilo de la cafetería, muy agradable también, muy bien decorado y cómodo.
En el centro del salón estaba el buffet, bastante amplio: en la zona de cosas saladas podías encontrar variedad de embutidos, incluido jamón que estaba bastante rico, sobrasada, tomate triturado, variedad de panes, queso con membrillo, etc. En la zona de dulces, 4 o 5 variedades de bollos (donuts, napolitanas, etc), churros, tortitas con chocolate, y bastantes otras cosas que no probé y ya no recuerdo. Zumos variados, café, leche, agua,… En general no faltaba de nada importante, el buffet estaba bastante bien, completo, no de lujo, pero los productos eran buenos y cumplían perfectamente con el objetivo de ofrecerte un desayuno amplio y variado.
EVENTOS
Por lo que se puede ver en su web (http://www.veladahoteles.com/avila/home.php) los eventos, especialmente las bodas, son un elemento fundamental para este hotel; y no es de extrañar, realmente es un sitio muy bonito, te sirven el cóctel en el patio interior, donde está la cafetería, y luego el banquete que nosotros vimos se hacía en el salón donde te sirven el desayuno; me asomé a ver cómo estaba decorado y realmente queda un salón de boda precioso. Si yo me tuviera que casar en Ávila seguramente elegiría este lugar.
Sin embargo, para las personas que no están implicadas en la boda y que solamente quieren usar su hotel para descansar después de patear Ávila, si te pilla un día de bodas como nos ocurrió a nosotros (al menos hubo 2 bodas ese día en el hotel, y no estamos seguros pero creo que en otro salón hubo una tercera) el descanso peude ser difícil.
El primer problema es que te encuentras el patio interior de la cafetería ocupado todo el día; cuando llegamos a mediodía y quisimos hacernos fotos allí, habían cerrado la zona y con un cartel indicaba que estaba reservada para la primera boda de mediodía; bueno, qué le vamos a hacer, cuando volviéramos por la tarde hacíamos fotos, y de milagro las hicimos, ya que por la noche otra vez estaba la zona restringida a los invitados de la otra boda que celebraron por la noche.
En fin, un estrés, es que era sábado y por la ciudad nos encontramos 5 bodas en 5 iglesias y el ayuntamiento, está claro que era un día elegido por muchos abulenses para casarse, y desde luego en el hotel no faltaron.
Pero si bien esto al fin y al cabo puede incomodarte más o menos pero no es mayor problema, el problema vino por la noche; en principio yo pensaba que este tema lo tenían perfectamente dominado, ya que las dos habitaciones que nos dieron (tuvimos que cambiar de habitación, como luego explicaré) estaban muy alejadas de la parte de la cafetería, donde estaba todo el jolgorio; pensé que lo tenían bien pensado y que te daban las habitaciones lejos de esa zona para que las bodas no te molestaran, y en teoría eso debía haber pasado.

Pero cuál fue mi sorpresa cuando por la noche, cuando llegué a dormir sobre la 1 de la madrugada, apago la luz y me encuentro con que parecía que tenía la discoteca en la habitación! No sé si tuvimos mala suerte porque justo la zona de discoteca estuviera más cerca de donde teníamos la habitación, y estábaos en la planta 1, así que quizás aunque estábamos lejos del patio central, la gente de la boda se trasladó a otro lado (porque en el patio ya no estaban cuando llegamos) y justo ese bar o discoteca nos pillaba más cerca. El caso es que me acordé de la boda bien, a las 2 de la mañana yo seguía sin poder dormir, se reconocían todas las canciones perfectamente y estaba que me tiraba de los pelos! Llamé a recepción a preguntar cuánto les quedaba a los de la boda, y con voz de “ya se están quejando”, me dicen que aún les quedaba hasta las 3! Y me dicen que lo más que pueden hacer es cambiarme de habitación, claro, no tengo otra cosa que hacer a las 2 de la mañana que hacer las maletas, despertar a mi marido que sí había conseguido dormir, y ponerme a cambiar de habitación, muy lógico; así que les dije que no, que me quedaría sin dormir, y cuando volví a la cama misteriosamente a música dejó de escucharse, supongo que ante la queja bajarían el volumen, que es lo que deberían haber hecho desde el principio. Yo entiendo que con las bodas ganan mucho más que dejándome dormir a mí, pero no se puede estar con ese ruido a esas horas!HABITACIONES
El hotel tiene 145 habitaciones, y según leí sólo una suite, que supongo que estará en el torreón que se ve en la parte delantera; luego entiendo que también habrá habitaciones mejores y peores, pero en principio no se puede reservar en la web más que un único tipo de habitaciones, así que será todas parecidas. Nosotros íbamos dos parejas y habíamos pedido que si se podía nos dieran cama de matrimonio; y no hubo problema, nos dieron cama de matrimonio, no sin antes indicarnos que las habitaciones con cama de matrimonio estaban en la planta alta, eran abuhardilladas y para llegar hay que subir un piso andando. Bueno, no nos pareció mayor problema, hasta que llegamos: la habitación en sí estaba bien, un poco chiquitita, sobre todo por el efecto de la buhardilla, pero el principal problema vino por el enorme calor que había!
Suponemos que al estar en la buhardilla pegaba mucho el sol y aquello nada más entrar era una sauna, ya podías poner el aire a tope que no daba para enfriar aquello; así que, vista la situación, pedimos que de dejaran de cama de matrimonio y nos dieran una donde se pudiera dormir fresquito!
Así que nos cambiaron las habitaciones a otras dos contiguas que estaban en el primer piso, andando bastante hacia el fondo, en una zona de edificio anexo al principal; nos costó bastante encontrar la habitación la primera vez porque los carteles están fatal puestos para llegar a los números que teníamos nosotros, pero bueno, una vez encontrada esta habitación era bastante mejor que la primera, sobre todo por la amplitud, que no era comparable, muchísimo más grande; así que acertamos pidiendo el cambio.

Básicamente ambas habitaciones tenían lo mismo y la decoración era prácticamente idéntica, se diferenciaba sobre todo por el tamaño el espacio libre. Así que voy a describir la habitación no abuhardillada porque poco difería de la otra, aparte de en el tema de tener la ventana en el techo, como toda buhardilla que se precie.Entrando en la habitación, un pasillo (que no existía en la abuhardillada) donde estaba el armario y enfrente una tabla de planchar y el baño; en cuanto a éste, también bastante más amplio que el de la habitación abuhardillada, estaba bastante nuevo, reformado, agradable, limpio; contaba con espejo de aumento, secador (que no secaba nada de nada, no tenía potencia alguna), teléfono, botecitos variados de champú, etc., encimera del lavabo amplia, W.C, bidé y bañera; el mayor inconveniente del baño es que para darle el toque palaciego la grifería no es monomando, sino la típica de dos grifos, que desespera un poco sacar el agua a la temperatura correcta.
Pasando el pasillo de entrada, dos camas juntas de 90, con ropa de cama muy del lugar, estilo palaciego, muy adecuadas al tipo de alojamiento pero sin caer en exceso en lo antiguo; en general todo el ambiente y los muebles eran muy adecuados, a mí me parecieron lo justo para adecuarse al lugar en el que estábamos sin excederse en tema de antigüedades, simplemente dándole un ambiente señorial y palaciego. A los lados de las camas, sus correspondientes mesillas con sus lamparitas, encima de ellas el teléfono, una libretita con un bolígrafo y dos caramelos del hotel. Frente a la cama, un escritorio con una silla y uan butaca, siguiendo la tónica de mobiliario señorial. Y también un mueblecito dentro del cual estaba el minibar (de pago, por supuesto) y encima una televisión que bien podían cambiar, negra, pequeña, de tubo, de las que ya no se ven desde hace 5 o 6 años; no llegamos encenderla siquiera, pero vamos, que es un detalle que va tocando cambiar.
Lo que me pareció muy mal es que publiciten la habitación con caja de seguridad y en la práctica no haya ni rastro de ella; cuando me dieron la habitación abuhardillada, busqué la caja fuerte y al no encontrarla llamé a recepción y me dijeron que esas habitaciones de matrimonio no contaban con caja fuerte; bueno, pensé, como la habitación es pequeña debe de haberme tocado justo la zona de habitaciones sin caja fuerte.
Pero claro, cuando me cambiaron de habitación y tampoco había ni rastro de caja fuerte ya vi que algo falla, ya que dos de dos no pueden estar sin caja fuerte si se dice que es un equipamiento de la habitación; no me parece bien y es para poner una reclamación. Igual que la carta de almohadas, supuestamente disponible y ni rastro en ningún lado de las posibles almohadas para elegir.

Lo que sí había, afortunadamente, era aire acondicionado y en este caso ya no hacía tanto calor y enfriaba bastante bien; y gracias a él conseguimos sobrevivir al intenso olor a tabaco que había en la habitación; debimos tener mala suerte ya que la habitación de mi hermana, que era idéntica y contigua, no olía en absoluto, pero desde luego en la nuestra era como si alguien se hubiera matado dentro a cigarrillos. Supongo que el olor se ha debido quedar impregnado en los muebles, cortinas y ropa de cama de la época que sí se podía fumar dentro, pero empieza a tocar que se den cuenta y pongan unos cuantos ambientadores para intentar con ese olor apestoso a tabaco!Aparte, el hotel contaba con servicio de habitaciones, del que no hicimos uso, y wifi gratuito en la habitación por medio de una contraseña que te facilitaban en recepción, algo de lo que normalmente habríamos hecho uso pero no en esta ocasión, así que no sé qué tal funcionaría.
Finalmente señalar que nuestra habitación no tenía la más mínima vista, daba a unas casas en la parte trasera del hotel, y como encima estábamos en primera planta ni siquiera teníamos altura para compensar; debe haber muchas tras habitaciones mejor ubicadas en cuanto a vistas, pero no la nuestra desde luego, que sencillamente no tenía vista alguna.
PRECIO
Barato no es, desde luego, pero vistos los precios de la ciudad al final deja de parecerte tan caro; por lo que vimos, no hay demasiada oferta hotelera, así que a falta de mucha competencia pues los precios son elevados. La habitación a finales de julio nos costó casi 100 € para dos personas, con desayuno incluido, que no es nada barato, pero por el mismo precio había otros hoteles con bastante peor pinta, así que dentro de lo que cabe la relación calidad-precio está bastante bien comparada con el resto de las opciones, y considerando que estás dentro de un edifico histórico pues también el tema mejora…
EN RESUMEN
Un hotel de excelente ubicación para visitar el ciudad de Ávila, del que uno no puede perderse el encanto de su patio interior, y al que volvería siempre que me asegurasen que no iba a haber bodas ese día!
Excelente opinión!! Tendré el hotel en cuenta. Un saludo!