El pasado mes de marzo viajé a Nueva York, era un destino que teníamos en mente mi chico y yo desde hace algún tiempo, y se dio la circunstancia de acumular muchos días libres en el curro y nos pusimos como locos a planificar el viaje.
Teníamos libertad para decidir las fechas así que miramos distintas opciones, para que nos saliera lo más económico posible, sin que el hotel llegara a ser un cuchitril. Hay tantísima variedad de hoteles que nos volvíamos locos, así que fui a una agencia de viaje y me habló del hotel Pennsylvania, así ya teníamos una pequeña referencia sobre los hoteles allí.
A este hotel se le conoce en muchas webs como el hotel de los españoles, porque es por lo visto una de las opciones prioritarias en cuanto alojamiento que más turistas españoles recibe. De hecho si os metéis en su web el segundo idioma que te deja seleccionar es el español.
Cuando ya teníamos más o menos decidido los dos o tres hoteles que queríamos empezamos a navegar por la red, para ver los paquetes de vuelo + hotel. La web que mejores precios nos daba era www.muchoviaje.com . En principio 7 noches en régimen de solo alojamiento y el vuelo directo al aeropuerto JFK de Nueva York: 720 euros por persona!!
El precio era muy bueno pero seguimos comprobando en distintas páginas de internet y cuando finalmente nos decidimos por comprarlo allí el precio se había incrementado en 785 euros por personas. Aún así si lo pensáis es un precio estupendísimo para visitar la Gran Manzana. El paquete incluía vuelo directo con la compañía Delta Airlines y el alojamiento en el Hotel Pennsylvania. Además los horarios de los vuelos eran muy bueno porque el vuelo de ida salía a las 10.00 de la mañana y el de vuelta a las 18.00 de la tarde, aprovechábamos al máximo el viaje. Así que lo compramos.
La (mala) fama del hotel
Si buscáis información del hotel por internet, vais a encontrar opiniones de todo tipo, desde gente que dice que es horrible, hasta personas que dicen que es la mejor opción para alojarse barato en NY.
Mi compañera de piso se alojó una vez allí y me dijo que para el precio no se podía pedir más, y que la ubicación es excelente. Fue sobre todo la estupenda situación del hotel lo que nos hizo decantarnos definitivamente por él.
Situación
El hotel está en la 7ª Avenida entre la calle 32 y 33. La parada de metro a la que se corresponde es la de Penn Station, si mal no recuerdo.
El edificio ocupa casi una manzana, es inmenso. Justo en frente está el Madison Square Garden, muy cerca, a unos 5 minutos caminando está el Empire State Building, y subiendo de frente Times Square, en definitiva muchos puntos de interés turístico súper cerca.
Llegada al hotel
Llegamos sobre las 15.00 de la tarde al hotel. Nada más salir del metro comprobamos la magnitud del edificio,
Fotos de Hotel Pennsylvania, Nueva York
bueno, eso y nuestro asombro de ver tantas pantallas luminosas en las calles. El hotel es tan grande que en el hall antes de llegar a la recepción, hay bajos comerciales de tiendas de souvenirs, de entradas para los teatros, de kiosko e incluso hay una cafetería-restaurante-diner que se llama Lindy’s. Se puede acceder a ella desde el hotel o desde la calle. Pues bien esta cafetería tiene fama por su cheesecake, que algunos creen que es el mejor de NY. Yo al final no lo probé pero sí desayuné un día allí y nos costó un ojo de la cara, un café y dos baggles con mantequilla, así que si los cheesecake son tan populares, me imagino que serán mucho más caros.
Al llegar al mostrador de recepción había una eteeeeeeeerna cola de gente esperando para hacer el check-in. Por lo visto es la tónica habitual del hotel porque tenían hasta vallas como en los conciertos para distribuir a la gente.
Por fin llegó nuestro turno. La recepcionista inmediatamente nos habla en español, es una chica latina llamada Raquel. Fue muy amable. Yo había leído en foros que cuanto más alta estuviera la habitación mejor así que se lo comenté a la recepcionista y nos dieron la planta 17, si mal no recuerdo…. Nos dio dos tarjetas y nos la metieron en un cartoncito donde viene un plano de NY. Nos dijo que como ya lo teníamos previamente pagado no hacía falta que fuéramos a recepción a hacer el check-out porque directamente antes de las 13.00 horas podíamos dejarla en la habitación y cerrar sin más.
Tomamos el ascensor, uno de los 10 que hay en frente del hall. Y al salir, pasillazos enormes la derechas y otros tanto a la izquierda, totalmente enmoquetados. Cogimos el pasillo de la izquierda y al final a la derecha otro pasillazo… nos sentíamos como en el Resplandor. Y por fin dimos con la habitación!!
Habitación(es)
Se me cayó el mundo a los pies cuando la vi!!! ¿Por qué?? Lo primero por lo enanísima que era la cama. Todo el mundo me dijo que las camas en los hoteles americanos son gigantescas… Pues esta nada de eso, una enanez!!
El baño, cutre, cutre, cutre. Disponía de secador, sobrecitos de gel, una cortina que en su origen sería blanca, y los sanitarios igual, normalitos, aunque tan antiguos que no tenían ningún lustre. Había dos toallas de baño y una solo de lavabo.
El armario es de esos que tienen perchero frontal con capacidad para dos camisas como mucho, muuuuuy estrecho.
Además había una televisión y poco más unas lámparas antiquísimas, y ya.
En resumen, una caja de cerillas. Yo indignada, no daba crédito a la cutrez. Mi novio me intentaba calmarme diciéndome que nos había salido muy bien de precio el viaje y que esto era un riesgo que corríamos… Nos fuimos a dar una vuelta por la Gran Manzana y cansadísima me fui a dormir en el habitáculo.
DÍA 2
Madrugamos el domingo para ir a ver una misa de Gospel. Me di una duchita, con mis chanclas puestas porque soy un poco escrupulosa, y primera sorpresa de la mañana: el secador de pelo NO funciona. AAAAAAAAARG!! Horror!!!
Con el pelo empapado y con el fresquito mañanero salimos a hacer la ruta que teníamos planeada, jurando y perjurando que a la vuelta iba a pedir un cambio de habitación.
Llegamos por la noche y nos pusimos directamente en la cola del hotel. Estaba otra vez Raquel, la recepcionista que nos hizo el check-in. Lo primero que le dije es que el secador no funcionaba y ella me contestó amablemente que me lo cambiarían. Luego le pregunté por qué la cama era tan pequeña, y ahí ya me contestó un poco más borde. Supongo que esto le suele pasar a más de un turista, porque me replicó que a la hora de hacer la reserva hay que especificar que queremos una cama King, y no una cama estándar que es la que nos dieron la primera vez. Por lo visto hay normal, King y super King-size bed.
Al insistirle tanto me dijo “Bueno les cambio de habitación pero en futuras ocasiones tienen que especificar la cama que quieren al hacer su reserva”.
Nos fuimos super contentos, hicimos nuestras maletas y descendimos a la planta 8ª.
Esta habitación era considerablemente mejor que la primera. La cama grandota, el baño mejor, la habitación mucho más grande en general. Corriendo fui al baño y todo Ok. Si tengo que sacarle alguna pega sería que olía un poco a tabaco la habitación así que me imagino que sería de fumadores.
Ni esta habitación ni la anterior disponían de mini nevera.
Esa noche ya dormí más tranquila.
DÍA 3
Nos despertamos ese lunes con un chaparrón horrible, así que decidimos dedicar el día a las compras.
Llegamos al hotel a las 7 de la tarde. Subimos la habitación reventados y en parte empapados deseando descansar un poco antes de ir a cenar por Times Square, ignorando la sorpresita que nos estaba esperando en el hotel.
Entramos a la habitación y tachan tachan… no había luz!!! I can’t believe it!!!
Dejamos las bolsas encima de la cama y otra vez bajamos a recepción!!!
En la cola de espera nos encontramos con un vigilante de seguridad al que le preguntamos si había habido algún tipo de problema con la electricidad del hotel o algo y nos comentó en español, porque era un latino, que algunas habitaciones se habían quedado sin luz porque la instalación era muy antigua. Nos aconsejó que en recepción pidiéramos que se nos compesara con una habitación mejor o que nos devolvieran parte del dinero… La verdad que fue bastante apañado el tío.
En recepción directamente nos dieron una habitación nueva… Yo estaba flipándolo… Íbamos a habitación por día…. Esta vez era la planta 11.
Hicimos la maleta a tientas porque no veíamos un carajo y fuimos ya esperándonos cualquier cosa a la nueva habitación.
Al salir del ascensor ya nos imaginábamos que la habitación iba a ser infinitamente mejor porque el hall de los ascensores estaba más cuidado con asientos y florecitas, todo menos cutre que las plantas anteriores en las que habíamos estado.
La habitación no era tan grande como la anterior, la del día 2, pero la habitación era plana, la cama grandecita, tenía nevera, y al entrar al baño los geles, jabones, etc, etc, era de mayor calidad, en los envoltorios ponía SPA y era de colores y olores mucho más llamativos. Las toallas con un rizo super gordito y super nuevas, vamos estupendas!!! Así que lo último que me quedaba por comprobar era el secador… NO FUNCIONABA.
Llamé por teléfono a recepción y dijimos que nos quedábamos con la habitación siempre y cuando esa misma noche tuviera un secador de pelo nuevo. Me dijeron que sin problema. Esa noche me dormí y el secador seguía sin funcionar…
A la noche siguiente tuve que insistir en lo del secador poniéndome ya un poco borde en recepción. Hasta tres veces tuve que llamar hasta que alguien a las 23.00 horas nos trajo un secador de mano normal y corriente de más potencia que los que había en las habitaciones.
El resto de nuestra estancia allí fue correcta.
Recomendaciones y consejos
Si os decantáis por el hotel os recomiendo que pidáis directamente la planta 11ª o incluso la 12ª, aunque nosotros no estuvimos en esta planta, pero un día nos equivocamos y sin darnos cuenta bajamos en esa planta. El hall tenía una pinta muy muy buena, y por nuestra experiencia de 3 plantas y 3 habitaciones allí, a mejor hall, mejor habitación, por lo que intuyo que esa planta debe tener mejores habitaciones.
Pedir por supuesto cama King sobre todo si sois muy altos porque la estándar es pequeña hasta para mí que mido 1,65 cm.
Antes de reservar, si lo hacéis a través de alguna web, comprobad los precios, porque este hotel suele estar ofertado en casi todos sitios, por lo que es posible que el precio varíe.
Y estad abiertos a que los hoteles americanos no son como los que estamos acostumbrados, la calidad suele ser inferior, pero este está limpio que es lo importante. Lo que pasa es que como es bastante viejo pues aparenta cierto abandono, pero yo doy fe que las limpiadoras pasaban todos los días a hacer la limpieza de la habitación.
Resumiendo
¿Volvería a este hotel??? Quizás sí. A lo mejor si encuentro algo que incluya desayuno por un poco más me iría a otro porque nos ha restado mucho tiempo buscar un lugar para desayunar todas las mañanas. Yo prefiero desayunar tempranito e irme a descubrir las ciudades en los viajes que suelo hacer.
En cuanto a la localización para mí es perfecta para ir a conocer la ciudad sin perder mucho tiempo en los desplazamientos.
Ahora que han pasado unos meses de mi viaje, tengo una opinión del hotel con otra perspectiva a la que tenía al principio. Tanto cambio de habitación es para mí un hecho anecdótico porque bien es cierto que todos los problemas que tuvimos allí, tuvieron una rápida solución por parte del personal del hotel, que también os digo que fueron bastante hospitalarios y amables.
En general califico mi estancia como positiva. Volveré a NY eso es seguro y quizás el hotel Pennsylvania sea la opción que elija para alojarme.
Más información, a través de su web:
www.hotelpenn.com
Besos.
13.07.2011 12:54
Excelente!
02.08.2010 17:49
E.opi. Algún día me gustaría visitar Nueva York o pasarme una temporadilla por allí. Por cierto, yo siempre en los viajes me llevo mi secador, que aunque es un trasto más, me quito de imprevistos. Un besooo
21.06.2010 14:31
Te he puesto un excepcional, es completísima la información. Ojalá pudiera ir, aunque solo fuera por ir a Nueva York