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Yo estuve en este hotel en julio de 2008. Las cosas negativas ganan con ventaja a las positivas.
Las negativas: - Los ascensores, un infierno. Pocos y muy solicitados. En hora punta, mejor las escaleras, por alto que esté tu piso. - La piscina, masificada. Coger dos tumbonas seguidas tiene premio (pese a que hay un montón de ellas... para poca piscina). Están todas ocupadas por toallas sin dueño. - Uno de los días clausuraron una zona de la piscina a las 5 de la tarde para echar cloro (o algún producto para su mantenimiento). - En el comedor, por mucho que calcules para llegar cuando hay menos gente, nunca aciertas: o está lleno, o las mesas libres no están recogidas. - Cuando ya tienes tu mesa faltan platos limpios y tienes que volver a esperar. - Se oye hablar a los de la habitación de al lado. - Los camareros de las cafeterías están saturados. Optamos por coger nosotros la comanda y llevarla a la barra. - El todo incluido es "casi todo" incluido. Por ejemplo, las botellas de agua y las bolsas de patatas sólo son gratis hasta el mediodía. Después tienes que pagar por ello.
Cosas buenas: el personal (escaso) es muy agradable, la playa está muy próxima al hotel y no hay demasiada gente, la zona es tranquila, las habitaciones están limpias, el baño era amplio, comida variada...
Seguramente, en temporada baja el servicio habría sido mucho mejor.
al de 241 habitaciones dobles y 8 individuales, así como 4 suites y 52 apartamentos-estudios. También cuenta con una peluquería, un bar y un restaurante climatizado. Los...