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Hemos visitado este hotel hace unos días (Mayo- 2011) , pareja y dos niños, y nuestra estancia ha sido muy agradable. Hemos tenido una habitación con dos estancias: una `para los niños y otra para adultos, con una terrazita que daba a un lado de la piscina. La piscina es muy coqueta y sobre todo muy util para los niños. La playa esta a 30 metros del hotel, aunque en Ibiza lo bueno es ir visitando cala tras cala a cual mejores. Tiene una pequeña zona ajardinada, con unas palmeras y unas mesitas que probablemente sea la zona mas importante del hotel, porque en ella confluyen la mayoria de los huéspedes, los cuales según he podido constatar se conocen desde hace años (la mayoría son extranjeros pero muy sociables). Además en esta zona es muy agradable disfrutar del servicio de Bar, ya que los precios de este son muy aceptables, no como otros hoteles donde los precios estan disparados, de forma que aquí no te da pereza tomarte tus cervecitas, tus cafés ó tus copas. El edificio es de formato antiguo pero está muy bien acondicionado para ser un hotel de 2** ( solo tiene dos plantas). El aparcamiento yo no he tenido problemas, aunque es verdad que he ido en Mayo, me imagino que cuando llegue Julio ó Agosto, la zona estará mas abarrotada como ocurre en todas partes. Lo mejor de todo es el personal que trabaja en el hotel; todos superamables y que incluso te tan opción a compartir experiencias con ellos. Las vistas de la Bahía de San Antonio desde el hotel son muy agradables. La calle de la espalda está llena de bares y locales típicos de zona de playa, desde restaurantes a sitios de copas, supermercados, heladerías, etc. La relación calidad / precio, es espectacular. El buffet para ser un hotel pequeño es muy aceptable.
En conclusión yo lo aconsejaría para estancias familiares, con niños, y sobre todo en Mayo, Junio ó Septiembre; pero no por nada si no porque en Julio y Agosto al igual que ocurre en todos los sitios de playa y por supuesto en toda Ibiza el acumulo de gente dificulta el disfrute de la isla.