Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 21 miembros de Ciao
No ha sido un invierno para moverse mucho debido a las inclemencias del tiempo y sin embargo, hemos tenido la oportunidad de visitar lugares para "quedarse" como les digo yo, lugares para disfrutar del confort como si estuvieses en tu misma casa y disfrutar de la compañía y de todo lo que nos rodea. Hemos escogido bien para pasar un fin de semana largo o simplemente una noche para descansar del entorno de siempre. La idea de visitar Carboneras después de tanto tiempo me hizo recordar el pasado cuando esto era pura naturaleza salvaje y nos había ningún sitio donde pasar la noche salvo que se practicase el camping salvaje.
Ahora sin embargo, parece que los hados se han confabulado para hacer dos noches como si fuesen una escapada en el tiempo y me rodeara de una atmósfera que bien me daría el descanso y la no necesidad de salir del establecimiento escogido, que ha sido todo un acierto gracias a las recomendaciones de un profesional del ramo.
Merecía la pena disfrutar de la compañía con tan peculiar decorado y los servicios que presta; la recogida del aeropuerto y del tren por parte del hotel me parece novedosas sin estar incluidas en el precio total de los servicios. Y por supuesto también, el hecho de disfrutar de los servicios del spa ya es casi necesario sobretodo cuando el tiempo no acompaña para salir ni recorrer los alrededores.
La construcción es modernista, dispuestas en cubos donde sobresale la gran cristalera que da al mar, allá irritado por las tormentas de este invierno. Y a pesar de todo, hace descansar porque está en plena naturaleza, aún se ha respetado el ambiente un poco salvaje de toda esta parte de Carboneras. La terraza ofrece además del descanso de sus muebles de mimbre oscuro y tapizado beige, la visión de la playa con sus conos rocosos que hoy, este invierno, se han vuelto más que un decorado de película de naufragios por las tempestades que asolan este rincón.
Tiene 33 espacios reservados a los clientes de los que se puede escoger habitaciones standard o suites que están diseñadas para ofrecer el máximo confort. En concreto se puede disfrutar de un cuarto de baño para no salir de él con el jacuzzi que siempre da la oportunidad de relajarse cuando el hotel se convierte en el centro o eje principal de un fin de semana.
Los servicios que se pueden encontrar en la misma habitación también son del tipo alto standing, servicios de internet, minibar, pantalla de Tv LCD, la enorme terraza con las vistas de este mar embravecido y la piscina solitaria. La decoración en beige y maderas oscuras nos ofrece el confort y el relajamiento mental que vamos buscando.
Los servicios de golf que se encuentran a 15 minutos tenemos que dejarlos para otra oportunidad con más sol y más entrada la primavera. Y sin dudas, el spa se convierte en el paraíso para dos cuando hay tan poca gente en el hotel. No hemos contratado servicios de masajes con tratamientos que van desde la cromoterapia, aromaterapia, ozonoterapia y las últimas técnicas de relajación, que son impartidas por profesionales cualificados; pero sí nos hemos perdido en el rincón de las piscinas a chorro y las diferentes temperaturas que dan al cuerpo un masaje beneficioso y relaja hasta el más tenso. 150 metros cuadrados para dos creo que es suficiente para sentirse el dueño del paraíso. La piscina interior climatizada también ha contribuido a que se pueda disfrutar de un baño nocturno con cristalera capaz de hacernos perder en la tormenta que se ha formado sobre el mar cercano.
La habitación doble aunque con cama de 180 cms de ancho hace que el sueño sea placentero y nos proporcione descanso de la rutina diaria. También tiene un salón de actos con capacidad para 25 personas ofrecido para eventos especiales.
De la cocina hay que destacar su sabor mediterráneo con los platos propios de la zona que también pueden ser disfrutado en la cafetería o en el restaurante con vistas al mar. Las zonas comunes decoradas en blanco con madera naturales también dan la oportunidad de poder entablar conversación con los pocos clientes que se hospedaban durante ese largo fin de semana.
El precio está comprendido en esta franja especial que ofrecen los hoteles para el período actual de crisis, teniendo la oportunidad así de visitar sitios que en otro momento es imposible por la cantidad de público y por los precios fuera de contexto que se ofertan.
Con otro tiempo se puede pasear por los alrededores, pues la naturaleza aún está poco desvirtualizada por el hombre en este rincón; aunque ha sido más paisaje a través de los cristales que motivo de pasar el tiempo debido al invierno que estamos sufriendo.
Aún a pesar de todo, los servicios y el entorno hotelero hace agradable el descanso y la charla cuando no se lleva otro fin que el de desconectar de todo.
La verdad es que tomamos nota para una visita con mejor tiempo, pero que también esté lejos de la época vacacional o fiestas que, se según me cuenta, se convierte en un hormiguero.
Información y reservas: Hotel Valhalla Spa **** c/ Mojácar 14 - 04140 Carboneras (Almería) tel. 950 130 444
*Cómo llegar:
Desde el aeropuerto de Almería: por la A7, dirección Murcia, salida Carboneras, luego por la N-341 hasta llegar a Carboneras.
*Precio:
Habitacion Doble Premium (Precio por hb y por Noche) Alojamiento y desayuno 178,04 € (IVA incluído)
11.03.2010 16:26
hombre......con crisis y todo me parece un poco caro..........
05.03.2010 23:17
¡¡Peazo de hotel y de opi!!
05.03.2010 15:56
Un pelín caro, pero sin duda lo vale.