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La semana pasada estuve 4 noches en este hotel de Puigcerda. Está situado justo al final del pueblo, en el inicio de la carretera que lleva a Llivia y junto a la antigua frontera con Francia. En dos minutos caminando llegas a territorio francés.
El jardin del hotel es fantástico. En un lado del edificio tiene una terraza con mesas para tomar algo, entre bonitos arboles, que se está muy bien. En el otro lado dispone de piscina, jardín y parque para que juegen los niños.
Las habitaciones están muy bien. Son amplias, con lavabo con todo lo necesario. El suelo es de gres, y eso la hace algo fría. No dispone de aire acondicionado, pero realmente en Puigcerda no hace mucha falta. Pero la semana pasada, en pleno julio, alguna noche lo hubiese puesto. Al estar cerca de la carretera, el tener que abrir las ventanas hace que moleste el ruido de los coches...
El restaurante es magnifico. El trinxat de la Cerdanya, plato típico de la zona, lo hacen como nadie... Y hace 40 años, ya lo hacian así de bien.
Las zonas comunes, como salones o bar interior, estan algo trasnochados. Todo y que la tele es una mega pantalla plana de no se cuantos millones de pulgadas, los sofas son del siglo XIX.
Dispone de amplio parking. La situación es muy buena, ya que al no star en el centro de Puigcerdà, en el caso de tener que salir hacia otro sitio no tienes que atrevesar elpueblo, que en seg´n que epocas es complicado, por la gran afluencia de turistas.. La pega sería que para ir al centro de Puigcerdà tienes que coger el coche, o darte un paseito de 20 minutos, en subida...
Del precio nunca hablo, ya q edepende de la temporada, fin de semana, habitación, etc... En habitación doble sin desayuno, entre semana han sido 71 por noche. Justo para un tres estrellas.
total de 54 habitaciones. Cuenta con recepción, bar, restaurante, sala de tv, parking y esta rodeado de una amplia zona ajardinada y una piscina climatizada en verano.