Este inicio de febrero, como todos sabéis, ha sido bastante frío, aquí en el sur tampoco es que hayamos llegado a mucho, pero ha sido un frío de lo más considerable para nosotros que estamos acostumbrados con ir con poco cosa en invierno por la calle, así que... ¿qué pegaba? Pues una estupenda tarde de peli, palomitas, mantita y risas con las amigas, normalmente no le prestamos demasiada atención a la película que ponemos, pero ésta nos gustó.
La elección de la peli
Mi amiga tenía unas cuantas allí por casa, y como siempre hicimos votación, quitando dos o tres que ya habíamos visto todas, ninguna nos sonaba, se nota que estamos puestas en cine, así que ella que las había visto y era la dueña y ama de la casa, elegió.
Argumento
En el sistema existente el tiempo es dinero, en él los ricos viven para siempre y los pobres viven al día, teniendo que pedir tiempo prestado o bien robándolo. Will Salas, un pobre, es acusado y perseguido por un asesinato que no ha cometido, mientras escapa de la "justicia", decide delinquir para acabar con el sistema y no haya pobres y ricos.
Personajes
Will Salas, interpretado por Justin Timberlake, es un hombre pobre que por cosas de la vida acaba teniendo un montón de tiempo, o sea, siendo rico. Es acusado de asesinato y se ve obligado a huir. Su meta es destruir el sistema y que no haya ricos y pobres.
Justin Timberlake no me gusta como actor, su papel en esta producción no es malo, pero tampoco llega a ser gran cosa su interpretación, desde mi punto de vista es más bien mediocre.
Sylvia Weis, interpretada por Amanda Seyfried. Es la hija de Philippe Weis, dueño del banco Weis. La chica según el padre es algo imprudente y siempre va acompañada de guardaespaldas. Will la secuestra, es su seguro de vida, se enamoran y trabajan juntos para llegar a cumplir el sueño de Will.
¿Qué decir de ella? Es una estupenda chica florero, tras su actuación en Chicas malas, para mí no ha hecho ningún gran papel, quitando a la ingenua Caperucita Roja. Sí, tiene una cara bonita, un buen cuerpo, pero como actriz no me comunica nada.
Fortis, interpretado por Alex Pettyfer. Es un ladrón de tiempo, será uno de los responbles del inicio de la secuela.
Su interpretación me parece aceptable, es un malo no de los más malos, pero sí bastante pícaro y bribón.
Raymond, interpretado por Cillian Murphy. Es un guardián del tiempo, una especia de hombre de negro, por tal y como va vestido y aparece. Su misión no es que haya justicia, sino que el tiempo siga estando donde tiene que estar.
Creo que es la mejor actuación de toda la película, me quedé con ganas de que saliese más veces, le sienta bien el papel que hace.
Principalmente éstos son los personajes más importantes para mí.
Desarrollo
Al inicio de la película, una voz en off nos explica un poco de qué va todo, en el mundo donde viven la gente ya no envejece, se ha conseguido eliminar ese gen y las personas sólo crecen hasta cumplir los 25 años, a partir de ahí siguen viviendo pero con el cuerpo de una persona de 25.
Al cumplir esa edad, el reloj del tiempo se activa, cada uno tiene un año de vida, ese año se va consumiendo según pasa el tiempo, pero también es moneda de cambio, ya que no existe el dinero, se compra con tiempo y al trabajar se cobra tiempo, hay ladrones de tiempo, hay gente que tiene mucho tiempo y gente que vive al día.
Como en todas partes los repartos nunca son justos, la ciudad se divide en franjas horarias, en cada franja horaria viven personas que tienen cierto tiempo, es decir, una especie de estatus social, está la zona de los que viven al día, de los muy ricos, de los ricos... Para evitar la superpoblación, empiezan a subir los precios, con el fin de que los pobres no puedan mantener ese nivel de vida y acaben muriendo al acabárseles el tiempo, esto sucede cuando su reloj, que está marcado en el brazo se queda a cero.
Empezamos la aventura en la zona pobre, en casa de Will Salas, en esta escena vemos como el tiempo es transferible, cada uno puede darle tiempo a quien quiera y también quitárselo. La madre le da a Will 30 minutos, antes de salir a trabajar, para que pueda comer. Cuando Will llega al trabajo ve que de nuevo han subido los precios, encima a la hora de cobrar le dan tiempo de menos por no haber alcanzado el nivel de producción.
Will va a un bar donde le espera su amigo Borel, en el bar hay un señor rico que está invitando a todo el mundo a copas, Will se acerca y le recomienda que se vaya de ahí, ya que de lo contrario tarde o temprano alguien vendrá, le quitará su tiempo y acabará muriendo. Al tipo parece no importarle lo que Will le dice, ya que continua a lo suyo. Tal y como nuestro protagonista había vaticinado, la banda de Fortis, un ladrón de tiempo, llega al local, todo el mundo sale corriendo, pero Will se queda escondido esperando poder ayudar. Fortis le propone pelear por el tiempo, ya que no ve justo matarlo directamente, la pelea consiste en agarrarse del brazo (manera de intercambiar tiempo) y luchar uno contra otro para quitarle el tiempo al otro, uno se queda con todo el tiempo y el otro muere al quedarse su reloj a cero. El rico pide antes ir al baño, y Fortis se lo permite, eso sí, mandando con él a uno de sus hombre para que no se le escape. Will deja inconsciente al hombre de Fortis y ayuda al señor rico a escapar, se esconden en una nave donde pasan la noche, para cuando Will se despierta, ve que su reloj ya no tiene sólo horas y minutos, sino que tiene siglos. El hombre le había dado todo su tiempo, menos unos minutos, lo necesario para llegar al puente y morir cayendo al río. Por mucho que Will corre, cuando llega el hombre ya ha muerto. Antes de esto, el señor le había explicado a Will la mala repartición del tiempo y que el precio de las cosas seguirá subiendo hasta ahogar a los pobres.
Will va en busca de su amigo Borel, al que le cuenta lo que le ha pasado y le regala una década por sus 10 años de amistad, Borel y su mujer acaban de tener un bebé y andan mal de tiempo, pero el año que tiene su hijo no lo pueden usar hasta que éste cumpla los 25 años y se active el reloj.
Will había quedado en recoger a su madre en la parada del bus, pero la madre no llega en el bus, Will se teme lo peor y comienza a correr. La madre no pudo coger el autobús por haber subido los precios y faltarle tiempo, para llegar al sitio donde había quedado con su hijo se echan dos horas andando y ella sólo tiene una hora y media, así que comenzó a correr. Cuando Will la ve, corre aún más deprisa, pero cuando llega a alcanzarla es demasiado tarde.
Así Will decide ir a la zona de los ricos, mientras un guardián del tiempo empieza a seguirle la pista, ya que se le acusa de haber asesinado al hombre rico. Will llega a la zona rica y se aloja en un hotel, allí es observado por Sylvia Weis. Will destaca sobre los demás por su ropa y su manera de hacer las cosas, está acostumbrado a hacerlo todo rápido, para él el tiempo era oro y ahora tiene un montón, tiempo que le dio un señor al que no conocía de nadie y que lo único que le pidió, dejándolo escrito en un cristal, fue que no lo malgastase.
Will decide ir al casino, para ello cambia de ropa y para poder entrar hace una aportación de tiempo al no ser socio. Allí juega al póker, como os podéis imaginar se apuesta tiempo, llega un momento en el que Will acaba enfrentándose sólo a un señor, al cual parece sobrarle el tiempo. Convencido de su jugada, Will apuesta casi todo el tiempo que tiene quedándose con apenas unos segundos, lo justo para ganar y recoger su premio. En ese momento aparece Sylvia, la chica que lo observaba, que resulta ser la hija del señor al que acaba de ganarle una buena cantidad de tiempo. Will es invitado a casa del magnate a una fiesta que da esa misma noche.
En la fiesta Will y Sylvia comienzan a tontear, bailan y acaban nadando de noche en el mar. Avanzada la noche el guardián del tiempo consigue llegar a la casa, allí habla con Will a solas, y tras acusarlo de asesinato y robo le requisa el tiempo y lo detiene. Pero Will consigue escapar llevándose como rehén a Sylvia. Huyen en un coche de alta gama y el guardián del tiempo lo persigue, pero acaba teniendo un golpe y consiguen escapar.
Cuando van tranquilos por la carretera caen en una trampa puesta por los ladrones de tiempo, el coche se sale de la carretera y ambos quedan inconscientes. Le quitan casi todo el tiempo, dejándoles muy poco tiempo para cuando despiertan. Tras recriminaciones de Sylvia y su miedo a morir al verse con tan poco tiempo, corren hacia casa de Borel. Cuando llegan allí la mujer de Borel no los recibe muy bien, ya que Borel al tener una década, se gastó todo el tiempo en beber hasta que murió. Como última salida, consiguen vender los pendientes de Sylvia y consiguen algo más de tiempo.
A partir de ahí Will le va contando a Sylvia todo lo que pasa, la injusticia que hay en el mundo y Will pide un rescate al padre a cambio de su hija. El padre no manda el dinero del rescate y Sylvia abre los ojos. Sylvia habla con su padre por teléfono y le recrimina no haber mandado el tiempo, mientras Will espera sentado en el bordillo de una acera, de repente aparece el guardián del tiempo y lo apunta con una pistola, Sylvia sin pensárselo dos veces le dispara y huyen juntos.
Sylvia pasa de ser la rehén a ser cómplice, entre los dos roban a una joven rica que va por la carretera y poco a poco su relación se va estrechando. A partir de aquí comienzan a robar a los ricos y repartir tiempo a los pobres, son perseguidos por la justicia y dan una buena recompensa a quien los consiga capturar. Raymond, el guardián del tiempo, poco a poco enloquece, cada vez el tiempo está más repartido en zonas donde no tendría que haber, y no consigue atraparlos.
Tras el robo de un banco Weis, padre de Sylvia, Will y Sylvia se encuentran alojados en un hotel, habiendo cogido todas las habitaciones para estar más seguros, pero la banda de Fortis los encuentra y acceden a la habitación donde están. Fortis está decidido a quedarse con el tiempo, pero le ofrece a Will luchar. Will acepta, no demasiado convencido, ya que piensa que pase lo que pase morirá.
Final (lectura opcional)
Will tiene un truco, es el que utilizaba su padre, consiste en dejar al adversario que vaya ganando, cuando cree que al otro se le va a acabar el tiempo deja de mirar su reloj y se relaja en cierto modo, entonces es cuando Will lucha de verdad y comienza a quitarle todo el tiempo a Fortis, cuando le quedan apenas unos segundos, Will saca una pistola y dispara a los matones de Fortis.
Pero para entonces ya habían llegado los guardianes, tras una persecusión por los tejados, Will y Sylvia consiguen escapar de los guardianes, pero Will está bastante desanimado, ya que piensa que por mucho que sigan robando y dando a los pobres no podrán cambiar las cosas, sólo podrían hacerlo teniendo un millón de años. Sylvia lo anima y dice conocer a la persona que lo tiene.
Sylvia llega al edificio donde trabaja el padre y le dice que piensa entregarse, pero sólo ante él, el padre en esta ocasión lleva muchos más guardaespaldas, pero no sabe que uno de ellos es Will, en ese momento Will saca su pistola y lo apunta. Sylvia recoge su arma y conduce a su padre hasta el despacho, allí le obliga a abrir la cámara donde tiene guardado el tiempo. Tras cogerlo, escapan perseguidos por Raymond, esta vez Raymond está a punto de atraparlos, más cerca que nunca. Will le deja el tiempo a una niña del barrio que conoce, ésta se lo da al hombre que reparte el tiempo entre los pobres, la gente comienza a cruzar las zonas horarias.
A Will y a Sylvia apenas le quedan unos minutos y deben correr para llegar de nuevo a la ciudad y poder coger más. Raymond los alcanza, pero justo entonces se queda sin tiempo y muere. A ellos apenas le quedan unos segundos, pero Will cae en que en el coche de Raymond hay tiempo, corre hasta él y cuando tiene algo, vuelve a correr hacia Sylvia, a ésta apenas le quedan unos segundos y no puede correr más. Por suerte, no se repite la misma escena que al principio, y Will agarra a Sylvia a tiempo y ésta sobrevive.
En una última imagen se ve cómo llegan a un gran banco y se bajan del coche con la idea de robarlo.
Mi opinión: lo que me ha gustado
Cuando mi amiga me contó de qué iba la película la idea me pareció de lo más interesante, un mundo en el que el cuerpo llega a los 25 años y partir de ahí te mantienes siempre que seas capaz de seguir ganando tiempo.
Un mundo donde si eres capaz pueden vivir a la vez el hijo, el padre, el abuelo... Aunque después pensándolo friamente, también tiene que ser cansado vivir tanto tiempo.
Otra cosa que me gustó ha sido la actuación de Cilian Murphy, le pega mucho el personaje y lo caracteriza bastante bien. Me hubiese gustado que tuviese un papel más importante Raymond y que saliese más veces, ya que me parece que es el mejor actor de la producción y de eso una no se cansa.
Me ha encantado lo estupenda que va siempre Sylvia, los vestidos que lleva, su peinado perfecto, que vaya a todas partes con tacones y pueda correr así de bien, cualquiera no es capaz de hacer eso (esto es un poco irónico).
La idea de Robin Hood, esta idea siempre me ha gustado, el que roba a los ricos para dar a los pobres, lo que pasa en este sistema es que la vida la van subiendo para evitar la superpoblación, algo cruel, pero quizás también necesario, sería interesante pensarlo y hablar sobre ello, pero claro, al que le toque morir o ser pobre, nunca lo va a querer.
Mi opinión: lo que no me ha gustado
Al principio, cuando hablaba de los actores ya dejé caer algo, y es que ni él ni ella me gustan. Justin Timberlake no me gusta como actor y ella no me gusta en este papel, y el resto de actores, quitando a Cilian tampoco me parece que estén muy allá. Son bastante sosos, o eso me parece a mí.
La idea principal es genial, pero llega un momento en el que parece que Andrew Niccol no sabe cómo desarrollarla, creo que es un buen director y realizador, no de mis favoritas, pero ha trabajado en buenas obras, «El show de Truman» o «El señor de la guerra». Pero al ver esta película no se le ve decidido, parece que el guión haya sido escrito conforme rodaban y que no sabía bien por donde tirar. Los personajes eligen hacer cosas sin dar un motivo aparente, todo es muy superficial.
Por otra parte decir que forma una mezcla entre Robbin Hood y Bonnie and Clyde que tampoco se llega a comprender, por la parte de Will vale, era pobre, sabe lo que hay... pero ¿Sylvia? Ella siempre lo ha tenido todo y ahora lo va a arriesgar por un amor que surge de la nada y ayudar a los demás... no lo entiendo, da a entender un poco, o eso entiendo yo, que lo hace porque el padre nunca ha confiado en ella, pero no sé...
Y esta es otra... es increíble lo rápido que se enamora la gente y cómo se pasa de ser dos desconocidos a dar la vida el uno por el otro, en una de las últimas escenas, cuando no les queda suficiente tiempo, y ambos se pelean por darle su tiempo al otro y que se salve... ¡venga ya! ¡Esto parece Disney!
Resumen
Bueno, no sé si llegaréis hasta aquí, ya que me he quedado a gusto escribiendo. En resumen, os diré que para mí no ha sido más que una película de sobremesa, con actores conocidos, pero que no me gustan demasiado y tampoco me han transmitido mucho en este trabajo. ¿Os la recomiendo? Pues claro, está genial para pasar una tarde en casa, coger unas palomitas o bien unos Muffins, eso sí, si hacéis Muffins os recomiendo mirar bien las cantidades, porque mi amiga no lo hizo, más bien se las inventó y comimos palomitas y plasta de Muffins, esto sería otro punto negativo.
Así que eso, malos actores, buena idea principal, director más o menos aceptable, mal desarrollo y atentos a los saltos, le encanta cambiar de planes de repente y porque sí, porque así es el hombre, todos nos dejamos llevar, ¿por qué no en una peli?
He preferido no leer el final ya que me ha interesado el argumento, buena valoración :)