Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 4 miembros de Ciao
El hotel está situado en Navplio, penúltima etapa de mi viaje griego.
Está bastante fácil de encontrar, aunque nosotros nos perdimos un poco por meternos con el coche en el puerto marítimo y por las estrechas callejuelas del casco antiguo.
Al llegar a Navplio se llega por una carretera costera y al final es una especie de avenida bastante amplia. Al final de la avenida hay un parquecito, donde está situado el Museo Naval o Militar y a mano izquierda hay una calle sin salida. Pues bien, lo mejor es dejar el coche en esta calle o en el parquecito porque estaremos realmente a 2 pasos del hotel, y además, al ser una localidad costera, la gente acude en masa a los locales del puerto, a tomar una copa en las terrazas al atardecer, así que cuanto más tarde, más difícil encontrar un buen sitio para aparcar.
Una vez dejemos el coche, si miramos hacia el casco antiguo veremos varias calles estrechas y paralelas, empedradas, típicas calles de pueblo costero. Una de ellas está llena de tiendas, restaurantes, es algo así como la calle más popular. Pues en la calle paralela por arriba se encuentra Isioni Pension.
Es una suerte que esté en la calle de arriba, porque así estamos cerca de todo pero sin el jaleo propio de los restaurantes, terrazas y tiendas.
Se trata de un edificio realmente estrecho y alto, rehabilitado y restaurado. Al entrar está la recepción, simplemente un mostrador debajo del hueco de la escalera y un pequeño saloncito donde la dueña y su hija, una niña pequeña, están habitualmente, haciendo deberes, viendo la tele...
Las habitaciones están en tres pisos, a derecha e izquierda, una a cada lado (ya dije que era un edificio estrecho) de una escalera que no es de caracol pero casi.
Nos tocó en el último piso (sin ascensor, claro). La habitación es de techo abuhardillado, con una decoración rústica muy romántica, la cama como de forja, toallas y zapatillas sobre la cama...
Cosas que estéticamente están muy bien pero que no acaban de ser prácticas, por ejemplo, mi pareja se dio un buen coscorrón con el techo y anduvo todo el día agachado por miedo a darse otra vez.
Quisimos mover la cama, para ganar unos centímetros y situarla en la parte donde el techo es más alto, pero nada, estaba clavada al suelo.
También había un hueco, en la zona donde el techo era más bajo, que al no poderse usar para nada, habían decorado con redes y conchas como si fuera un fondo marino. Bonito pero poco útil.
La habitación contaba además con un gran armario, un aparador, un mini frigo con una botella grande de agua, una pantalla de TV plana pero chiquitita, como de ordenador y A/A.
La dueña nos entregó llave de la habitación y de la recepción, para poder entrar y salir a nuestro antojo aunque ella no estuviera (y de hecho estuvo más bien poco).
El baño era pequeño, completamente nuevo, con plato de ducha y mampara y secador de pelo. Un poco incómodo, ya que tenía el pulsador de la luz fuera, en el lado contrario a dónde se abría la puerta, y un escalón al entrar.
Desayunos no ofrecen, ya que no tienen espacio de comedor e imagino que tampoco cocina.
En resumen es un hotelito agradable, no tiene nada que ver con la idea que tenemos aquí de "pensión"; es nuevo y bonito, pero no siempre práctico, y tal vez un poco caro para lo que ofrece (60 € en temporada supuestamente baja) aunque tengo la impresión de que ese pueblo es muy turístico (por el puerto y la cercanía a Tirinto, Micenas y Epidauro) y los precios estarán más o menos igual en todas partes.
14.04.2009 10:35
Tiene buena pinta, y encima es céntrico, ¿que más se puede pedir? Saludos
13.04.2009 14:01
Muy buena opinión. Te invito a leer las mias. Gracias!
13.04.2009 13:52
Me lo apunto