El TT de Jané
23.01.2008
Ventajas:
Amplio y cómodo para el niño, ideal para terrenos difíciles
Desventajas:
Inestable, pesado
Recomendable:
Sí
 raguquita
Sobre mí:
Regresando poco a poco
usuario desde:18.04.2007
Opiniones:169
Confianza conseguida:84
Esta opinión ha sido evaluado como excepcional de media por 43 miembros de Ciao
Llevo dos semanas usando el Slalom de Jané y mañana por fin nos entregarán nuestro Nomad. Si habéis leído la opinión del Nomad sabréis que en los modelos de 2006 (no sé si en los de otros años pasa) el freno trasero tenía un defecto de fabricación y se iba cayendo, con lo que chocaba con una parte de la rueda y hacía un ruido. Su función la cumplía, es decir, frenaba y además muy bien, pero el ruidillo era un poco molesto. Este defecto lo arregla Jané en garantía y mientras el coche está en el servicio técnico te prestan otro si no dispones de otra silla. En mi caso, la silla que nos prestaron fue la Slalom, ya que la tapicería de ambas es similar y se pueden intercambiar sin problemas. Después de estas dos semanas de uso he podido hacerme una idea de las ventajas e inconvenientes de esta silla, más bien de su chasis, ya que la silla es similar a la del Nomad, así que os los detallo a continuación. Ya de entrada os adelanto que no la cambio por mi silla Nomad, con la que estoy muy contenta, incluso a pesar del ruido del freno, que espero hayan solucionado, y otro inconveniente en la cesta inferior que ya os conté en la opinión correspondiente.
También quiero aclarar que esta es mi opinión y mi experiencia, ya que con esto de los artículos de puericultura se pueden despertar muchas pasiones entre los detractores y defensores de ciertos artículos y ciertas marcas. En mi caso y para mis necesidades, la silla Nomad y la marca Jané han respondido al 100% y estoy satisfecha.
Así es el Slalom comparado con el Nomad El coche o más bien la silla Slalom es la versión TT (todoterreno) de Jané; en esta categoría de sillas TT también está la Nomad, que es más mixta, para uso campo-ciudad, mientras que la Slalom es 100% para campo. El chasis de ambas sillas es muy similar, su mayor diferencia está en la parte delantera, que es una horquilla que termina en una única rueda en la Slalom, mientras que en la Nomad hay dos ruedas dobles más parecidas a las del famoso Carrera. Ambas sillas tienen el reposapiernas regulable en varias posiciones; el sistema de cierre tipo libro, accionado mediante dos piezas grises a ambos lados del manillar, de las que se tira hacia arriba al tiempo que se pliega el chasis; el manillar corrido, forrado de espuma negra, con cuatro posiciones regulables mediante dos botones laterales y con pestañas de sujeción de la bolsa-cambiador. Para desplegar la silla presionamos la pieza que engancha una barra con otra del chasis y damos un tirón hacia arriba y hacia delante hasta oír un clic. Es sencillo y puede hacerse con una mano.
En la parte trasera el freno (el que a mi me ha dado problemas en la Nomad) es similar, una barra perpendicular a las ruedas que, mediante presión, se encaja en las ruletas del interior de las ruedas, y que hemos de levantar para liberar. Ambas acciones pueden realizarse cómodamente con el pie.En la parte delantera el freno es diferente, mientras que en la Nomad era una pieza independiente para cada par de ruedas, aquí se trata de un freno de disco similar al de una bicicleta que se acciona desde el manillar con la maneta correspondiente (igualita que la de una bicicleta). El cable que une la maneta con el freno recorre la silla por debajo del chasis. En nuestra silla, que debe haber pasado por muchas manos, no funciona, así que no os puedo hablar más de este freno.
Ambas sillas llevan el mismo sistema de regulación de la amortiguación en la parte trasera, mediante unas pestañas situadas a ambos lados de las ruedas que regulan la suspensión en dos posiciones. La silla Slalom tiene además la posibilidad de eliminar el giro 360º de la rueda delantera dejándola fija, a través de una pestaña que está en la parte superior del soporte de la rueda. La Nomad también puede bloquear sus ruedas delanteras.
La cestilla inferior es también diferente, más accesible en la Slalom (parecida a la del Carrera), pero también más pequeña que en la Nomad, aunque el peso que ambas soportan, 4 kilos, es el mismo. El reposapies del chasis es una pieza ovalada unida al soporte de la única rueda delantera en la Slalom, mientras que en la Nomad es rectangular, más estrecho y largo, y va de rueda a rueda delantera. Este reposapiés marcará la diferencia a la hora del espacio que ocupan ambas sillas plegadas.
Las ruedas de la Slalom son hinchables y por ello incorpora una bomba manual que va fijada al chasis (nuestra silla no la tiene, pero queda el soporte). Las ruedas del Nomad, en cambio, son de plástico eva expandido, no se pinchan pero se desgastan. Las ruedas del Slalom se extraen todas fácilmente mediante presión del botón central. En el Nomad sólo se extraen las traseras. Ambas sillas tienen el chasis de aluminio, pero la Slalom pesa 8 kilos, kilo y medio más que la Nomad, que es una de las más ligeras de su categoría. Esta diferencia es poca, pero se nota. También se nota la diferencia en el plegado, ya que la Slalom ocupa unos 10 centímetros más debido al sistema de la rueda única y el reposapiés ovalado, que sobresale excesivamente en el plegado. En el resto de medidas son muy similares, salvo en la altura, ya que la Slalom es unos pocos centímetros más alta debido al mayor tamaño de las ruedas.
Y ahí terminan las diferencias, el resto de la silla es igual, tanto en el chasis como en la tapicería, que puede incluso intercambiarse, y la capota. También son los mismos los accesorios incluídos: cestilla, plástico de lluvia para la silla y bolso cambiador. La silla propiamente dicha, la tapicería donde el niño se sienta, que es de algodón y poliéster, lleva el mismo sistema de sujeción en los dos chasis, mediante doce corchetes situados en el reposapiernas, reposabrazos y barras superiores, y dos cintas con velcro que envuelven el chasis por la parte inferior del asiento. Lleva el típico arnés de seguridad de cinco puntos y el mismo sistema de elevación del respaldo que ya describí en la opinión de la Nomad, mediante correas y dos tiras (una para subir, oval, y otra para bajar, triangular).
La capota se fija en los soportes laterales desmontables y es similar en los dos modelos de silla, con ventana superior de plástico transparente y rejilla negra, bolso trasero y totalmente desmontable y lavable. Ambas sillas incorporan el sistema de anclaje pro-fix, que permite acoplar cualquier capazo, matriz o rebel y que fija la barra rígida delantera en la silla. Las combinaciones de elementos que podemos encontrar para ambas sillas son las siguientes:
Fórmula simple: silla de paseo. Coche completo pro: silla de paseo más capazo pro (homologado). Sistema matrix cup: silla de paseo más portabebés matrix cup (mix entre capazo y rebel, también homologado). Fórmula rebel pro: silla de paseo más capazo más portabebés rebel pro. La gama de colores es similar a la de 2007, con combinaciones de dos o tres: stylon, pigment (rojo y gris), noir (negro y ¿naranja?), uban (amarillo-verde y azul), air (dos tonos de azul), etna (naranja y marrón), jeans (vaquero y naranja).
El uso del Slalom comparado con el Nomad
Ahora pasemos a lo más interesante, el uso de la silla. Sobre la comodidad de la silla para el niño no voy a contar mucho porque ya lo dije todo en la opinión del Nomad, es una de las sillas más amplias y cómodas para el niño debido a su respaldo rígido y no deformable mediante el plegado, como sucede en las sillas que pliegan a modo de tijera. La Slalom es ciertamente una silla de campo, de todoterreno. Sus ruedas con aire, más grandes, amortiguan mucho mejor los baches que las ruedas de eva y más pequeñas de las otras sillas, Nomad o Carrera. A pesar de tener la suspensión regulada igual que en la Nomad, los baches e irregularidades del terreno se notan mucho menos en la Slalom.
El mayor tamaño de las ruedas hace también que la silla sea ligeramente más alta; esto para mí ha sido incómodo los primeros días, ya que no conseguía regular el manillar a una altura que me resultara cómoda, aunque he de decir que me he acostumbrado pronto. Ahora tendré que acostumbrarme de nuevo a la altura de la Nomad. El reposapiés de la Slalom queda más alto, con lo que los niños lo alcanzan antes y puede ser más cómodo para ellos. En la Nomad está más bajo, no lo alcanzan hasta que son bastante mayores, pero es más amplio y no tiene que llevar los pies tan juntos como en la Slalom.
Este reposapiés, como he dicho, hace que ocupe más espacio el Slalom de plegado, por lo que meterlo en ciertos maleteros puede resultar muy complicado e incluso no caber. En mi caso os diré que el Nomad me cabe en un Ford Fiesta, mientas que el Slalom no he conseguido meterlo. El peso es una gran desventaja en mi caso, ya que el kilo y medio de más que pesa el Slalom lo noto mucho al subir la silla al maletero de mi coche. Y digo subir porque el maletero es alto y hay que cargar con la silla, con lo que el peso se nota y bien.
Respecto a la conducción me quedo claramente con el Nomad. El Slalom es mucho más inestable, algo que por otro lado es lógico, tiene tres ruedas, no puede ser igual de estable que el Nomad que tiene seis o que cualquier otra silla de ocho ruedas. En las subidas y bajadas de bordillos se inclina peligrosamente y es casi imposible subir con una sola mano, mientras que con el Nomad resulta muy sencillo y la estabilidad es mucho mayor. Para las abuelas la conducción se hace más complicada en el Slalom (al menos para la abuela de Adrián, que sueña incluso con volver a usar el Nomad), ya que además de la inestabilidad se une también que es más largo y se maniobra peor en ascensores y puertas.
El Slalom es muy bueno para terrenos difíciles, para campo 100%, ahí se defiende mucho mejor que el Nomad, que puede quedar atrapado en algunos baches, pero para un terreno mixto, como puede ser el pueblo donde yo vivo (no hay pistas ni calles empedradas) es mucho más apropiado el Nomad. En zonas donde haya mucha pista en los alrededores del pueblo, o con muchas calles empedradas el Slalom sería una buena opción, para calles asfaltadas y ciudad sin duda el Nomad o en su defecto cualquier otro cochecito o silla que no sea de tres ruedas o tipo TT. Terminaré con el precio, es muy similar, un poco más caro el Slalom, más cerca de los 500 euros (el sistema de silla más capazo, o sea dos piezas) que el Nomad. Los precios se han unificado mucho porque hace un tiempo el Slalom era bastante más caro que el Nomad. Ahora no se puede elegir uno u otro por la diferencia de precio sino por la utilidad que vayamos a dar al cochecito, es decir, mucho campo y mucho bache (Slalom) o algo intermedio, mixto, campo-ciudad (Nomad).
El modelo que yo he usado estas dos semanas es el Slalom a secas, sin el Pro, así que lo he intentado incluir en el sitio correspondiente, ya que hay varios artículos con la misma denominación y ni es el modelo Oxford ni el Pro, por lo que creo que está bien situado aquí.
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17.02.2008 14:25
yo tanbien prefiero la nomad
11.02.2008 01:52
Una opinion excepcional sobre el cochecito .. aunque el mio es el Jane Carrera Pro Formula. Saludos!!
01.02.2008 20:44
Cuántas cosas se pueden decir de un cochecito... Un beso.