Odisea México-Copenhague
18.07.2007
Ventajas:
La fama de ser Holandesa
Desventajas:
Servicio al cliente
Recomendable:
No
 Alvro
Sobre mí:
usuario desde:18.07.2007
Opiniones:1
Esta opinión ha sido evaluado como muy útil de media por 6 miembros de Ciao
Hola: A continuación les contaré la odisea que viví con KLM en mi viaje de la ciudad de México a Copenhague y de regreso, cabe mencionar que es mi opinión y que tal vez fue cuestión de suerte, de acomodo de astros, de situaciones o de lo que haya sido.
El 9 de julio tomé el vuelo 686 a Amsterdan agendado a las 19:55 hrs con llegada a las 13.55 hrs, para tener una escala de 2 horas para abordar el vuelo 1131 para Copenhagen a las 15.55. Al principio mi itinerario me agradaba mucho, la espera en conexión no era larga y había escuchado cosas buenas de KLM. Llegué al aeropuerto de la Ciudad de México a las 15.00 hrs y me dirigí a las ventanillas de boletaje, al llegar el vuelo estaba agendado y me senté a esperar que lo abriesen y así poder documentar, fui de los primeros en llegar y por ello pensé que me tocaría buen asiento, comenzaron a documentar hasta las 18.30, eso no me molestó mucho, estaban muy apresurados y trataban de hacer las cosas muy rápido, cuando por fin me da mis dos pases de abordar, me dice: "buen viaje señor Lázaro Ornelas" yo me quedé sorprendido porque ese no era mi nombre, le comenté y me dice que ese era el nombre con el que aparecía la reservación, le comenté que no, volvimos a verificar en el sistema y ahora estaba peor, en efecto, la reservación estaba pero cancelada, aquí fue cuando todo comenzó a parecerme extraño, me dijo que haría todo lo posible por buscar una solución, pero que primero dejara pasar a los demás pasajeros para evitar demora, estuve esperando casi una hora para que por fin me dieran mi pase de abordar, cabe mencionar que soy muy paciente, al final llega un joven y me comenta que pudieron encontrarme un asiento en el vuelo pero que en mi conexión en Amsterdam tenía que buscar un kiosko de KLM para poder recoger mi otro pase de abordar, a estas alturas ya no me importaba, sólamente quería subirme al avión, al principio no había sala de espera asignada, el vuelo se iba retrasando por medias horas, a final de cuentas todos los pasajeros estábamos muy molestos, por fin abordamos el avión y cuál es mi sorpresa, el espacio entre asientos era mucho más corto que cualquier autobús de la ciudad, además de angosto, me tocó en ventana por lo que al principio me sentía tremendamente atrapado, a mi lado iba una señorita holandesa con su padre creo, yo no soy muy alto, mido 1.80 y mis rodillas chocaban contra el asiento de enfrente, comenzamos con las maniobras de despegue, inmediatamente después del despegue, la persona frente a mí reclinó su asiento, haciendo un poco más incómoda la situación, comprendí que ese viaje de 11 horas sería un poco largo. Los alimentos ofrecidos fueron simplemente aceptables, después de la cena pedí agua varias veces, nadie me la trajo así que tuve que ir a la cocina por ella, el sistema de entretenimiento fue regular, por lo que opté por mirar las ciudades en tierra, como había luna llena se podía observar, claro que una azafata vino a mí y me pidió que cerrase la ventana, ya no tuve más opción que resignarme, no podía dormir por lo incómodo que iba, incluso ni podía salir al sanitario porque eso involucraba que despertase a las personas a mi lado y se levantaran para darme paso, lo cual es realmente incómodo.
De repente vi que sobrevolábamos alguna parte de Inglaterra y faltaba poco para llegar, vi que la hora de aterrizaje sería a las 16.55, por lo que ya había perdido mi conexión, sirvieron un pequeño snack y luego desayuno, el cual me pareció algo insípido, cuando estamos queriendo aterrizar en Amsterdam el piloto cuenta que somos el número 14 desde ese momento, eso tomaría alrededor de unos 30 minutos más, para ese momento lo que yo más deseaba era bajarme del avión y poder caminar un poco, cuando por fin aterrizamos, busqué un kiosko de KLM para recoger mi otro boleto y para comentar que mi vuelo de conexión se había ido por lo que necesitaba otro. El servicio realmente fue lento, me dijeron que tal vez no habría espacio, fue ahí cuando exploté y comencé a discutir con la señorita encargada del servicio al cliente, tal vez por atención o por lástima, se movió y me consiguió un boleto para el último vuelo, realmente no recuerdo mucho de este tramo porque deseaba que pasara lo más rápido posible, recuerdo haber tomado algunas cervezas para calmar mi malestar. ¡Por fin en Copenhague! fui a recoger mi maleta y... sorpresa, jamás llegó, en este punto me encontraba totalmente irritado, fue cuando comenzó el aventura de "recupera tu maleta si puedes" tardé una hora y treinta minutos en hacer ese trámite, me dijeron que la buscarían y que estarían en contacto conmigo, fue ahí cuando comprendí que el equipaje de mano la próxima vez iría repleto de ropa de emergencia y artículos de aseo, duré una semana con la maleta perdida, cuando me la entregaron estaba destrozada, mi frustración comenzó a cegarme, la persona que me la entregó me dijo que debía poner una queja y una devolución de dinero, lo que tardaría cuando menos 2 semanas, lo hice y efectivamente, tardó 3 semanas en llegarme un vale para una maleta en una tienda escogida por ellos.
Mi viaje de regreso no fue menos aventurero, por motivos personales tuve que cambiar mi vuelo un día después de lo previsto, lo cual me costó 100 dólares, por fin abordé y todo parecía ser menos frustrante que la vez pasada, salvo que cuando llego a Amsterdam en las pantallas el vuelo a la Ciudad de México está retresado 4 horas, yo no sabía si correr o regresarme nadando, cuando por fin abordamos, nos dicen que un pequeño problema con el sistema de navegación del avión ha sido descubierto y que eso tomará unos 45 minutos en resolverse, de nuevo yo tenía una conexión en la Ciudad de México a Guadalajara, tomé el vuelo más tarde para evitar cualquier adversidad, salía a las 23.00 hrs y el vuelo de KLM llegaba a las 18.00, pero con todo lo que estaba pasando, apenas y me iba a quedar tiempo de correr entre terminales, despegamos 5.30 hrs después de lo agendado, el vuelo fue tranquilo, la comida insípida y la atención regular, todavía tenía la esperanza de poder alcanzar mi vuelo de conexión, pero cuando veo que el piloto anuncia que la hora de llegada sería a las 22.50 me resigné. En tierra me dirigí a los mostradores de KLM, al principio me dijeron que la finalidad de KLM es llevarme del punto A al B, no de darme asilo si un vuelo se retrasaba y que tampoco cubrirían el billete del vuelo México-Guadalajara porque era de otra aerolínea, comencé en ese momento a gritarle a la señorita y le dije que por desgracia no tenía un rayo láser para desintegrarla, tal vez eso ayudó y me dijo que la esperara, regresó con un vale por alimentos y una noche de hotel en el Hilton aeropuerto además del billete en el primer vuelo del día siguiente. Moraleja: No se dejen ir por lo bonito de la gama de azules de KLM, los vuelos europeos fueron buenos, pero no los intercontinentales con equipaje.
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29.06.2010 19:34
Yo vivo en Sevilla, mi viaje fue Madrid- Amsterdam-Mexico DF- Guadalajara. y me paso exactamente lo mismo con el mismo avion 686, pero han pasado 3 años, te cuento que el avion sigue igual de viejo, la comida igual de insipida y con los mismo restrazos...jajaja. Estoy a la espera que me pague el hotel, la maleta y el nuevo billete de avion para llegar a mi casa.
11.10.2007 17:34
Lamento tu mala experiencia, yo volé con KLM a Japón y no tuve ningún problema con ellos, incluso el viaje de vuelta llegó a Amsterdam con una hora de adelanto. Buena suerte para la próxima vez.