¡Hola!, hoy voy a hablaros de un libro que tengo en casa desde hace bastante tiempo, hace poco que lo he releído, puesto que ya no me acordaba muy bien de la trama y he descubierto un libro que me ha gustado mucho, sin ser una novela brillante, si que es una lectura que te atrapa y resulta muy fácil meterse de lleno en ella.
Su título es
La casa de hielo escrito por
Inger Frimansson, hago mención al nombre de la autora, porque según tengo entendido hay otro libro con el mismo título escrito por la autora inglesa
Minette Walters, pero hasta ahí las coincidencias.
No se porque motivo este libro lo he disfrutado mucho más la segunda vez que lo he leído que la primera, incluso diría que cuando lo compré y lo leí me pareció bastante anodino. Pensareis que ya es la segunda vez que os digo lo mismo, pero es que me suele pasar, es cuando les doy una segunda oportunidad, cuando los releo, que suelen gustarme más. Lo achaco quizá a que soy demasiado impulsiva y que cuando los adquiero mi afán de leerlos enseguida me lleva a no meterme de lleno en ellos, a no prestarles la debida atención, quizá una lectura demasiado apresurada resta calidad a la fase de asimilación y de composición de lugar, no sé…
Ahora después de haberlo leído quizá con más calma, saboreando cada página y con la cabeza más centrada en el texto puedo decir que me parece una novela bastante buena, con un estilo conciso y frío como tiene que ser claro, dado la nacionalidad sueca de la autora, pero que no por ello menos atractivo.
LA AUTORA
Inger Frimansson es la autora de este libro, nació en el año 1944 en Estocolmo, es periodista además de escritora. Domina varios géneros literarios como novela, poesía, y cuentos juveniles, aunque que yo sepa al español solo hay dos novelas traducidas, Víctima del miedo y La casa de hielo.
Su primera novela Dubbelsangen fue publicada en el 84. En 1998 ganó el premio de la Academia sueca para novela negra por “La casa de hielo, precisamente es la novela de la que os estoy hablando. Está considerada como una de las autoras más interesantes en el suspense psicológico.
ARGUMENTO
Justine Dalvik vive sola en una casa situada en una pequeña población sueca a las orillas de un lago. Justine es de esas personas que viven marcadas por un pasado nada agradable. Su madre murió siendo ella pequeña y su padre se volvió a casar con una mujer llamada Flora.
Flora, era elegante, esbelta, cuidaba mucho su aspecto, parecía una mujer agradable, sin embargo no comprendía la manera de ser de Justine, le infligía castigos severos y no sentía ningún cariño por la niña.
En la escuela sus compañeras también se encargaron de que Justine fuera una niña atormentada, siempre se burlaban de ella, la humillaban y los juegos se volvían crueles y desagradables.
Justine ahora es una mujer adulta, vive con la sola compañía de un pájaro que deja suelto por toda la casa, a su manera se siente feliz, pero Justine no nos engañemos no es una persona normal, en ella hay encerrado un poso de dolor y locura que saldrá a relucir cuanto menos se lo espere.
MIS IMPRESIONES
Estamos ante una novela de suspense psicológico que va de menos a más de una manera brillante, este es un libro austero, más bien frio, pero no por ello menos efectivo, la autora nos hace un retrato muy vivo de Justine, parece como si realmente la pudiéramos ver con nuestros ojos, desde la tímida niña que se quedó sin madre, hija de un hombre dueño de una fábrica de caramelos, que se casa por segunda vez con una mujer que no quiere para nada a la niña, al contrario, no hace ni el más mínimo esfuerzo por entenderla, solo le recrimina su conducta, le reprocha constantemente lo torpe que es y lo peor de todo, de vez en cuando le inflige castigos corporales para que así (según ella) aprenda a comportarse.
El personaje de Flora, es sumamente antipático a los ojos del lector, además de presentarlo como frívolo y completamente superficial, tampoco sabemos nada más de él. Lo único que tendremos claro, es que no quiere a Justine y que desea de todo corazón tener hijos propios, cosa que por lo visto no es posible.
El padre, un hombre muy atareado con su empresa y sus viajes, quiere a su hija, le regala objetos como por ejemplo una corneta, (que Justine se afanará en tocar con todas sus fuerzas), pero no le dedica el tiempo necesario, no sabe nada de los malos tratos que Flora le da a la niña, pero si estuviera un poco más receptivo a lo que pasa en su casa lo vería enseguida. O sea que es como muchos de los padres que con trabajar, llevar dinero a casa y tener a la mujer más o menos contenta se dan por satisfechos. Los pasajes que cuentan como se divertían las compañeras de Justine con ella, nos hace pensar que ya de pequeña era una niña demasiado callada, demasiado resignada, no sé…algo rara, con eso no quiero decir que ella se lo buscara, para nada, pero ya vemos que por las actitudes que tenía algo no marchaba muy bien. La Justine adulta sigue conservando ese grado de frialdad, esa manera de ser, callada, introspectiva, que engrandece si cabe ese halo de misterio alrededor de su figura.
El mundo de Justine tanto de niña como de adulta está rodeado de silencios, no confía en nadie, se tiene a ella sola, la vida la ha ido marcando y ya no confía en nadie.
Viviremos un momento muy interesante cuando se enamora de un hombre y viaja con el a la jungla, lo pasa mal, pero Justine lo da todo por el amor que siente, aunque todo puede dar un vuelco cuando no se cree correspondida. Esta parte del libro me resultó mucho más estimulante, no sé si porque la acción transcurre en un terreno distinto al de Suecia, por lo tanto más cálido, con más aventuras, más riesgos, distinto al terreno que ya conocíamos frio y monótono del norte de Europa.
En realidad aunque Justine al final del libro es una mujer distinta completamente a la que presenta el libro en sus inicios, nos vamos dando cuenta conforma avanzamos en la lectura que la transformación que surge en ella es completamente asumible dado todo lo que ha tenido que sufrir.
Su mente está enferma, de eso no hay ninguna duda, debajo de esa apariencia de estabilidad y cordura, hay una mujer lastimada, rota, una mujer con deseos de venganza, una mujer que actúa de manera tan fría y tan de verdad que hasta el mismo lector lo ve con naturalidad.
No quiero decir que justifique todo lo que hace Justine, pero si que en el fondo la entiendo, la considero más víctima que verdugo, aunque lo lógico sería asumir que tiene de ambos.
Hans Peter, será otro de los hombres de los que se enamorará, cuando está con él se siente segura, feliz, querida, todo vuelve a estar bien, cuando Hans se marcha, la sensación de soledad la invade enseguida, lo necesita imperiosamente, su amor es tan obsesivo como su solitaria y perturbada vida.
Este es un libro que nos habla de la peripecia personal de una mujer sola, que necesita ser amada urgentemente, de una persona que ha experimentado en sus carnes, el odio, la burla, el escarnio, incluso el maltrato familiar y que todo ello la han llevado a un estado mental perturbado. Un libro que se lee fácilmente, con el suficiente gancho para que tengamos ganas de seguir y seguir leyendo, evidentemente no es un novelón, pero convence.
FICHA TECNICA
Título original: Got natt min älskade
1ª edición: Marzo 2002
Editorial: Ediciones B
Autor: Inger Frimansson
Género: Suspense psicológico.
Páginas: 341
musetta59
ale otro que me apunto!!!! Saluditos.